Imputan al anestesista por la muerte de Camilo Nuin en una cirugía programada de rodilla
La fiscalía de Lomas de Zamora notificó al profesional como sospechoso dentro de la causa que investiga el fallecimiento del futbolista de San Telmo, ocurrido el 25 de junio en una clínica de Adrogué. La imputación formal quedó condicionada al resultado de pericias médicas pendientes.
La Unidad Funcional de Instrucción N°10 de Lomas de Zamora, especializada en Delitos Culposos y a cargo del fiscal Carlos Patricio Pérsico, notificó al anestesista Horacio Esteban Martínez Cerana, de 61 años, como imputado en la causa que investiga la muerte del futbolista Camilo Nuin. De acuerdo con la investigación, el joven de 18 años, jugador de San Telmo, falleció el 25 de junio de 2025 en la Clínica Espora de Adrogué durante una cirugía programada de meniscos y ligamentos cruzados de una rodilla. El hecho se produjo cuando, aproximadamente una hora después del inicio de la intervención, el paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio que la autopsia preliminar señaló como causa directa del deceso.
La notificación al profesional se realizó en los términos del artículo 60 del Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires, instancia previa a una eventual declaración indagatoria. La carátula de la causa se orienta, por el momento, hacia un posible homicidio culposo, aunque la fiscalía aclaró que la imputación formal quedará supeditada a los resultados de las pericias médicas que aún se encuentran en producción.
Pericias pendientes y prueba incorporada
- Se incorporó al expediente la historia clínica completa de Camilo Nuin.
- Se sumaron los resultados de estudios toxicológicos ya realizados.
- Se aguarda un dictamen pericial que determine si existió un vínculo causal entre el accionar médico y el paro cardiorrespiratorio.
- Se ordenaron informes complementarios para descartar patologías previas o sustancias que pudieran haber incidido en el desenlace.
El expediente busca establecer, en definitiva, si la muerte respondió a una mala praxis vinculada con la administración de la anestesia o si se trató de un cuadro imprevisible. Hasta que ese punto no quede esclarecido, la fiscalía evitó avanzar con la instancia de indagatoria formal, que es la etapa en la que el sospechoso puede declarar o abstenerse sobre los hechos que se le atribuyen.
“Nos despertamos lo más bien, hablamos del partido del Mundial de Clubes, vinimos en el auto riéndonos. Se había puesto la bata al revés antes de entrar al quirófano y nos reímos. Alrededor de una hora después me dijeron que había entrado en paro.”El padre de Camilo Nuin
El padre del joven recordó que, al tomar conocimiento de la complicación, preguntó al médico cómo era posible que estuvieran reanimando a alguien que se estaba operando de la rodilla. Poco después, según su relato, le comunicaron la muerte de su hijo. La familia manifestó desde el inicio sospechas sobre un posible error en la administración de la anestesia, aunque aclaró que no podía confirmarlo hasta tanto se conocieran los resultados periciales.
El cirujano que intervino a Nuin explicó a los familiares que la complicación se produjo mientras extraía el segundo injerto destinado a reemplazar los ligamentos. Esa versión forma parte del expediente y será contrastada con el resto de la prueba colectada en las próximas semanas.
La causa se mantiene bajo secreto de sumario mientras se desarrollan las medidas de prueba pendientes. Una vez que se complete la pericia médica central, el fiscal Pérsico definirá si confirma la imputación formal al anestesista y avanza hacia la audiencia de indagatoria, o si el cuadro se encuadra en una hipótesis distinta a la mala praxis.
