Martes, 22 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Such Brave Girls vuelve con su familia menos feliz y más valiente: la segunda temporada ya se puede ver en Filmin España

La comedia escrita y protagonizada por Kat Sadler suma seis nuevos capítulos que aterrizan en la plataforma ibérica casi catorce meses después de su estreno original. Madres, hijas, parejas y salud mental siguen chocando en el living, esta vez con un secuestro matrimonial como arranque.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 22 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Uno dice a veces que la familia es el lugar donde uno aprende a reírse de las propias heridas, y pocas comedias de los últimos años lo entendieron con tanta crudeza y, al mismo tiempo, con tanto desparpajo como Such Brave Girls. La serie británica que escribe y protagoniza Kat Sadler acaba de sumar su segunda temporada al catálogo de Filmin en España, y créanme que la espera valió: son seis episodios de media hora en los que Josie, Billie y su madre Deb vuelven a cruzarse la vida con la precisión de tres piedras tiradas al mismo pozo.

Un casamiento a la fuerza

Antes de meternos de lleno en la nueva tanda de capítulos, vale la pena detenerse un segundo en el living donde esta familia funciona a los tropezones. Josie, Billie y Deb conviven como pueden y como no pueden: la casa parece un campo minado donde cada decisión de una termina estallando en la cara de las otras. Las parejas no quedan afuera de esa onda expansiva, ni los amigos ni los conocidos, ni siquiera un auto policial del que después hay que explicar el origen. Ese living chico, con sus paredes demasiado cerca, es el verdadero protagonista de la serie.

Ahora bien, el arranque de la segunda temporada no se anda con chiquitas: en el primer episodio, Billie y Deb secuestran literalmente a Josie para empujarla al altar con Seb, el personaje al que vuelve a darle vida Freddie Meredith. Es una situación extrema, casi de película policial, pero la gracia está en cómo los guiones de Sadler la vuelven casi doméstica: lo que se celebra, lo que se festeja, lo que se rompe y lo que se recompone alrededor de esa boda forzosa funciona como una radiografía del peso que tiene la presión familiar en la vida adulta, sobre todo cuando una viene cargando antecedentes psiquiátricos como Josie.

Salud mental, trauma y humor negro de exportación

Acá viene una de las claves de la serie, y la que la separa del resto de las comedias familiares que andan dando vueltas: el humor convive con temas pesados sin pedir permiso, y lo hace con una honestidad que a veces incomoda. Sadler tira mano de sus propias experiencias para escribir a Josie, una joven con antecedentes psiquiátricos que arrastra además una figura paterna ausente, y al mismo tiempo les da cuerpo y desarreglo a los problemas de Billie y de Deb.

El resultado es una comedia que no se apoya en reconciliaciones fáciles ni en finales con moño. Las protagonistas suelen esquivar los problemas en vez de enfrentarlos, y la serie deja respirar esa evasión sin juzgarla demasiado, aunque tampoco la festeja. Esa incomodidad sostenida es, a mi entender, lo que vuelve a Such Brave Girls tan querida por el público y tan comentada en la crítica británica: es un espejo de muchas casas reales, de esas donde la risa y el nudo en la garganta van siempre de la mano.

Para mí, lo más interesante de esta segunda temporada es que no se conforma con repetir la fórmula de la primera: la convivencia de las tres mujeres ya está instalada, pero ahora se corre un casamiento, una decisión familiar y una escalada de problemas sentimentales que hacen que cada capítulo avance sobre el anterior. Se nota una escritura más segura, más arriesgada, con Kat Sadler componiendo a una Josie que ya no es solo víctima de su casa sino que empieza a tomar decisiones que también hacen ruido.

Dónde y cuándo se puede ver

La nueva entrega de Such Brave Girls ya está disponible dentro del catálogo de Filmin en España, donde también se encuentra la primera temporada. Los seis episodios se pueden ver por streaming, a demanda, y recomiendan maratón: enganchan tanto que es difícil cortar después de uno. Si les gusta la comedia incómoda, la de la risa con piedrita en el zapato, esta segunda temporada merece una tarde entera en el sillón.

Y a ustedes, lectores: ¿qué buscan en una comedia sobre relaciones familiares difíciles? ¿Prefieren que terminen abrazados, o que terminen discutiendo como en la sobremesa del domingo? Cuenten, que de eso se nutre este rincón de la cultura y los espectáculos.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

Te puede interesar