Viernes, 11 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

La segunda temporada que Spider-Noir nunca podrá contar

Oren Uziel, el cerebro detrás de la serie de Prime Video, tenía todo pensado para mover a Ben Reilly de Nueva York a otra geografía del cine negro y empujarlo hacia la Segunda Guerra Mundial. La cancelación llegó dos días antes de que la producción se llevara cinco premios Emmy, y lo que pintaba para noche triste terminó siendo una fiesta inesperada.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 11 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Les cuento la historia de una serie que murió antes de tiempo y que, sin embargo, se dio el lujo de festejar en su propio velorio. Oren Uziel, el showrunner de Spider-Noir, venía masticando la segunda entrega con una idea muy concreta en la cabeza: sacar al detective Ben Reilly de Nueva York y plantarlo en otra latitud del mapa del cine negro, esa geografía cinematográfica que va desde los callejones con niebla hasta los despachos con humo de cigarrillo y whisky barato. La cancelación de Prime Video, según lo que él mismo contó, lo dejó con los libretos a medio escribir y con la frustración lógica de cualquier creador que sabe que tenía material para rato.

El ruido del sur

Cuando le preguntaron por dónde habría tirado la historia, Uziel no se guardó nada. La primera temporada se cocinó íntegramente en Los Ángeles, simulando ser la Gran Manzana, y eso le abría al equipo una puerta enorme: por qué no desdoblar el artificio y contar, esta vez sí, una historia propiamente angelina. En sus propias palabras, había un universo entero de noirs californianos esperando ser revisitado, y ni hablar del Viejo Continente, donde el género también tiene sus propios clásicos. La idea de un Ben Reilly con sus poderes a cuestas, recorriendo estudios de Hollywood o callejones europeos, era una postal que el showrunner tenía bastante armada.

“Hay muchísimos noirs ambientados en Los Ángeles en los que podríamos habernos sumergido. Hay noirs europeos en los que podríamos habernos adentrado.”Oren Uziel

La guerra como horizonte

Hay algo que me parece clave y que vale la pena subrayar, porque a veces uno mira una serie ambientada en los años treinta y se olvida de que esos años treinta son, literalmente, la cuenta regresiva hacia el cataclismo más grande del siglo veinte. La primera temporada arranca en 1933, y para cualquiera que haya prestado atención en la escuela, eso significa que el reloj empezaba a correr hacia la Segunda Guerra Mundial. Uziel lo dijo con todas las letras: la serie estaba diseñada para que esa tensión histórica fuera creciendo, como una marea que se ve venir de lejos. Esa es, a mi entender, la apuesta más fuerte que se perdió, más todavía que cualquier exótico o cualquier cambio de locación.

  • Efectos especiales.
  • Fotografía.
  • Diseño de títulos.
  • Edición de sonido.
  • Rendimiento de especialistas.

La noche que se transformó

Vayamos ahora a la trastienda de los Emmy, que es donde la historia pega un vuelco que parece sacado de un guion. Prime Video bajó el martillo dos días antes de la gala, y Uziel confiesa que se preparó para lo peor: una ceremonia larga, incómoda, con un plantel artístico y técnico que había puesto el cuerpo en cada plano y que iba a tener que pararse en una alfombra roja sabiendo que su serie ya no existía. Lo que terminó ocurriendo fue exactamente al revés. Cuando arrancaron los rubros técnicos y Spider-Noir empezó a ganar, lo que pintaba para velorio se transformó en una suerte de abrazo colectivo de todo el equipo consigo mismo. El primer premio fue el quiebre, dice Uziel; después fue una bola de nieve que nadie frenó.

Lo concreto es que la serie se llevó cinco estatuillas, un número que rompió el récord para una ficción cancelada después de su primera temporada. Si uno lo mira desde el costado humano, que es el que más me interesa, lo que terminó pasando esa noche fue bastante más significativo que cualquier número: un montón de gente que había apostado por una idea rara, una serie en blanco y negro con un Spider-Man setentista en el Nueva York de la Depresión, recibió el reconocimiento de sus pares antes de que las luces se apagaran. Sobre un eventual renacer del proyecto en otra plataforma, el showrunner se mantuvo cauto y reconoció que ni siquiera conoce los vericuetos legales que eso implicaría. Por ahora, la serie se fue con su cosecha de premios bajo el brazo y con una segunda temporada que solamente existe en los papeles y en la cabeza de su creador.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

Te puede interesar