Lunes, 14 de septiembre de 2026
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La jubilación mínima perdió cuatro de cada diez kilos de poder de compra desde 2019 y el bono lleva diecisiete meses clavado

Un jubilado que cobra el haber mínimo compra hoy apenas el 59,3% de la canasta que podía adquirir a fines de 2019; el refuerzo de $70.000 no se mueve desde marzo de 2024 y ya perdió más de la mitad de su valor real.

Por Ana PalavecinoCampo y monte · 14 de septiembre de 2026 · hace 55 min

El número asoma y define el resto del análisis: la jubilación mínima pasó de $19.068 en diciembre de 2019 a $489.776 en agosto de 2026, incluyendo el bono de refuerzo en ambos extremos ($5.000 en el primer caso y $70.000 en el segundo). La multiplicación parece generosa —veinticinco veces y monedas— y, sin embargo, cuando se la compara con lo que pasó con los precios en el mismo período, la foto se da vuelta de un sacudón: la inflación acumulada entre diciembre de 2019 y agosto de 2026 fue de 4.231,3%, mientras que el haber mínimo creció 2.468,6% nominal. La diferencia entre uno y otro guarismo explica, sin necesidad de metáforas, por qué la góndola se siente más vacía al final de mes para casi tres millones de personas que perciben ese ingreso, alrededor de la mitad de los jubilados y pensionados del régimen contributivo.

Una brecha que se mide con la misma canasta

Para dimensionar la pérdida sin perderse en los porcentajes, conviene traducirla a una compra concreta: si a fines de 2019 hacían falta $100 para llenar una determinada canasta de bienes y servicios, hoy esos mismos productos cuestan $4.331. El dinero disponible en el bolsillo del jubilado mínimo, en paralelo, creció hasta $2.569. La cuenta sale sola: con ese monto solo se accede al 59,3% de aquella canasta. El 40,7% restante se evaporó, en silencio, a lo largo de casi siete años. Quienes cobran haberes superiores al mínimo —otros tres millones de personas, aproximadamente— tampoco zafaron del deterioro, porque la dinámica fue pareja: el haber máximo trepó de $103.064 a $2.824.694, una suba nominal de 2.640,7%, pero en agosto de 2026 su poder de compra era 36,7% menor al de diciembre de 2019. Un haber equivalente a tres veces el mínimo de entonces acumuló una caída del 36% en el mismo período.

El bono que se quedó quieto mientras los precios corrían

El bono de $70.000 que perciben los jubilados con la mínima es, en los papeles, una ayuda. En los hechos, se transformó en una de las principales fuentes de deterioro del sector más vulnerable del sistema previsivo, porque no tiene ajuste desde marzo de 2024. Desde ese mes hasta agosto de 2026, la inflación acumuló 129,2% y, en consecuencia, el poder de compra específico del refuerzo cayó 56%. Por ese motivo, los haberes más bajos perdieron 4,5% de poder adquisitivo en los últimos doce meses, mientras que quienes no perciben bono empataron con la inflación del período gracias a los reajustes por movilidad, que acumularon 33,5% entre agosto de 2025 y agosto de 2026. La movilidad, que se aplica con dos meses de rezago, funciona como un espejo imperfecto: cuando los precios suben, los haberes pierden; cuando bajan, recuperan apenas una parte.

Desde diciembre de 2023, los haberes sin bono ganaron 14,3% frente a la inflación, una mejora real que, sin embargo, no alcanza para revertir el agujero abierto en los años previos. El haber máximo, que llegó a acumular una caída de 55,4% en términos reales entre septiembre de 2017 y diciembre de 2023, a agosto de 2026 recién había recortado esa pérdida hasta el 49%. La pendiente se inclinó menos, pero sigue para abajo. La pregunta que sobrevuela toda la discusión técnica, y que nadie en la cadena de decisión parece dispuesto a responder con nombres y apellidos, es quién termina pagando la cuenta de este desfasaje: si el propio jubilado, que ajusta sus compras; si sus hijos, que completan la mesa; o si el Estado, que mira para otro lado mientras el bono sigue clavado en $70.000 y los precios siguen subiendo.

  • Haber mínimo: $19.068 en diciembre de 2019 → $489.776 en agosto de 2026, con bono incluido en ambos extremos.
  • Inflación acumulada en el período: 4.231,3%; suba nominal del haber mínimo: 2.468,6%.
  • Poder de compra del jubilado mínimo hoy equivale al 59,3% del de fines de 2019.
  • Haber máximo: suba nominal de 2.640,7%, pero poder de compra 36,7% menor que en 2019.
  • Bono de $70.000: sin ajuste desde marzo de 2024; poder de compra cayó 56% desde entonces.
  • Movilidad previsiva: +33,5% entre agosto de 2025 y agosto de 2026, con dos meses de rezago.
“El bono se quedó quieto mientras los precios corrían, y los jubilados que más necesitan son los que más perdieron.”Lectura del índice de movilidad y del IPC oficial
AP
Ana PalavecinoCampo y monte

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