El ferroviario se levantó dos veces y le arruinó la noche al halcón
Defensa y Justicia ganaba cómodo en Santiago del Estero, se durmió y Central Córdoba lo igualó 2-2 con un penal repetido por VAR en el descuento. La punta del Grupo A seguirá esperando.
Mirá, te lo digo de una: cuando un equipo se pone 2-0 arriba en la ruta y termina empatando, hay que sentarse a revisar qué hizo mal. El halcón voló alto en el Madre de Ciudades, se creyó que tenía el partido en el bolsillo y el ferroviario lo fue a buscar con el alma. Y lo fue a buscar hasta el final.
Central Córdoba perdía 2-0 en su cancha contra Defensa y Justicia, que hacía business como debía: ordenado, preciso, con la pelota bien parada. Lucco y Leandro Fernández habían hecho los goles del conjunto visitante y todo indicaba que el aurinegro se iba a volver a Buenos Aires con tres puntos que lo dejaban arriba en el Grupo A del Clausura.
El descuento y la noche larga
Pero claro, esto es fútbol y los partidos no se ganan en los papeles. Marco Iacobellis, de los que aparecen cuando la historia se complica, descontó para el local y le metió suspenso al asunto. A partir de ahí, el ferroviario fue con todo, dejó espacios atrás y el encuentro se transformó en un ida y vuelta de esos que a uno, como viejo hincha, le aceleran el pulso.
Y entonces llegó el momento bizarro de la noche. Minuto 44 del segundo tiempo, Echavarría se calzó los lentes, fue hasta el monitor y se quedó mirando casi cinco minutos una jugada dentro del área visitante. Del otro lado, Espinoza, el del VAR, le tiraba el centro. La imagen mostraba al pibe Roselli, un zaguero de 20 años que había entrado por Damián Fernández, con la pelota dándole en el brazo. Penal y polémica: mano deliberada, dijo el juez. Protestas del visitante, claro, porque siempre protestan cuando les toca.
- Leonardo Sequeira se hizo cargo del remate y Matías Borgogno se lució atajándolo.
- Desde el VAR detectaron que el arquero se había adelantado y ordenaron repetir.
- En la segunda ejecución, Sequeira no falló y estableció el 2-2 definitivo.
Lo que vino después fue de infarto. Dieciséis minutos de adicionado, una eternidad, con el ferroviario buscando el tercero y el halcón intentando recuperar lo perdido. Defensa tuvo dos remates que pasaron cerca, muy cerca, y Central Córdoba hasta gritó un gol: Barreda empujó un centro de Sequeira, pero la línea del offside lo dejó sin festejo. La cosa no fue para ninguno.
Al final, el reparto de puntos dejó con sabor amargo al conjunto de Florencio Varela, que se quedó sin la chance de quedar como líder de su zona. Y a mí, que te soy sincero, me deja con la sensación de que el ferroviario vendió cara la derrota que nunca terminó siendo derrota. Central Córdoba, el equipo que muchos miran de reojo, acaba de sacarle dos puntos a uno de los candidatos en su propia cancha.
“Yo te había dicho que el ferroviario iba a complicarlo, pero la verdad sea dicha: no esperaba que se levantara así. Mea culpa.”Matías Santillán
