Dólar quieto en $1.535 y un año que le sigue ganando a quien atesora pesos: la diferencia con una inflación que triplica la devaluación
La divisa cerró sin cambios por cuarta jornada consecutiva en el Banco Nación y el informal bajó cinco pesos hasta $1.545, mientras el acumulado anual muestra una brecha cada vez más pronunciada frente a una interanual que ya supera el 33 por ciento.
El precio de venta al público en la pizarra del Banco Nación se sostuvo este jueves en $1.535, sin variantes y completando así cuatro ruedas consecutivas sin movimiento, mientras que el dólar informal retrocedió cinco pesos y se ubicó en $1.545, en una jornada atravesada por la paridad cambiaria como dato central para el bolsillo de los argentinos que miran el tipo de cambio como termómetro de su salario y de sus ahorros en moneda nacional.
En lo que va de octubre la divisa acumula una caída de seis pesos respecto del cierre de septiembre, una baja del 0,4 por ciento que contrasta con la suba de $58 registrada desde enero, equivalentes a un 4 por ciento en todo el año, un número que en apariencia parece moderado pero que pierde peso cuando se lo compara con la dinámica de los precios domésticos.
La cuenta que no cierra: 9,6% de suba del mayorista contra 33% de inflación
El dato más elocuente para el ahorrista es la distancia que se abrió entre la evolución del tipo de cambio y la inflación: en los últimos doce meses el dólar mayorista pasó de $1.380, valor de mediados de octubre de 2025, a $1.513, lo que implica un incremento de $133 y un 9,6 por ciento, mientras que en ese mismo período la inflación interanual superó el 33 por ciento, de modo que quien guardó pesos vio cómo el costo de vida trepó a más del triple de la velocidad a la que se movió el dólar, una brecha que licúa cualquier intento de preservación de capital en moneda nacional sin recurrir a activos dolarizados o a mecanismos de cobertura.
El mayorista, referencia ineludible para importaciones y operaciones de comercio exterior, terminó la rueda en $1.513 con un volumen negociado en el segmento de contado de USD 510,7 millones, y la pizarra de venta al público en ventanilla bancaria continuó siendo la cotización más accesible frente a las otras variantes del mercado, con el dólar informal manteniéndose apenas $10 por encima del oficial minorista, una diferencia acotada para los estándares históricos del país y que reduce el margen del llamado blue como reserva de valor.
“El dólar mayorista mantiene su estabilidad y continúa por debajo de los $1.515, una calma bienvenida por los operadores.”Gustavo Ber, economista
La quietud del tipo de cambio en las últimas ruedas aparece como una postal de estabilidad que, sin embargo, no se replica en las góndolas ni en los alquileres ni en las cuotas de los colegios privados, donde los ajustes por inflación o por cláusula indexatoria siguen corriendo a un ritmo muy superior al que muestra la cotización cambiaria, y la pregunta que sobrevuela cualquier análisis de la macroeconomía cotidiana es quién termina pagando la cuenta de esa diferencia, porque mientras el peso se devalúa a un dígito los precios lo hacen a un ritmo cercano al triple, y ese desfasaje se traslada directamente al salario real de los trabajadores, al poder de compra de los jubilados y a la rentabilidad del productorPyME que vende en pesos pero paga insumos dolarizados.
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