Stewart volvió a reinar: la MVP eterna que EE.UU. ya no sabe cómo reemplazar
La alera de 32 años levantó otra vez el trofeo a la Mejor del Mundial y guió a las norteamericanas al título número 12, con un contundente 97-79 sobre Francia en la final de Berlín. Primera en conseguir el premio en dos Copas del Mundo distintas.
Me banco decir lo que muchos piensan en voz baja: hay jugadores que nacen para romper todo a su paso y después sentarse a mirar cómo los demás juntan los pedazos. Breanna Stewart es una de ellas. La americana, a sus 32, acaba de colgarse por segunda vez la medalla de MVP del Mundial de básquet femenino, un premio que hasta ahora no había ganado ninguna otra jugadora en dos ediciones distintas. La primera vez fue en 2018, en Tenerife; la segunda, este domingo en Berlín. Ocho años entre la foto y la selfie. Casi nada.
Estados Unidos le ganó la final a Francia por 97 a 79, en un partido que nunca estuvo en discusión más allá de algunos arreones franceses en el tercer cuarto. Las norteamericanas sumaron así su quinto título consecutivo y el decimosegundo en la historia de los Mundiales, una cifra que ya empieza a pedir que alguien invente otra palabra para definir semejante hegemonía. Stewart terminó la final con 22 puntos y 10 rebotes, números de que no necesitan asterisco para explicarse.
El torneo de la capitana, en números
A lo largo de la Copa del Mundo, la alera promedió 12.8 puntos, 7.3 rebotes y 2.8 asistencias por partido, con una eficiencia de 18.8. Son cifras que en otra jugadora serían un Mundial soñado; en ella, apenas el cumplimiento de la obligación. A su lado, Jackie Young se ganó un lugar en el quinteto ideal del torneo con 18 puntos, seis rebotes y cinco assists en la final, una especie de socia perfecta para los ratos en los que Stewart decide pasar la pelota.
Lo que dejó Francia (y lo que dejó Europa)
Del lado francés, Gabby Williams fue de lejos la jugadora más determinante. Promedió 18.7 puntos, 4.8 rebotes, 4 asistencias y 2.8 robos por encuentro, con una eficiencia de 22.8, la más alta del torneo. Francia llegó por primera vez a una final de Copa del Mundo y, aun en la derrota, se fue de Berlín con la sensación de que el techo todavía está un piso más arriba. En el podio, España subió al tercer lugar de la mano de Iyana Martin, una base de 20 años que promedió 17.5 puntos, 4.2 asistencias y 2.2 robos, y que ya huele a pesadilla para el resto del continente durante la próxima década. Alemania, con Leonie Fiebich como estandarte (9.9 puntos, 8.6 rebotes y 3.6 assists), cerró en el cuarto puesto y se fue contenta a casa con la localía como premio consuelo.
- Stewart, MVP en 2018 y 2026: la única jugadora en conseguir el premio en dos Mundiales.
- Jackie Young, en el quinteto ideal del torneo: 18 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias en la final.
- Gabby Williams, la francesa más determinante: 18.7 puntos y 22.8 de eficiencia, récord del torneo.
- Iyana Martin (España) y Leonie Fiebich (Alemania), entre las grandes revelaciones del campeonato.
Lo de Estados Unidos ya deja de ser dominio y empieza a parecer una cuestión casi metafísica: fifth título consecutivo, duodécimo en total, MVP otra vez en manos de la misma jugadora ocho años después. Si alguien tiene un plan serio para cortarles la racha en el próximo ciclo, le sugiero que lo presente por escrito y con sello, porque en la cancha todavía no aparece. Yo, mientras tanto, apuesto a que en 2028 siguen ellas arriba del podio y yo acá, otra vez, reconociendo que erré el pronóstico.
