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Mil partidos en la pintura: el ferroviario Donaldson y el récord imposible de la NBA

Un pivote de 2,18 metros jugó más de mil encuentros oficiales sin tirar un solo triple. La marca, doble que la del segundo, parece condenada a no repetirse en una liga que ya ni deja respirar a los internos.

Por Matías SantillánDeportes · 14 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Acá me pongo a firmar y les tiro la primera: hayrecords que no se festejan, se acumulan. Y el de James Donaldson es de los que te hacen mirar el calendario y el reloj, porque llevan la cuenta hacia atrás. El pibe, gigante de toda gigante, jugó 957 partidos de fase regular y 51 de playoffs sin tirar un solo triple. Mil ocho en total, para no fallarle a la suma. Una vida entera en la pintura, con la pintura como oficina, como living y como confesionario.

El ferroviario llegó a la NBA en la temporada 79-80, justo cuando la liga incorporaba la línea de tres. Imagínenselo: te cambian las reglas del juego el mismo año que empezás y vos decís 'gracias, pero no, yo sigo en mi esquina'. Lo eligieron en la cuarta ronda del draft desde Seattle, pasó un rato por Italia y después se plantó catorce temporadas en Norteamérica. Toda una carrera con la cabeza metida debajo del aro y los pies en el rectángulo que los modernos ya ni pisan.

El aurinegro de Dallas y la era del interior puro

Su mejor momento lo tuvo en los Mavericks de los ochenta, donde fue parte de aquel quinteto con el Perro Harper, Blackman y Aguirre. Promediaba casi diez rebotes por partido y en el 88 se ganó el pasaje al All-Star Game, que en esa época no era joda: era llegar, sacarse el saco y transpirar la camiseta. Después pasó por Clippers, Knicks y Jazz, y se retiró en España, defendiendo los colores del Caja San Pablo Sevilla con casi 42 años encima. Un jugador de otra época, de las que ya no quedan.

La tabla que asusta: Donaldson duplica al segundo

  • James Donaldson (Estados Unidos): 1.008 partidos sin triple.
  • Joel Anthony (Estados Unidos/Canadá): 556 partidos.
  • Mitchell Robinson (Estados Unidos): 450 partidos.
  • Etan Thomas (Estados Unidos): 427 partidos.
  • Dean Garrett (Estados Unidos): 372 partidos.
  • Cole Aldrich (Estados Unidos): 350 partidos.
  • Miles Plumlee (Estados Unidos): 347 partidos.
  • Michael Stewart (Estados Unidos): 290 partidos.
  • Mark McNamara (Estados Unidos): 286 partidos.
  • Nikola Pekovic (Montenegro): 271 partidos.

Mirá la lista y decime si no da escalofrío. Donaldson tiene casi el doble que Anthony, el segundo. Hay un abismo entre el ferroviario y el resto, una sima que parece imposible de cerrar. Y ojo con un detalle: entre los primeros diez de la tabla, nueve son jugadores de la vieja escuela, internos clásicos, de los que vivían del rebote y del mano a mano bajo el aro. Solo Pekovic mete la nariz desde afuera, y porque llegó a Minnesota en una época donde todavía se podía sobrevivir sin tirar de tres.

Por qué hoy nadie puede repetirlo

El interno que no sale de la pintura está extinto, como el mamut y el teléfono con cable. Hoy hasta el pivote más limitado de la liga toma tres o cuatro triples por noche, y los sistemas ofensivos lo piden así. Si un entrenador te pone en cancha y no te movés más allá de los cuatro metros, te sacan antes del segundo tiempo. La marca de Donaldson es, en términos estadísticos, prácticamente irrepetible: para acercarse, un jugador debería debutar hoy y pasarse los próximos catorce años sin tirar un solo triple, algo que el básquet moderno directamente no te deja hacer.

Dicho esto, hay que ser honestos: Mitchell Robinson, de los Knicks, todavía resiste un poco. Es el que más se acerca al perfil del ferroviario Donaldson, un interno que vive del rebote, del tapón y de no salir nunca del rectángulo. Pero el básquet lo empuja, tarde o temprano, a abrirse. Veremos cuántos partidos más aguanta sin tirar de tres, antes de que la liga lo obligue aizarse.

Mi pronóstico, para cerrar como siempre: Donaldson termina entrando al Salón de la Fama como homenaje póstumo a una era que ya no vuelve, y yo termino esta columna y a los dos meses sale un pivote cualquiera con 600 partidos sin triples y me desmiente. Pero por ahora, y mientras no aparezca, el ferroviario es dueño absoluto de un récord que huele a naftol, a formol y a pintura gastada. Salud por eso.

MS

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