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Sábado, 10 de octubre de 2026
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Milán adelanta la primavera que viene y la hace brillar: faldas con aberturas, lentejuelas y un poco de los años 2000

La Semana de la Moda cerró con las apuestas de Prada, Fendi, Gucci, Dolce & Gabbana y Armani para la temporada cálida 2027, en una pasarela que mezcló experimentación, nostalgia y mucho brillo.

Por Mariana LedesmaSociedad y vida · · hace 1 h
Milán adelanta la primavera que viene y la hace brillar: faldas con aberturas, lentejuelas y un poco de los años 2000

En esta esquina de Buenos Aires donde uno se cruja con la vecina cada mañana, mientras tomamos el café con leche y hablamos de todo un poco, yo todavía estoy con la cabeza puesta en las pasarelas de Milán. La Semana de la Moda italiana cerró su edición con las colecciones primavera-verano 2027 de las grandes casas, y la verdad es que lo que se vio allí nos deja a nosotros los santiagueños pensando en cómo vamos a querer vestirnos cuando llegue el calor que viene. Porque, a pesar de que acá seguimos con la campera a cuestas, las propuestas que se vieron en Europa empiezan a marcar lo que después va a terminar colgado en los percheros de cualquier local de galería.

La semana arrancó con Prada, que puso a la falda en el centro de la pasarela. Miuccia Prada y Raf Simons mostraron desde modelos rectos y plisados hasta diseños con grandes aberturas, estampados florales, lazos, lentejuelas y apliques que parecíanJoyas. Fendi, en tanto, se animó a algo más sensual: transparencias, encajes y prendas que directamente se inspiraron en la lencería, con una mirada puesta en los años 70 y un homenaje a la cantante Raffaella Carrà que todavía resuena.

Maximalismo, combinaciones inesperadas y mucha estética noventera

Marni, con Meryll Rogge como directora creativa, apostó a mezclar lo que aparentemente no va junto. Parkas con sandalias, lunares con rayas, suéteres amplios con pantalones de cuero. Roberto Cavalli, en tanto, volvió a tirar de su archivo y rescató el espíritu de los 2000 con estampados animales, denim de tiro bien bajo y transparencias que no dejaron a nadie indiferente. Mientras tanto, Gucci presentó su segunda colección con Demna al frente, en una puesta en escena que simuló una boutique de lujo, con sastrería entallada, referencias ecuestres, abrigos de piel sintética y faldas de corte noventero que a mí, particularmente, me hicieron acordar a las que usaba mi tía en los casamientos.

  • Dolce & Gabbana se inspiró en los guardarropas de las grandes familias sicilianas, con encajes, estampados de leopardo, bordados y joyas que parecían sacadas de una caja fuerte familiar.
  • Armani cerró la semana con una propuesta de Silvana Armani que mantuvo la elegancia clásica de la casa, pero le sumó cristales, lentejuelas y tejidos metalizados, con vestidos fluidos en blanco y negro y escotes pronunciados bajo una bola disco.
  • Diesel dijo chau a Glenn Martens, que presentó su última colección tras cinco años al frente de la marca.
  • Moschino tuvo su propio debut: Simone Rizzo y Loris Messina tomaron las riendas con una propuesta que recuperó el humor y la irreverencia que siempre caracterizaron a la firma.

Mi vecina Marta, que siempre tiene una opinión para todo, me decía esta mañana mientras regaba las plantas del balcón: 'Mirá, yo a mi edad ya no me voy a poner una pollera con aberturas hasta la rodilla, pero reconozco que las telas que se ven en estas colecciones son una belleza'. Y la verdad es que tiene razón. Lo que pasó en Milán no fue solo una pasarela de moda: fue una declaración de intenciones sobre cómo las grandes casas italianas están pensando el vestir de los próximos meses, combinando referencias históricas, mucha experimentación con las formas y un regreso al maximalismo que parecía dormir desde principios de los 2000. El brillo, las lentejuelas y la sensualidad fueron el hilo conductor de casi todas las propuestas, y uno se queda con la sensación de que la primavera que viene, en algún rincón del mundo, va a ser muy difícil de pasar desapercibida. Ahora, lo que uno espera es que, cuando llegue el calor, alguna de esas ideas termine colgada en el perchero de casa.

ML
Mariana LedesmaSociedad y vida

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