Miércoles, 9 de septiembre de 2026
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John Woo antes de Hollywood: tres obras maestras hongkonesas regresan restauradas al streaming

El asesino, Una bala en la cabeza y Hervidero, las películas que definieron al director antes de desembarcar en Estados Unidos, ya se pueden ver en plataformas digitales con calidad técnica impecable.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 9 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Dicen que elChaqueño Palavecino cantaba algo así como que uno vuelve siempre a los pagos donde aprendió a querer, y la verdad es que esa frase me quedó dando vueltas mientras revisaba las novedades de streaming de esta semana, porque lo que me llamó la atención fue justamente eso, un regreso, una vuelta a los orígenes de un director que muchos conocieron por las películas yanquis pero que se labró el estilo del lado oriental del planeta, nada menos que en Hong Kong, cuando todavía el cine de acción tenía ese perfume a pólvora barata y pasiones desbordadas que después Hollywood se terminó llevando puesto con presupuestos enormes y coreografías cada vez más limpias.

El patio antes que la función

Antes de meterme de lleno con las películas quiero contarles cómo llegué yo a este John Woo, porque me parece que vale la pena describir el patio antes que la función, como me gusta decir siempre. La cuestión es que el otro día, curioseando entre los catálogos de Filmin, Movistar Plus y Plex, me topé con tres títulos restaurados del director chino que, siendo honesto, yo tenía bastante olvidados o directamente no había visto con la paciencia que merecen, y me propuse entonces ponerme al día y armar esta nota para contarles de qué se trata cada uno y dónde se pueden conseguir, que es información que a veces escasea y a nosotros los espectadores nos complica la vida.

John Woo aterrizó en Estados Unidos con un currículalum que ya lo ubicaba entre los grandes del género, pero lo que muy pocos tienen presente es que sus mejores cartas de presentación las había jugado unos años antes, entre 1989 y 1992, en Hong Kong, dentro de un sistema de producción que le daba una libertad creativa que después del otro lado del Pacífico no iba a volver a tener, y eso se nota, se nota y mucho, porque las pelis respiran una intensidad, una violencia genuina y una desesperación dramática que las cintas norteamericanas del director, por más taquilleras que hayan sido, jamás terminaron de recuperar del todo.

Tres balas, tres palomas, tres clásicos

  • El asesino (Dip huet seung hun, 1989): Chow Yun-Fat encarna a un sicario cuya historia se sostiene sobre vínculos improbables y dilemas morales que pesan más que cualquier cargador lleno, y el clímax rodado entre palomas en vuelo se convirtió, con el paso de los años, en una de las imágenes más reconocibles del cine de acción de los noventa, esa postal que cualquier fanático del género tiene grabada a fuego. Se puede ver en Filmin, en Movistar Plus y de manera gratuita en Plex.
  • Una bala en la cabeza (Die xue jie tou, 1990): Tony Leung comanda a tres jóvenes cuyos destinos quedan hechos pedazos por la guerra de Vietnam y la corrupción, en un filme que Woo concibió con mayor amargura y con una denuncia social mucho más filosa que en sus trabajos anteriores, aunque sin resignar un solo milímetro de la intensidad narrativa que lo viene caracterizando. Está disponible en Movistar Plus y también gratis en Plex.
  • Hervidero (Lashou shentan, 1992): Chow Yun-Fat y Tony Leung se reencuentran en un policial donde un detective acostumbrado a matar encuentra en el clarinete el único hilo que lo conecta con su propia humanidad, y es precisamente acá donde el director sintetiza con precisión de relojería todos sus recursos, la tensión sostenida, el movimiento de cámara calculadísimo, los efectos de cámara lenta y una mirada sobre las fuerzas de seguridad que oscila permanentemente entre la glorificación más rutilante y la crítica más despiadada. Se consigue en Filmin y en Movistar Plus.

La libertad de Hong Kong frente al corset de Hollywood

Lo que a mí más me conmueve de estas tres películas, y se los digo con total honestidad, es advertir hasta qué punto la geografía y el sistema de producción condicionan el resultado artístico, porque las tres se filmaron cuando Woo todavía trabajaba dentro del esquema hongkonés, con presupuestos ajustados pero con una libertad creativa enorme que le permitía llevar el tono y la violencia a extremos que del lado de Hollywood sencillamente le iban a estar vedados de ahí en más, y eso se traduce en una energía, en una desesperación casi física, que las cintas yanquis del director, por más que tengan a Nicolas Cage o a John Travolta en el reparto, jamás terminaron de alcanzar, y eso que hay títulos muy dignos como Cara a cara o la recordada Misión imposible 2, pero el Woo más visceral, el más humano, el más desesperado, sigue siendo el de estos tres films orientales que ahora tenemos la enorme suerte de poder revisitar con una restauración técnica impecable.

Así que ya saben, querido lector, querida lectora: si tienen Filmin, Movistar Plus o simplemente una conexión a internet para entrar a Plex, este es un momento ideal para sentarse frente a la pantalla y dejarse llevar por tres clásicos que definieron a uno de los directores más influyentes del cine de acción contemporáneo, porque a veces las mejores funciones son las que nos esperan en la sala de casa, con el aire acondicionado a punto y sin tener que hacer fila en ningún lado, y créanme que lo que van a encontrar ahí adentro bien vale una noche entera de maratón cinematográfico.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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