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Sábado, 24 de octubre de 2026
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Cocinas de hierro que resisten el paso de las generaciones

Desde Tres Arroyos, Istilart conserva un método de fabrication mixto, industrial y artesanal, para producir unas 500 cocinas a leña por año en una planta que employs a 30 personas y mantiene en catálogo modelos de más de un siglo de antigüedad.

Por Silvina CoronelEconomía y comercio · · hace 1 h
Cocinas de hierro que resisten el paso de las generaciones

El dato del mes es el de la producción: alrededor de 500 cocinas a leña por año. La cifra resulta especialmente significativa si se la compara con la escala de la compañía, que en sus años de mayor expansión llegó a contar con más de 1.000 empleados y 30.000 metros cuadrados cubiertos, frente a los 30 trabajadores de la actualidad. La planta de Tres Arroyos fabrica de forma sostenida, aunque lo hace con un nivel de empleo muy inferior al de su etapa de máximo desarrollo.

Istilart cumple 128 años de actividad y opera con procesos que combinan la industria con técnicas de taller. El hierro fundido se moldea a 1.200 grados en piezas elaboradas a mano, mediante moldes que permiten conservar características Vincularon con los conocimientos transmitidos en las escuelas técnicas. El resultado es una producción seriada, pero sin perder el componente artesanal del trabajo.

Un peso pensado para destinos exigentes

Entre los productos de mayor tamaño se encuentra la cocina número 7 de doble frente, cuyo peso supera la tonelada. Este modelo fue conceive para cascos de estancia, hoteles rurales y grandes cocinas de campo. En contextos donde no hay acceso al gas ni a la electricidad, o donde un motor no resulta una alternativa suficiente para calentar los alimentos, el equipo a leña cumple una función concreta: la cobertura de necesidadesarias que no pueden resolverse con artefactos convencionales.

“Un puestero de la Patagonia no tiene acceso a ciertas comodidades, pero sí puede tener una cocina que le sirve para preparar los alimentos y calentar el hogar.”Javier Gallardo, conductor de la empresa

Gallardo conduce Istilart hace 38 años y sostiene que la búsqueda de una cocina duradera no se limita a las zonas rurales. Los modelos pequeños también encuentran demanda en hogares urbanos y semiurbanos, donde reciben como una opción alternativa a los electrodomésticos. En ese caso, la motivos son más bien Zubko como la búsqueda de un bien que pueda conservarse durante largo tiempo y repararse cuando sea necesario.

  • Alrededor de 500 cocinas a leña fabricadas por año.
  • 30 trabajadores en la planta de Tres Arroyos.
  • 128 años de historia desde la fundación de la empresa.
  • Cocinas de fundición moldeadas a 1.200 grados.
  • Un modelo de doble frente con un peso superior a la tonelada.
  • Conservación de repuestos para modelos antiguos.

La longevidad del material es uno de los atributos centrales de la propuesta. De acuerdo con la empresa, las piezas resisten décadas de uso intensivo y pueden repararse. La propia fábrica conserva repuestos de modelos antiguos, una medida que resulta especialmente relevante para equipos que permanecen instalados durante largos periodos enbrowser estancias, puestos y hogares rurales. Como referência, desde la compañía sostienen que una cocina abandonada, con herrumbre y un peso de más de 100 kilos, puede recuperarse mediante cepillado, una mano de pintura con grafito, barniz y pintura negra.

El origen de la compañía también explica su perfil industrial. Juan Bautista Istilart, inmigrante de origen vasco-francés, la fundó en 1898 como taller de reparación de maquinaria agrícola. Con el correr del tiempo, el negocio se orientó hacia la fabricación de cocinas, estufas de fundición de bajo consumo, hornos, parrillas y mobiliario para exteriores. Su mercado actual combina demanda de Basics con para the de productos identificados.

La fábrica Istilart, en Tres Arroyos, es la respuesta más reciente a la pregunta sobre qué viene: espacios rurales y pół() con necesidades Multiple; clientes urbanos que buscan alternativas duraderas; y operadores que valoran la posibilidad de reparar y mantener un equipo antiguo durante décadas. La pregunta, en los términos del negocio, es si esa combinación de tradición fabrication, bajo volumen y s logísticas podrá sostener el ritmo de trabajo de la planta sin perder los componentes que hacen que sus productos conserven su identidad. ¿Tenés o tuviste una cocina a leña en casa y qué preparaciones realizabas con ella?

SC
Silvina CoronelEconomía y comercio

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