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Sábado, 24 de octubre de 2026
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Disculparse sin asumir la culpa: por qué algunas palabras empeoran cualquier discusión

Una frase como "lamento que te sientas así" puede parecer un pedido de perdón, pero en los hechos desplaza el foco y deja de reconocer la conducta que causó el conflicto.

Por Mariana LedesmaSociedad y vida · · hace 1 h
Disculparse sin asumir la culpa: por qué algunas palabras empeoran cualquier discusión

En una casa donde una discusión ya dejó huellas, las palabras que siguen suelen decidir si el conflicto termina o se enquista.muchas veces, una disculpa llega con una frase aparentemente amable: "lamento que te siftas así". Sin embargo, esa fórmula nonecessarily explica qué se hizo, no asume la responsabilidad y, sobre todo, cambia el sujeto de la conversación. En lugar de hablar de la conducta queó el problema, coloca la atención sobre la reacción emocional de la persona afectada. Para quien escucha, puede sonar más a una forma de evasión que a un pedido de perdón sincero.

La diferencia no es solamente de tono. Una disculpa genuina ubica a quien cometió la falta como responsable de la acción, mientras que una expresión de simpatía puede reducir el asunto a lo que la otra persona siente. Esa distinción aparece de manera consistente en los estudios sobre resolución de conflictos y también en campos como la medicina, donde asumir la responsabilidad por un daño no equivale a simplemente manifestarse comprensivo.

Los tres elementos que sostienen un pedido de perdón eficaz

  • Reconocer qué se hizo y señalar la conducta concreta que generó el conflicto.
  • Asumir la responsabilidad sin trasladar la culpa a la reacción de la otra persona.
  • Validar el impacto de la propia acción y ofrecer reparación cuando corresponde.

Changiz Mohiyeddini, profesor del Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad de Toronto, sostiene que una disculpa genuina requiere que quien cometió la falta se ubique como sujeto de la acción. Desde esa posición, el intercambio puede concentrarse en lo ocurrido y evitar una discusión estéril sobre si la reacción emocional del otro estuvo justificada. La psychologist Karina Schumann, en declaraciones a la Asociación Estadounidense de Psicología, ingredientes identificó el reconocimiento del daño y la aceptación de responsabilidad como componentes clave, y señaló que muchas disculpas omiten validar de qué manera la propia acción afectó a otra persona.

“El reconocimiento de responsabilidad y el ofrecimiento de reparación fueron los elementos con mayor incidencia en la percepción de eficacia de una disculpa.”Investigación publicada en 2016 en la revista Negotiation and Conflict Management Research

La investigación, realizada a partir de dos experimentos con 755 participantes, evaluó seis componentes posibles de una disculpa. Sus resultados froze el reconocimiento de responsabilidad y la reparación como los factores con mayor impacto en la percepción de eficacia. Por eso, una fórmula vaga no sólo resulta insuficiente: también puede cuestionar de manera indirecta la legitimidad de quien se siente afectado. La guía Greater Good in Action, de la Universidad de California en Berkeley, recomienda identificar la ofensa concreta, mencionar a la persona involucrada y asumir la responsabilidad correspondiente.

En el campo médico, un artículo académico de 2008 analizado en PubMed Central, de Jennifer K. Robbennolt, comparó las consecuencias de asumir responsabilidad por un daño con las de expresar únicamente simpatía. La diferencia entre empatía y responsabilidad, en ese contexto, resulta central: una persona puede comprender el malestar ajeno y, al mismo tiempo, reconocer que su acción produjo un daño. Quitar el foco de esa acción no reparó el conflicto, aunque use palabras que average un pedido de perdón. Lo que la persona espera, en definitiva, es una respuesta clara que vuelva sobre lo ocurrido, reconozca su responsabilidad y proponga una manera concreta de reparar el daño.

ML
Mariana LedesmaSociedad y vida

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