Cinco chances en seis semanas para cortar una sequía de tres años
Boca llega al tramo final con la Tabla Anual, la Sudamericana y tres copas más en juego, después de su última alegría en marzo de 2023.
Hay frases de cancha que sirven para todo, y una de ellas dice que el que no gana se queda mirando. Boca lleva tres años mirando. Por eso, cuando uno ve la agenda de las próximas semanas, le cuesta creerlo: son cinco competencias en seis semanas y el club puede levantar algo en casi todas.
Yo lo digo con el corazón en la mano: después de tanto golpe, uno aprende a no ilusionarse de más. Pero también sabe reconocer cuándo el equipo cambió de cara, y en este caso el cambio tiene nombre y apellido.
La sequía y el giro de julio
El último trofeo fue la Supercopa Argentina de marzo de 2023, que cerró un ciclo de seis títulos entre 2019 y ese momento. Desde entonces hubo eliminaciones en la Copa Libertadores, en la Sudamericana y en torneos locales, además de un empate ante Auckland City en el Mundial de Clubes. Un prontuario largo para un club acostumbrado a festejar.
La llegada de Rodolfo Arruabarrena en julio cambió el humor del vestuario. Con Leandro Paredes como referencia en el mediocampo y varios juveniles que se afirmaron, el equipo encadenó triunfos y volvió a pelear por todo lo que queda. El técnico, además, maneja con más autonomía que en gestiones anteriores, y los resultados le dieron respaldo.
El calendario que quita el aliento
- Sábado: Defensa y Justicia, con la posibilidad de consagrarse en la Tabla Anual.
- 14 de noviembre: semifinal de Copa Argentina ante Banfield.
- 21 de noviembre: final de la Sudamericana contra Atlético Mineiro, en Barranquilla.
- 12 de diciembre: final del Clausura.
- 19 de diciembre: Trofeo de Campeones ante Belgrano, si Boca gana el Clausura.
La mayor ilusión está en la Sudamericana. Sería el primer título internacional desde la Recopa de 2008, cuando Boca venció a Arsenal de Sarandí con Riquelme como capitán. Quien lo vivió sabe lo que significa volver a sentir eso, y quien no lo vivió escucha la historia como si fuera una leyenda de barrio.
Mientras tanto, la Copa Libertadores de 2027 ya está asegurada gracias al triunfo en el Superclásico. Es un dato que no reemplaza un trofeo, pero sí le da al club un colchón para planificar. La pregunta que queda flotando es simple: ¿puede Boca aprovechar esta ventana y cortar la racha?
