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La miniserie sobre Lizzie Borden se luce en el arranque, pero no logra sacudir a la crítica

Ella Beatty interpreta a la mujer sospechada de matar a su padre y a su madrastra en la nueva entrega de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan. La producción debutó primera en sesenta países, aunque quedó última en visualizaciones entre las cuatro temporadas y tampoco convenció a los especialistas.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 22 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Yo arranco esta nota como tantas otras veces me pongo a charlar con el mate en la mano, porque cuando un caso real vuelve a la pantalla y encima lo cuenta Netflix con la pompa que le pone a sus apuestas fuertes, a mí me pasa que necesito sentarme un rato, dejar que la historia me lleve y después contarles qué vi, qué sentí y por qué me parece que vale la pena o no meterse en este viaje, así que les voy a contar con bastante detalle de qué se trata la nueva entrega de la saga Monster que acaba de desembarcar en la plataforma.

Cuatro asesinos, una misma fórmula

Para el que todavía no se enganchó con esta franquicia, vale la pena recordar que estamos frente a una antología que Ryan Murphy e Ian Brennan vienen alimentando desde hace un tiempo con casos reales que sacudieron a Estados Unidos, primero fue Jeffrey Dahmer, después llegaron los hermanos Lyle y Erik Menéndez y más tarde le tocó el turno a Ed Gein, y ahora, en esta cuarta entrega, el reflector se posa sobre Lizzie Borden, esa mujer de fines del siglo XIX que quedó en el imaginario popular como la loca del hacha después de que su padre y su madrastra aparecieran muertos a hachazos en su propia casa y ella terminara como única sospechosa de un crimen que todavía hoy sigue dando que hablar.

La protagonista de esta historia es Ella Beatty, una actriz joven que se pone en la piel de Borden a lo largo de ocho episodios pensados para maratonear, y la verdad es que la apuesta de Netflix está clara, repetir la fórmula que tan buenos resultados les dio en las entregas anteriores pero ahora con una víctima que en lugar de ser un asesino serial es una mujer sospechada de un doble crimen, lo que cambia un poco el ángulo y le da a la serie otro condimento, porque acá no se trata de meterse en la cabeza de un monstruo que acecha en la oscuridad sino de acompañar a una señora de clase alta de la Nueva Inglaterra profunda que un buen día se vio envuelta en el escándalo más grande de su pueblo.

Un debut arrollador

Los números que difundió la propia plataforma son para sacar pecho, y no es para menos, porque la serie debutó con 12,1 millones de visualizaciones y se subió al podio en sesenta países donde quedó primera, lo que habla de un interés genuino del público por este tipo de relatos basados en hechos reales y, sobre todo, por la marca Monster que ya se transformó en un sello casi infalible para los suscriptores que buscan algo turbio para ver un domingo a la noche.

Cifras que invitan a la comparación

Ahora bien, si uno se toma el trabajo de mirar los números con más detalle, como a mí me gusta hacer cuando quiero entender de verdad cómo le fue a una producción, aparece un dato que matiza el entusiasmo del arranque y es que la primera entrega, la de Dahmer, había empezado con 22 millones de visualizaciones, mientras que la de los Menéndez registró 12,3 millones y la de Ed Gein 12,2 millones, así que la de Lizzie Borden queda en el último escalón del podio de estrenos de la franquicia, aunque la diferencia con las dos últimas es tan chica que casi se podría hablar de un empate técnico entre las tres, algo que no deja de ser interesante porque habla de que el público sigue acompañando pero quizás ya no con el mismo fervor de aquella primera vez que nos mostró al carnicero de Milwaukee.

Lo que dice la crítica

Y si los números de audiencia son una cosa, las opiniones de la crítica especializada son otra muy distinta, porque en Rotten Tomatoes la serie reúne apenas un 42 por ciento de valoraciones positivas, lo que la convierte en la segunda entrega peor recibida por los especialistas dentro de la saga, y a mí esto me parece un dato para mirar con cuidado porque suele pasar que las antologías, cuando ya llevan varias temporadas, empiezan a sentir el peso de la repetición y los críticos se vuelven más exigentes, o tal vez lo que sucede es que la historia de Borden, sin ser menos interesante, no tiene la misma carga monstruosa que las anteriores y eso hace que el relato no termine de cuajar del todo, pero bueno, eso lo tendrá que ir contando la propia pantalla con el correr de los capítulos.

Ficha para el que está decidiendo qué ver

  • Formato: miniserie de ocho episodios
  • Género: drama policial basado en hechos reales
  • Protagonista: Ella Beatty como Lizzie Borden
  • Pertenece a la antología Monster de Ryan Murphy e Ian Brennan
  • Disponible en Netflix, en su catálogo global

Mi balance, si me dejan tirarlo como quien tira el último sobre la mesa, es que estamos frente a una serie que tiene con qué atraparte si te gusta el género y te copa la época, pero que llega con la mochila de tener que competir con tres entregas anteriores que ya marcaron el listón muy alto, así que lo que te digo es que la pruebes, le des al play y saques tus propias conclusiones, porque al final del día la mejor crítica sigue siendo la que uno hace desde el sillón de casa con el control en la mano.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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