Tinelli vuelve a la mesa, ahora en streaming: entre el humor del cierre diario y la intimidad de los hijos
El conductor presenta Dale Match, un ciclo por streaming con espíritu coral, y la segunda temporada de Los Tinelli, el reality que muestra la convivencia con sus hijos. Habla de terapia, entrenamiento y del reencuentro familiar después de las diferencias.
Yo no me olvido del patio de mi vieja en Santiago del Estero, esas noches de verano en que la familia entera se sentaba alrededor de la mesa y la charla iba y venía sin apuro, como si el tiempo se hubiera tomado un respiro antes de seguir su marcha. Algo de ese espíritu de mesa es el que Marcelo Tinelli dice querer recuperar con Dale Match, su nuevo programa de streaming que arranca con la idea de cerrar cada jornada entre cuatro o cinco conductores, con humor, repaso de la actualidad y el deporte como columna vertebral, y por el que ya se puede ver en pantalla a Diego Castro, Anita Martínez, Carito Müller y Baulo, en un formato que se piensa a sí mismo como más horizontal y participativo que el de la televisión abierta de toda la vida, donde no solamente están frente a cámara quienes conducen sino también buena parte del equipo técnico que se suma a la conversación.
Acá somos todos conductores, describió Tinelli sobre la dinámica del ciclo, una frase que funciona a la vez como declaración de principios y como reconocimiento de que el código cambió: hoy el público reacciona en tiempo real desde los comentarios, el ritmo es más conversacional, y la idea de recuperar el espíritu de mesa de etapas anteriores de su carrera aparece atravesada por los modos del streaming, que es justamente el terreno donde el conductor viene moviéndose con cada vez más comodidad y donde mantiene relación con referentes del formato como Nicolás Occhiato y con todo el ecosistema de plataformas que sigue de cerca.
Los días del reality: la mesa familiar
En paralelo a esta movida digital, llega la segunda temporada de Los Tinelli, el reality que muestra la dinámica interna de su familia y que en su primera entrega dejó al descubierto tensiones y distancias entre Marcelo y sus hijos, un período que el conductor no esquiva y al que vuelve a referirse como una etapa ya superada, con Juanita Tinelli conviviendo hoy con su padre y con él describiendo la relación con sus hijos como reencauzada después de un tiempo de diferencias que, según sus propias palabras, lo tuvieron preocupado como a cualquier padre que ve que algo no anda bien en la casa.
“Cuando pasa algo en la familia, te preocupás. Lo importante es poder hablar, comunicar y entender que lo que pasó ya pasó.”Marcelo Tinelli
La segunda temporada retoma esos conflictos pero los muestra desde un presente de diálogo y de recomposición, lo que le da al reality un tono distinto al del primer ciclo, más parecido al de una reconciliación filmada que al de una familia en plena crisis, y lo hace en un contexto personal en el que Tinelli habla con naturalidad de sus rutinas actuales: terapia una vez por semana desde hace años, entrenamiento diario, nada de alcohol y un cuidado de la alimentación que él mismo presenta como parte de un momento que define como activo y enfocado en los proyectos en curso, casi como si se hubiera ordenado por dentro para ordenar también lo que muestra afuera.
Para quien quiera seguirle el rastro a esta nueva etapa, Dale Match sale por streaming y se puede ver a través de la plataforma del conductor, mientras que la segunda temporada de Los Tinelli se encuentra disponible en el mismo ecosistema digital, con la idea de que el cierre del día y la intimidad de la casa convivan en la misma pantalla y bajo un mismo nombre: el de un Marcelo Tinelli que a los sesenta y pico sigue buscando dónde y cómo sentarse a la mesa, porque lo que cambia, como él mismo dice, es el canal, no la comunicación de fondo que uno quiere mantener con la gente que lo mira desde su casa.
