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Manu Fanego y el eco de un padre en las tablas: a dos años de la muerte de Daniel, el oficio de recordarlo

El actor volvió a las redes para homenajear a su padre, contó el ritual que aprendió de él antes de cada función y repasó una historia compartida en escenarios y camarines. Una crónica íntima escrita por Pablo Trejo, Cultura y espectáculos.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 20 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Uno se imagina siempre a un santiagueño cantando bajo un algarrobo, y la imagen trae de inmediato la voz de Peteco Carabajal cuando dice, más o menos, que los hijos son la sombra larga de los padres. Algo de esa sombra larga se siente en el posteo que Manu Fanego publicó hace unos días para recordar a su viejo, a dos años exactos de su partida, y que vuelve a poner sobre la mesa una de las herencias más bonitas que un actor puede recibir de otro actor: la de pararse en un escenario sintiéndolo como un patio propio, un lugar donde todavía resuena la voz de quien nos enseñó a pisarlo.

Golpear las tablas antes de salir

Antes de cada función, Manu Fanego golpea las tablas del escenario. Lo cuenta él mismo, con esa mezcla de orgullo y nostalgia que suelen tener los hijos cuando hablan de los padres que se fueron, y aclara que ese gesto lo aprendió de Daniel, que lo vio hacerlo mil veces y que hoy, cada vez que suela la mano sobre la madera del escenario, está, en el fondo, saludándolo. Esa costumbre, mínima y enorme al mismo tiempo, se convirtió en una especie de ritual de paso: el pibe que fue a buscar al maestro y que ahora lo lleva adentro, cosido al cuerpo, como se llevan las cosas que de verdad no se quieren perder.

Padre e hijo, un mismo escenario

El vínculo teatral entre los dos tuvo un mojón que ellos siempre recordaban con especial cariño: en 2012, padre e hijo compartieron elenco en El vuelo del Cóndor, una obra del ciclo Teatro por la Identidad en la que ambos interpretaron distintas etapas de la vida de Pablo Podestá. Tiempo después, en una publicación por el Día del Padre, Manu describió aquel trabajo como una experiencia única, de esas que no se olvidan más, y lo cierto es que cuesta imaginar un regalo más grande para un actor que subir a un escenario con su viejo y sentirse, por un rato, parte del mismo relato.

Talco, mastik y un acto escolar

  • Una presentación escolar por el Día de la Bandera, en la que Daniel lo ayudó a preparar el personaje, practicar el texto y resolver la caracterización.
  • Talco para simular canas y bigotes postizos, el truco casero de toda una generación de padres actores.
  • El olor inconfundible del mastik, ese adhesivo que se usa para pegar barbas, pelucas y otros elementos del maquillaje teatral sobre la piel.
  • La certeza, ya de grande, de que ese primer acto escolar fue el primer ensayo de una vida entera dedicada a actuar.

El álbum de una familia que actúa

El posteo no se quedó en el teatro: Manu armó una especie de álbum de fotos recorrido, como se hojea una memoria familiar. Aparecen un abrazo de Daniel con Manu cuando era chico, una imagen del propio actor con sus hijos, una foto de padre e hijo juntos frente al mar y un retrato tomado poco antes del fallecimiento. Cada una cuenta algo, pero todas juntas cuentan lo mismo: que la familia Fanego es, ante todo, una troupe que se quiere mucho y que se sabe de memoria.

“Cada día siento más amor y agradecimiento por haberlo tenido como papá.”Manu Fanego

En el mismo mensaje, Manu contó que tenía previsto almorzarse con su hermana Camila para recordar a Daniel, una de esas cosas simples y enormes que se hacen cuando alguien falta y que, a la vez, lo mantienen bien presente. Daniel Fanego murió el 19 de septiembre de 2024, a los 69 años, y cuando su hijo lo comunicó dijo que estaba en su casa, rodeado de familiares y amigos, que es la manera en la que uno quisiera despedirse de este mundo si pudiera elegirla. Su trayectoria incluyó títulos enormes de la cultura argentina como El marginal, El reino, Resistiré, Luna de Avellaneda y El Ángel, y un montón de obras de teatro que llenaron salas y dejaron marcas.

Por eso, mientras se cumplen dos años de su muerte, vale la pena volver a mirar alguna de sus películas o, mejor todavía, rastrear alguna de esas grabaciones de teatro que andan dando vueltas por la web, que es un poco la forma que tenemos hoy de seguir sentándonos en la platea junto a él. ¿Qué trabajo de Daniel Fanego recordás especialmente? Yo, si me dejan, me quedo con la sonrisa cómplice de los Fanego padre e hijo en aquella foto junto al mar, esa que ya parece un guiño desde otro escenario.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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