Gran Hermano Generación Dorada ya tiene a sus cuatro finalistas y la definición queda en manos de cuatro mujeres que prometen dar pelea hasta el final
Charlotte Caniggia le ganó el versus decisivo a Yanina Zilli y la exvedette se despidió de la casa tras 196 días de encierro. Yipio Pintos, Luana Fernández y Solange Abraham ya tenían su lugar en la final. Ahora se vienen cinco días a pura tensión antes de la gran definición.
Les tengo que ser sincero: miré esta gala del lunes 7 de septiembre con esa mezcla de expectativa y de café a medio tomar que uno se sirve cuando sabe que la noche va a ser larga, y la verdad es que la transmisión me dejó esa sensación agridulce que suelen dejar los realities cuando se cierra una etapa y se abre otra al mismo tiempo, porque mientras una jugadora se iba por la puerta grande con el corazón en la mano, otras tres se quedaban a pocos pasos de la definición más importante del ciclo, y una cuarta esperaba el resultado con las manos cruzadas y la mirada clavada en el sobre que iba a cambiarle la noche para siempre.
Tu palabra es plata
El primer nombre que se conoció fue el de Yisel Pintos, la uruguaya que todos conocemos como Yipio, que apenas escuchó que seguía en carrera armó el festejo clásico de levantar los puños y agradecer al público con esa frase que ya le quedó marca registrada, porque cuando le dijeron que estaba adentro, ella respondió con la modestia de siempre y esa idea de que cada voto es plata, como si entendiera que en este juego nada llega gratis y que la gente, cuando te banca, te banca de verdad, y eso se nota.
196 días sin salir nunca
Después fue el turno de Luana Fernández, que está desde el primer día del ciclo y que junto con Yanina Zilli había alcanzado los 196 días de permanencia sin haber pisado la calle ni una sola vez, un detalle que el conductor se encargó de remarcar porque habla de un esfuerzo físico y mental que muchos afuera ni dimensionan, porque estar tantos meses encerrada, conviviendo con gente que no elegiste, durmiendo con cámaras apuntándote y sin poder hacer tu vida normal, tiene un costo que recién se nota cuando cruzás la puerta y te toca el aire de la calle en la cara.
La revancha de Solange
La tercera salvada fue Solange Abraham, y acá quiero detenerme un segundo porque su historia tiene una vuelta que a mí, personalmente, me conmovió bastante, ya que ella había participado de Gran Hermano en 2011 y en aquella oportunidad también había quedado en quinto puesto tras perder un versus, así que esta vez la definición tenía un peso distinto, más denso, más sentido, como una especie de revancha que se cocinó a fuego lento durante todos estos años y que ella misma se encargó de remarcar cuando dijo que esta vez tenía intenciones de quedarse con el premio mayor, sin vueltas ni medias tintas, con la decisión de quien sabe que esta es la suya y no piensa desaprovecharla.
El versus que definió la noche
Con Yipio, Luana y Solange ya adentro, la pulseada quedaba entre Charlotte Caniggia y Yanina Zilli, y ahí la cosa se puso realmente tensa, porque Charlotte lo reconoció sin esconder nada: estaba nerviosa, le tenía miedo a su primer versus y hasta se imaginó lo que iba a sentir si se quedaba afuera, con la bronca de haber estado tan cerca de la copa y de que otra se la llevara puesta. Yanina, en cambio, eligió correrse del living y meterse en la habitación antes de que se abriera el sobre, como si intuyera que el resultado no iba a ser el que ella esperaba y prefiriera prepararse en silencio para lo que venía. Y así fue. El nombre que apareció fue el de Zilli, y la despedida fue de esas que a uno le quedan dando vueltas un rato largo.
“Me siento ganadora, llegué lejos, di lo mejor de mí. Fue un honor compartir esta casa con todas ustedes. Voy a extrañar este lugar.”Yanina Zilli, al dejar la casa
Antes de cruzar la puerta, Zilli eligió no dejar que el resultado opacara todo lo que había construido adentro, y se despidió con un abrazo largo a Solange Abraham y con un grito que se escuchó hasta en la calle: ganalo, Sol, le dijo, como si le estuviera pasando el testimonio y la responsabilidad de pelear por el título que ella ya no podía alcanzar. En la placa que definió la continuidad había sacado apenas el 2,1 por ciento de los votos positivos, un número frío que sin embargo no le quita mérito a una trayectoria de 196 días que, nos guste o no, habla de una jugadora que se bancó el encierro hasta el final y que se fue con la frente en alto.
Qué pasa esta semana
- Martes: se define qué visitante se lleva un viaje a Bariloche.
- Miércoles: nueva eliminación, que dejará a tres finalistas en carrera.
- Jueves: las participantes podrán ver sus propios castings de ingreso.
- Domingo: el conductor entra a la casa para una cena con las jugadoras que sigan en carrera.
Ahora bien, si me preguntan quién tiene más chances de quedarse con el título, yo les voy a ser honesto y les voy a decir lo que pienso sin esconderme, porque para mí la carrera viene muy pareja y cualquiera de las cuatro puede dar el batacazo, aunque si tengo que inclinarme por una, me la juego por Solange Abraham, no solo por la cuestión de la revancha personal y por esa espina que se sacó de quedar quinta en 2011, sino porque viene mostrando una solidez emocional y una estrategia que a esta altura del campeonato pesan mucho, y porque además tiene a Yanina Zilli afuera pidiéndole a los gritos que gane, que es un empujón anímico que a veces rinde más que cualquier táctica. Dicho esto, Charlotte tiene el apellido, los fans y la cuota de polémica que siempre suma, Yipio tiene el carisma del pueblo que te banca con el corazón y Luana tiene la mística de la que estuvo desde el día uno y nunca se cayó, así que la final, amigos, va a ser de las que se recuerdan.
