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Martes, 13 de octubre de 2026
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Boiúna: cuando la serpiente gigante deja de hacer chistes y empieza a hacer ruido en la selva

Una película de serie B que se anima a tomarse en serio, con paciencia narrativa y una criatura amazónica que recién aparece cuando la tensión lo pide. Estreno ideal para la temporada de Halloween en plataformas de streaming y cines de la Argentina.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · · hace 2 h
Boiúna: cuando la serpiente gigante deja de hacer chistes y empieza a hacer ruido en la selva

Yo no voy a negar que cuando alguien me dice que va a ver una película de serpiente gigante lo primero que me imagino es una sala llena de pochoclos y gente burlándose en voz alta de cada decisión del guion, y la verdad es que en buena parte del subgénero esa reacción está casi justificada porque las cintas suelen funcionar como un pacto silencioso entre la pantalla y la platea, un acuerdo tácito según el cual todos sabemos que lo que estamos viendo es una exageración y por eso nos damos permiso para reírnos en el momento menos indicado. Lo que me terminó pasando con Boiúna: La leyenda del Amazonas es exactamente lo contrario, porque la película decide desde el primer minuto romper ese trato y, en lugar del guiño cómplice, lo que ofrece es una selva seria, personajes con motivaciones serias y una criatura mitológica que aparece cuando tiene que aparecer, ni antes ni después, y esa decisión tan chica en apariencia es la que termina separándola del resto.

Antes de meter a sus protagonistas en la selva, la cinta se da el lujo de explicar de dónde sale su monstruo. Presenta la mitología de la Boiúna con la misma calma con la que uno presentaría a un personaje secundario en un drama de época, y eso, que para el público acostumbrado al ritmo frenético del género puede sonar a relleno, en realidad funciona como una inversión a largo plazo, porque cuando finalmente la serpiente empieza a moverse entre los árboles cada acecho carga un peso que de otro modo no tendría, y uno se da cuenta de que la paciencia narrativa no era un capricho del autor sino una decisión de producción bien calibrada.

La sombra de la Boiúna

Hay una escena, más o menos a la mitad del metraje, en la que el grupo principal tiene que cruzar una zona de arenas movedizas mientras en algún lugar cercano se escucha a la criatura arrastrarse entre la vegetación, y el director, en lugar de mostrar a la serpiente de una vez, decide quedarse del lado de los personajes, escuchar su respiración, dejarlos tropezar con el barro y con sus propios miedos, y reservar al bicho para después. Esa economía de apariciones, que suele ser hija de los límites de presupuesto, acá se convierte casi en una declaración de principios, porque la Boiúna no es el centro permanente de la película sino una presencia que crece y se retrae, y eso, lejos de restarle, le suma un misterio que muchas producciones con más plata nunca logran.

Una serie B que sabe lo que es

  • La criatura aparece en dosis medidas, lo que disimula las limitaciones de producción y sostiene la tensión.
  • Los conflictos entre personajes son funcionales, no memorables, pero cumplen su rol dentro del tono general.
  • Las actuaciones se sostienen sin aspavientos, sin buscar el costado deploitation ni la escena de culto.
  • Las muertes cumplen su función sin convertirse en número musical ni en chiste interno.
  • La moraleja es previsible, pero la ejecución hace que uno le perdone esa previsibilidad.

A mí, que ya vi suficientes películas de cocodrilos, tiburones y serpientes para no esperar nada del otro mundo, me terminó ganando la honestidad con la que la película se planta frente a su propio género. No hay segundo sentido, no hay lectura irónica, no hay personaje que funcione como bufón para alivio cómico, y eso, créame, es más raro de lo que parece en un subgénero acostumbrado a reírse de sí mismo. Boiúna no pretende ser una obra maestra y sería injusto pedirle que lo sea, pero sí se anima a tomarse a sí misma con la seriedad suficiente como para que uno, en la butaca, se olvide por un rato del pochoclo y se acuerde de que está mirando una película de terror.

Dónde y cuándo se puede ver

El estreno argentino está previsto para la temporada de Halloween y se espera que llegue a salas de cine independientes de Buenos Aires y a plataformas de streaming como Flow, Cablevisión HD, DirecTV Go y Mercado Play, con funciones especiales en cines de Mar del Plata, Rosario y Córdoba durante la primera quincena de noviembre, en horarios nocturnos pensados para el público adulto que busca tensión sin aspavientos ni sobresaltos baratos.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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