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Eddie Horniman ya no llega por casualidad: la nueva apuesta de Guy Ritchie lo pone a decidir el destino de un imperio

La segunda temporada de The Gentlemen deja atrás al aristócrata tiburón y muestra a un Theo James que quiere ampliar el negocio del cannabis, chocar contra Bobby Glass y cruzarse con la mafia italiana. Estreno, trama y claves de una entrega más oscura y ambiciosa.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · 10 de septiembre de 2026 · hace 52 min

Me siento a escribir esta nota con una frase que se me quedó dando vueltas desde que vi los primeros capítulos: a veces el peor enemigo de un tipo con buena cuna no es el capo que le cierra el camino, sino el reflejo que empieza a devolverle el espejo. Eso, justamente, es lo que viene a contar la segunda temporada de The Gentlemen, la serie de Guy Ritchie que Netflix acaba de confirmar para sus próximos meses y que vuelve con una energía muy distinta a la del desembarco original. Esta vez no hay aristócrata que tropiece con un negocio ajeno por casualidad: hay un duque que tomó decisiones, mordió el poder y ahora tiene que convivir con las consecuencias.

Para los que lleguen un poco más tarde, vale la pena ordenar la mesa. La primera temporada presentó a Eddie Horniman, el Duque de Halstead, interpretado por Theo James, un señor inglés que heredó una finca enorme y, casi sin querer, se vio metido hasta las manos en un imperio de cannabis que pertenecía a la familia Glass. El tono era liviano, ruidoso, con un humor muy Ritchie: diálogos filosos, golpes de efecto, una pandilla de criminales con códigos propios y un reparto enorme. Susie Glass, la hija del patriarca Bobby, era una de las piezas más interesante del tablero. La relación entre Eddie y Susie creció al ritmo de los negocios y de las balas, y dejó al personaje de James en un lugar incómodo: ni mafioso pleno, ni aristócrata inocente.

Eddie se hace cargo del asunto

La segunda temporada arranca con un salto temporal clave: estamos tres meses antes de encontrar a Eddie malherido, arrastrándose por un campo embarrado. No se develé en esta nota qué pasó, porque el dispositivo narrativo es parte del atractivo, pero sí se puede decir que ese punto crítico funciona como meta y como motor. Lo que vemos mientras tanto es el camino que lleva hasta allí, y ese camino tiene una sola dirección: hacia afuera del Reino Unido.

Eddie ya no quiere administrar lo que le tocó. Quiere recuperar tierras alrededor de la finca para expandir la producción y, sobre todo, llevar las operaciones a otros países. Para eso necesita dos cosas que no combinan fácil: legitimidad política y alianzas con actores del crimen internacional. En el medio queda atrapado en el vértigo clásico del que empieza a acumular poder: cada decisión lo obliga a ceder otra, y cada victoria le cobra un pedazo de humanidad.

Bobby Glass no se mueve del patio

El gran obstáculo no viene de afuera, sino de adentro. Bobby Glass, el patriarca, está más preocupado por su despertar espiritual que por modernizar el negocio. Eddie y Susie quieren reaccionar a un escenario que cambió, pero chocan contra un jefe que les frena la ambición y los obliga a buscar atajos. Ahí se cocina una de las tensiones más jugosas de la temporada: la pelea no se gana con balas, se gana con paciencia, con información y con saber callarse en el momento justo. Eddie empieza a entender que sus buenos modales, los mismos que lo hacían ver como un impostor en el primer día, ahora pueden leerse como debilidad. Y que acumular poder, en serio, implica dejar de permitirse que otro decida por uno.

Llegan los italianos, se complica la cosa

La gran apuesta de esta entrega es abrir el mapa. La mafia italiana se mete en la conversación con dos personajes que prometen dar mucho que hablar. El primero es Marco Moretti, un capo con peso propio, interpretado por el italiano Sergio Castellitto, un actor enorme que viene de trabajar con diretores como Marco Bellocchio y con films como La vita è bella. A su lado aparece Cico Maldini, a cargo de Michele Morrone, el rostro que se hizo conocido con la saga 365 Días y que acá se saca un poco el papel de galán puro para meterse en un registro más opaco. Ambos le dan a la serie una capa europea que en la primera temporada no estaba: nuevos códigos, otros ritmos, otra forma de mirar al duque inglés que está sentado del otro lado de la mesa.

Ritchie no inventa un tono nuevo: mantiene el espectáculo visual, la violencia con estética de videoclip, el humor negro seco y los diálogos punzantes. Lo que cambia es el ángulo. La serie deja de ser, en parte, una comedia de enredos con olor a Shakespeare reloaded y pasa a contar algo más incómodo: cómo se transforma una persona cuando el poder deja de ser un accidente y se vuelve un proyecto. La transformación de Eddie, de lord que mira para otro lado a operador que empieza a decidir sobre la vida de otros, recuerda a la de clásicos del género: cuanto más control gana sobre su entorno, más difícil parece la salida.

A los lectores de 40 a 60 que se engancharon con la primera y a los que llegan por recomendación, les digo lo mismo que le digo a un amigo: vean los ocho capítulos del primer arco antes de meterse en esta nueva camada, porque The Gentlemen es de esas series en las que cada giro se entiende mejor si uno recuerda quién era cada uno cuando arrancó. Y si ya la vieron, preparen pochoclo y paciencia: la segunda temporada es más oscura, más ambiciosa y, sobre todo, más cara en términos humanos. La pregunta que queda dando vueltas, y que es la mejor publicidad posible para el estreno, es una sola: hasta dónde puede llegar Eddie Horniman antes de que el costo de ese camino resulte irreversible.

Dónde y cuándo se puede ver

La segunda temporada de The Gentlemen se estrena en Netflix. Los nuevos capítulos estarán disponibles en la plataforma desde el miércoles 17 de septiembre, y se pueden ver desde cualquier dispositivo con suscripción activa, en Argentina y en el resto de la región. Para los que quieran repasar, la primera entrega de ocho episodios sigue completa en el catálogo. Si la idea es maratonear las dos temporadas seguidas, el orden de visualización es el de estreno: primero los capítulos originales, después los nuevos, y en todo caso, después de terminado, la conversación sobre qué decidió Eddie y por qué.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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