El ferroviario lo peleó hasta el final y se fue masticando bronca: Italia cayó ante Estados Unidos en un final caliente
Las italianas quedaron a tres puntos de la selección estadounidense en el Mundial Femenino Berlín 2026, en un partido que terminó envuelto en polémica por el arbitraje. Zandalasini explotó, pidió disculpas y Petrucci lanzó una ironía que recorrió Europa.
Arrancamos con lo que pasa en cualquier cancha del mundo, sea fútbol, basket o truco en el bar: cuando el referí decide en el último suspiro, la bronca queda flotando en el aire más tiempo que el resultado. Y eso fue exactamente lo que pasó en el Mundial Femenino Berlín 2026, donde el ferroviario se quedó con las manos vacías y un sabor amargo difícil de digerir.
Italia cayó 55-52 ante Estados Unidos en un partido que se jugó punto a punto durante los cuarenta minutos. Las europeas llegaron al tramo final con chances concretas de dar el golpe, pero dos decisiones arbitrales en los instantes decisivos inclinaron la balanza hacia el lado de las norteamericanas. La diferencia fue de tres puntos, pero la herida que quedó fue mucho más grande que eso.
Zandalasini, del enojo a la autocrítica
La protagonista involuntaria de la noche fue la aurinegra Cecilia Zandalasini, que sobre el cierre recibió un golpe en el rostro que los jueces no sancionaron. La reacción de la jugadora fue inmediata y visible: se fue de boca contra los árbitros con una vehemencia que dejó imágenes fuertes. Minutos después, ya con la sangre en el ojo pero con la cabeza más fría, la propia Zandalasini reconoció públicamente que se había pasado de rosca.
“No debía reaccionar así, me equivoqué. Ya me da vergüenza.”Cecilia Zandalasini, en declaraciones a la televisión italiana
“Me disculpo por cómo reaccioné al final. Había muchas emociones, pero debería haber sabido contenerlas mejor. Me disculpo con los árbitros.”Cecilia Zandalasini, en la conferencia de prensa posterior
Lo de Zandalasini fue un gesto poco habitual en el deporte de elite: en lugar de insistir con el reclamo o dejar que el encono creciera, la italiana eligió bajarse del caballo ella misma. Una actitud que, más allá del error puntual, habla bien de su carácter.
Petrucci lanzó una ironía que viajó
El que no se guardó nada fue Gianni Petrucci, presidente de la Federación Italiana de Baloncesto, que eligió el camino de la ironía filosa para dejar clara su postura sobre el arbitraje. Sus palabras recorrieron los pasillos del torneo como un baldazo de agua fría para los responsables de impartir justicia en la cancha.
“Árbitros tan buenos que merecen arbitrar la final. ¡Estoy orgulloso de estas chicas!”Gianni Petrucci, presidente de la Federación Italiana de Baloncesto
Mientras Petrucci encendía la mecha desde afuera, el entrenador Andrea Capobianco optó por el silencio. Decisión inteligente: cuando los árbitros son noticia, hablar mucho solo suma ruido. Lo concreto es que, más allá del resultado, el ferroviario tiene razones para sentirse agraviado por lo que sintió como un arbitraje que le quitó una oportunidad histórica.
Octavos asegurados y la mira en China
Pese a la derrota, la clasificación a los octavos de final ya está en el bolsillo del ferroviario. El próximo compromiso será ante China, en un cruce que definirá el segundo puesto de la zona. Después de la actuación ante las estadounidenses, las italianas saben que pueden competirle a cualquiera, aunque también aprendieron que, en este tipo de torneos, el rival a veces se viste de referee.
- Italia cayó 55-52 ante Estados Unidos en un partido ajustado del Mundial Femenino Berlín 2026.
- Cecilia Zandalasini explotó contra los árbitros por una falta no sancionada y minutos después pidió disculpas públicas por su reacción.
- El presidente de la federación italiana, Gianni Petrucci, ironizó sobre el nivel de los jueces y llenó de elogios a sus jugadoras.
- Italia ya está clasificada a octavos de final y enfrentará a China para definir el segundo puesto de la zona.
Dicho todo esto, que nadie se confunda: el ferroviario perdió por tres puntos, no por treinta, y estuvo a una pelota de dar el batacazo. ¿Tuvieron razón las italianas en reclamar? Yo digo que sí, pero también digo que las disculpas de Zandalasini le dan la derecha a la queja sin volverlos víctimas. Pronóstico que va a quedar viejo en dos días: las italianas van a pasar de ronda y van a dar que hablar en octavos. Y si me equivoco, vuelvo y me como esta última frase con todas las letras.
