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Tuli Acosta rompe el silencio: cuando el rumor te pone en la silla de acusado y la desmentida no alcanza

La cantante cordobesa habló por primera vez en extenso sobre la versión que la involucró en la separación de dos artistas cercanos, explicó cómo operó la maquinaria digital, el costo familiar y confirmó que va a mediación contra dos creadores de contenido el 16 de septiembre. Crónica de un caso que expone cómo se construyen leyendas urbanas en redes y lo difícil que resulta desmontarlas.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 8 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Hay una frase de Peteco Carabajal que cada tanto vuelve a darme vueltas, algo así como que la palabra es semilla y, según cómo la tires, florece yuyo o florece alfalfa. La traigo a colación porque la historia que me tocó reconstruir esta semana tiene bastante de yuyo: la de Tuli Acosta, una cantante cordobesa a la que de un día para otro le instalaron en las redes sociales el mote de tercera en discordia en la separación de dos artistas con los que ella mantiene un trato cotidiano y afectuoso. Y lo hicieron, según su propio relato, con una precisión y una organización que a ella misma la dejaron atónita.

La escuché hablar largo y tendido, y me quedó la sensación de estar frente a alguien que está midiendo cada palabra porque sabe que cualquier titubeo se va a leer en clave de confirmación. Y sin embargo, también me quedó la sensación de estar frente a alguien que decidió plantarse. Vamos por partes, como decía mi viejo cuando había que ordenar la mesa después de un asado.

Como un virus

"Es la primera vez que me enfrento a algo tan masivo, de ver mi nombre en todos lados con una carátula de tercera en discordia con uno de mis mejores amigos", me dijo Tuli, y al escucharla entendí que la palabra masiva no era un eufemismo: era la descripción literal de lo que le pasó. Según su propio racconto, la versión no apareció como aparece un rumor clásico, de esos que arrancan en un grupo de WhatsApp y se van apagando solos. Empezó a circular y, una vez que su nombre ya estaba en el centro de la escena, distintas voces se encargaron de alimentar la llama con supuestos datos, con capturas, con lecturas entre líneas.

"No fue un chisme, fue literalmente algo que se construyó para justamente atacar mi dignidad y mi honor", resumió, y eligió una metáfora que a mí me graficó muy bien lo que está pasando en el ecosistema de las redes cuando alguien se vuelve tendencia sin buscarlo: lo comparó con un virus. Y la comparación no es caprichosa, porque un virus, justamente, se expande sin pedir permiso y encuentra en el cuerpo social los anticuerpos justos o, como en este caso, las condiciones ideales para reproducirse.

Cuando ni la palabra de los protagonistas alcanza

Lo que más le dolió, y lo dijo con una mezcla de perplejidad y bronca contenida, fue descubrir que ni siquiera las desmentidas públicas de los directamente involucrados lograban frenar la bola de nieve. "Trataron de implantar una mentira muy grande y generaron que ni siquiera la palabra de los protagonistas tuviese valor; ellos decían que no e igualmente insistían con eso", señaló, y la frase me parece clave para entender el momento que estamos viviendo: por primera vez en mucho tiempo, la palabra de quien vive el hecho dejó de tener más peso que la del que lo comenta desde el anonimato.

  • Tuli Acosta confirmó que inició acciones legales contra dos creadores de contenido y que el 16 de septiembre tiene una instancia de mediación obligatoria.
  • La cantante mantuvo durante todo el período conversaciones privadas con ambos artistas involucrados para intentar que la exposición no resintiera el vínculo previo.
  • Con Luck Ra, su amigo de larga data, llegaron incluso a limitar los encuentros públicos para evitar que una foto juntos realimentara los rumores.
  • El escándalo alcanzó a su familia directa en Río Ceballos, Córdoba, y la propia decisión de viajar a visitarlos fue leída por algunos como una señal de que tenía algo que ocultar.

La sala antes que el espectáculo

Antes de que ustedes lean lo que dijo sobre la Justicia y la mediación, me parece importante detenerme un segundo en el patio de la casa de su familia en Río Ceballos, porque a mí me sirve para dimensionar lo que está en juego. No es lo mismo que un rumor te golpee en la puerta de un PH en Palermo que en la tranquera de una casa de pueblo, donde todos se conocen y donde la mirada del almacenero pesa tanto como la del operador judicial. Tuli me contó que durante esos días sintió que la observaban en situaciones cotidianas, que cada movimiento suyo era leído en clave de culpabilidad, y que la única manera que encontró de cuidar a los suyos fue literalmente subirse al auto y viajar una semana a Córdoba.

"Realmente te ponen entre la espada y la pared con simplemente una expansión de una mentira en redes", se lamentaba, y al escucharla no pude evitar pensar en cuántos casos parecidos deben estar ocurriendo ahora mismo sin que nadie les ponga nombre y apellido. La pregunta que ella se hizo en ese momento es la misma que se hace cualquiera que pasa por algo similar y que, a mi juicio, sintetiza todo el problema de fondo: "¿Cómo lo limpio? cuando la gente ya cree que es así".

El 16 de septiembre, en mediación

Sobre el final de la charla, Tuli confirmó lo que en el ambiente se venía comentando: inició acciones legales contra dos creadores de contenido específicos y el próximo 16 de septiembre tiene una audiencia de mediación, ese paso previo y obligatorio en la Justicia argentina antes de que una demanda por daño a la imagen y al honor avance o se caiga. No quiso dar nombres de los demandados porque, según dijo, quiere que el proceso se desarrolle con el menor ruido posible, y eso también habla de una estrategia: pelearse en los tribunales con el mismo tono que se pelea en Twitter suele terminar mal para la parte que más tiene para perder, que en este caso es ella.

Yo no sé cómo va a terminar esta historia, y sería deshonesto de mi parte aventurar un resultado. Sí sé, después de escucharla, que la semilla del yuyo ya está creciendo y que la única manera de arrancarla de raíz es con paciente, paciente y paciente jardinería legal. Mientras tanto, a Tuli le toca seguir cantando, que es lo que mejor sabe hacer, y a nosotros, los que miramos desde el patio de al lado, nos toca recordar que cada vez que reenviamos un rumor sin chequear estamos, sin quererlo, regando ese yuyo. La cita con la mediación es el 16 de septiembre; la cita con la verdad, ojalá, mucho antes.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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