La final se hizo eterna: Argentina y Paraguay guardan el oro para los penales
El seleccionado de Placente chocó contra el palo, contra Sosa y contra sus propios nervios. El domingo que viene, todo se define desde los doce pasos en el Bielsa.
A la cancha se entró con la ilusión de traer la medalla dorada bajo el brazo y se terminó yendo masticando bronca. La Argentina igualó sin goles con Paraguay en el estadio Marcelo Bielsa de Rosario y tendrá que definir el título del fútbol masculino de los Juegos Suramericanos por la vía de los penales, esa lotería que a los ferroviarios no se le da nada bien en los últimos tiempos. Mientras tanto, el aurinegro cerró el partido con diez jugadores por la expulsión de Thiago Fernández, que se fue a las duchas antes de tiempo por acumulación de amarillas. Fue 0-0, un resultado que deja sabor a poco para el local y a festejo moderado para el conjunto de Antolín Alcaraz, que ya le había ganado 2-1 en el Grupo B.
El segundo tiempo, un festival de ocasiones desperdiciadas
El complemento arrancó con laArgentina enchufada y los cambios que metió Placente le dieron aire. El Pela, como lo bautizaron en Inferiores, y el chaqueño de los pelos parados entraron con esa actitud que el público rosarino necesitaba ver. Tulián se asoció bien por izquierda, Jainikoski se comió la banda y se mandó un par de jugadas que merecieron mejor destino: una terminó cruzada y desviada, la otra se estrelló contra el palo con un remate que hizo temblar a medio estadio. El chaqueño también gravitó en una combinación con Domínguez que terminó con un disparo afuera. Enseguida, Paraguay respondió con una réplica quirúrgica: Pedro Zarza arrancó, dejó en el camino a un par de marcadores y cedió hacia atrás para Junior Gamarra, que la enganchó de primera y se topó con un Máximo Leguizamón firme, firme como esos arqueros que a uno le dan ganas de abrazar cuando la cosa se complica.
El tramo final fue puro infarto, con los dos equipos buscando el gol que evitara la tanda y sin encontrarlo. Paraguay se replegó, achicó espacios y apostó al contraataque. La Argentina empujó, pero empujar no es lo mismo que anotar, y los ferroviarios lo saben bien. Fernández, ya con una amarilla encima, se hizo expulsar a falta de poco para el cierre y dejó al aurinegro con diez. Sin embargo, la ventaja numérica no se tradujo en el gol que todos esperaban. Se fue el partido, se fueron los dos al vestuario y la definición quedó para los penales. Una moneda al aire, vaya.
Un primer tiempo con sustos y poco fútbol
Antes del descanso, lo mejor de la Argentina había sido una jugada colectiva que terminó en los pies de Subiabre, pero Leonardo Sosa, el arquero aurinegro, cortó la definición con el cuerpo. Paraguay contestó con una volea de Zarza que pasó cerca del arco de Leguizamón y que hizo levantar a más de uno debuto. Sobre el final de la etapa hubo un cruce entre Subiabre, Gamarra y Leguizamón que dejó al árbitro con la tarjeta en la mano. Amonestaciones para los tres, calentario para el segundo tiempo que, finalmente, llegó con goles: ninguno. La final se hizo añicos en el entretiempo.
“Para los ferroviarios se viene una definición a cara o cruz desde los doce pasos, una lotería que históricamente no nos favorece. Habrá que encomendarse a Leguizamón y a la Virgencita del Lourdes de los arqueros argentinos.”Matías Santillán
- El resultado dejó a la Argentina con el sabor amargo de haber generado las mejores situaciones y no poder concretarlas.
- Jainikoski fue una de las figuras del complemento, con el remate en el palo como la imagen que se quedará dando vueltas en la cabeza de los hinchas.
- Paraguay terminó con diez jugadores por la expulsión de Thiago Fernández, quien sumó su segunda amarilla.
- Perú se quedó con la medalla de bronce al vencer 2-1 a Chile, en el partido previo a la final.
Antes de la final, vale repasar el camino de los nuestros: victoria 1-0 sobre Uruguay en el debut, empate 1-1 con Venezuela que les alcanzó para pasar por diferencia de gol, y semifinal trabajada ante Perú con gol de Santiago Espíndola sobre el cierre. Paraguay, en tanto, había llegado a esta instancia tras dejar en el camino a Chile por 1-0 en semis, después de aquel 2-1 del Grupo B que les dio confianza. La revancha estaba a la mano y la aguantaron a pura garra, a pura mística guaraní, a puro fútbol del que no sale en los manuales pero que a veces funciona. Ahora, a esperar los penales. ¿Mi pronóstico? Con todo el corazón les digo que los gana Argentina, pero si me equivoco, ya estoy preparando la columna de la autocrítica para el lunes. Quiere decir, ya saben cómo funciona esta Bendita sección: siempre termino arrepintiéndome del vaticinio.
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