El Rojo se enredó solo: Independiente y San Lorenzo repartieron puntos en el Libertadores de América
El ferroviario se durmió con un cabezazo de Arrayago a los seis minutos, Farías lo despertó de un derechazo al ángulo y la historia terminó 1-1. Acá lo bueno, lo malo y lo feo de un partido que dejó a los dos con gusto a poco.
Arrancamos como se arranquan los partidos en el Libertadores de América: con la tribuna todavía acomodándose y al ferroviario ya ganándolo. Porque sí, señas y señoras, a los seis minutos el Rojo se puso en ventaja con un cabezazo de pique al piso de Juan Arrayago, que apareció como Pedro por su casa en el segundo palo y facturó un centro que vino desde la derecha. Para esa altura, el visitante todavía estaba firmando el planito y buscando dónde dejar el bolso.
Después de ese baldazo de agua fría, el aurinegro se acomodó como pudo y el local se hizo dueño del primer tiempo. Tanto es así que Ávila se comió un gol hecho a los 32, cuando metió un frentazo que se estrelló contra el travesaño. Minutos más tarde, Montiel ejecutó un córner olímpico que el arquero Devecchi desvió sobre la línea, en una de esas jugadas que te hacen acordar que el fútbol es un deporte de detalles. Lo que faltaba era meterla adentro, algo que el Rojo no logró.
Del otro lado, San Lorenzo prácticamente no había pisado el área de Rodrigo Rey en los primeros cuarenta y cinco minutos. Su mejor aproximación fue a los 28, cuando Auzmendi quedó de cara al gol pero se olvidó la precisión en el colectivo. Así y todo, el equipo de Boedo se fue al vestuario con la sensación de que podía dar pelea, y vaya si dio.
Cinco minutos del segundo tiempo y se cayó el decorado
Cuando apenas se acomodaban los bancos en el complemento, Facundo Farías agarró la pelota cerca del área, se acomodó para su perfil derecho y sacó un zapatazo que se clavó en el ángulo de Rey. Golazo, empate y partido nuevo. A partir de ahí, la historia perdió el poco brillo que le quedaba y se transformó en esa cosa chucuta que son los empates sin goles frescos: mucha marca, poco fútbol y cero claridad en los últimos metros.
- Arrayago facturó de cabeza a los seis del primer tiempo y el ferroviario se puso arriba rápido.
- Ávila cabeceó en el travesaño a los 32 y Montiel casi convierte de córner olímpico sobre el cierre del primer tiempo.
- Farías empató de un derechazo al ángulo a los cinco del complemento y enmudeció al Libertadores de América.
- Auzmendi tuvo la última con un remate de taco que pasó cerca del poste y dejó a Boedo con las manos vacías.
- Independiente suma 14 puntos y quedó sexto en la Zona A, a tres del líder; San Lorenzo alcanza los 11 y se ubica noveno.
Ahora bien, ¿puede el Rojo acercarse a la punta en las próximas fechas o este empate marca un techo para esta etapa del equipo? Mi pronóstico, dicho con la responsabilidad que me caracteriza y la bola de cristal siempre a mano: el Rojo va a ganar el sábado 19 a las 16.45 cuando visite a Unión en Santa Fe y se va a acomodar en zona de arriba. ¿Y sabés qué? Estuve errado. Bueno, en realidad esto lo escribo el sábado a la noche, así que todavía no sé qué pasó. Pero si gané, lo dije yo. Y si perdí, fue culpa del arbitraje, del viento o de la luna. Ustedes ya me conocen.
