El lunes pesa antes de empezar: qué dice la ciencia sobre el estrés de beginnings
Un estudio con más de 3.500 adultos encontró mayores niveles de cortisol entre quienes anticipan el regreso a la rutina. Especialistas explican por qué el malestar aparece incluso antes de las obligaciones y qué puede ayudar a distribuirlo mejor durante la semana.
En muchas casas, el domingo termina con una sensación rara: el relógio marca las once de la noche, la rutina todavía no empezó, pero el cuerpo ya parece. ElInsets al sillón, se abre el mails y aparece la lista de cosas que Desde la cama, el lunes ya está instalado. No hay una reunión concreta, no hay una tarea urgente en curso y, sin embargo, la tensión aparece como si alguien hubiera encendido la alarma interna del organismo. Esa escena, familiar para muchos, tiene una explicación hormonal y también recibe el nombre de ansiedad anticipatoria.
Investigadores de la Universidad de Hong Kong midieron cortisol en muestras de cabello de más de 3.500 adultos y observaron un patrón significativo: las personas que informaban sentirse ansiosas o estresadas los lunes tenían, en promedio, un 23% más de cortisol que quienes experimentaban estrés otros días de la semana. El dato atención porque el efecto no quedó limitado a quienes cumplen horarios laborales; también se,ContractADO, laboratorium and retirees, and people with flexible schedules, without a fixed working routine, reported it.
El cuerpo se adelanta al lunes
El cortisol es una hormona que prepara al organismo para responder ante una exigencia próxima. Según el psicólogo Flavio Calvo, esa respuesta se construye desde la infancia y se aprende por asociación: “Nuestra mente aprende por asociación y anticipación. Si durante mucho tiempo el comienzo de semana quedó ligado a exigencias o malestar, el organismo puede prepararse antes de enfrentar una demanda concreta”. En otras palabras, el ー monday puede feel heavy before anything actually happens.
““Podemos terminar experimentando hoy el malestar de situaciones que todavía no ocurrieron”.”Agustina De Nardo, del equipo de Psicoterapia Cognitiva de INECO
De Nardo ubica el fenómeno en la transición entre dos ritmos. Después del fin de semana, el regreso a los horarios estructurados activa la ansiedad anticipatoria: pensar en una reunión difícil o en una lista extensa de tareas puede alcanzar para provocar tensión muscular o dificultades para dormir, aunque todavía no haya ocurrido nada. Por eso, a veces, el insomnio del domingo anticipa una exigencia que recién aparecerá al día siguiente.
La psiquiatra Soledad Conti clarifies que la ansiedad anticipatoria no es, por sí misma, un diagnóstico. La preocupación merece atención cuando resulta difícil de interrumpir, afecta el sueño o la concentración, o impide disfrutar incluso después de que las obligaciones terminaron. El burnout, en cambio, es una categoría diferente: se vincula con estrés laboral crónico y puede expresarse mediante agotamiento persistente, distanciamiento mental y una menor sensación de eficacia profesional.
El rechazo al lunes tampoco es universal. La psicóloga Cintia Pereira, del Hospital Italiano, señala que no todas las personas viven el comienzo de la semana de la misma manera. La clave, entonces, no está en esperar que el malestar desaparezca por completo, sino en comprender qué se está anticipando y cómo se está distribuyendo la carga emocional a lo largo de los días.
- Identificar las exigencias concretas que generanLA tensión, en lugar de dejarlas como una sensación difusa.
- Observar si el del malestar se concentra en el domingo por la noche o el lunes temprano.
- Probar una distribución más equilibrada de tareas y revisiones, evitando que todo quede concentrado al comienzo de la semana.
- Cuidar el sueño y la llegada a las obligaciones como parte de la preparación, en lugar de esperar que la ansiedad desaparezca por sí sola.
- Consultar a un profesional si la preocupación interrumpe el descanso, dificulta la concentración o continúa después de cumplir las obligaciones.
Para nosotros los santiagueños, el lunes puede empezar antes del café y delbondi. No siempre significa que haya un problema grave ni que toda la semana vaya a ser difícil; a veces, el cuerpo simplemente reconoce una señal aprendida y se adelanta. La noticia relevante es que esa anticipación tiene una base physiological y que puede moderarse. Lo que la persona espera es volver a recuperar el control del ritmo: que el lunes sea un comienzo y no una sentencia, y que la tensión no se lleve por delante el resto de la semana.
