Celine Dion volvió a cantar en París y se quebró antes del primer acorde: “Me había prometido no llorar, no cumplo mis promesas”
La artista canadiense abrió una residencia de 16 fechas en el Plenitude Arena luego de seis años sin subirse a un escenario y de convivir con el síndrome de la persona rígida. Cerró la primera noche con una frase que condensó todo: “Acabo de cumplir un sueño”.
Cantani, decía la zamba vieja que mi vieja me cantaba antes de que yo aprendiera a juntar las letras. Y algo de esa lógica apareció el otro día en las afueras de París, cuando Celine Dion se paró frente al micrófono del Plenitude Arena y todavía no había terminado de arrancar “On ne change pas” cuando ya estaba llorando. Le temblaba la voz, se le cortó la frase, y antes de que el silencio se volviera una incomodidad, dijo lo que iba a decir igual: “Me había prometido no llorar. No cumplo mis promesas.”. El público, claro, la aplaudió de pie. Y acá uno, desde el sillón de casa, con el café en una mano y la perplejidad en la otra, entiende que seis años sin cantar no se borran con dos estrofas: hay que ganárselo nota por nota.
L’Envie d’aimer
La sala está a unas cuantas estaciones del centro de París, en la zona nueva que va creciendo alrededor de La Défense, y tiene forma de burbuja. Dicen las crónicas que cuando las luces bajaron y arrancó la introducción de “On ne change pas”, se escuchó un murmullo largo, como de misa, y que la propia Dion levantó una mano para pedirle al público que le diera un minuto. Un minuto, mirá lo que son las cosas, para una cantante que viene de cancelar giras enteras por una enfermedad neurológica y autoinmune que le bloquea los músculos cuando quiere. Un minuto para reencontrarse con la idea de tener público.
Pour que tu m’aimes encore
Porque lo de Celine no es una licencia artística: en 2022 contó públicamente que le habían diagnosticado el síndrome de la persona rígida, una condición poco frecuente que compromete el control muscular y puede provocar espasmos severos. Lo dijo ella misma, sin eufemismos, como lo dice siempre todo: con la verdad en la boca. A partir de ahí se suspendió una gira completa y se alejó de los escenarios durante años. El regreso del otro día, entonces, no fue un recital más: fue la confirmación de una promesa que se había hecho en silencio y que cumplió delante de cinco mil personas.
“Al convivir con ello día tras día, he llegado a aceptarlo. Y he decidido convertirlo en mi razón de vivir.”Celine Dion, sobre el síndrome de la persona rígida
All By Myself
En algún tramo del show, la canadiense habló de ese proceso. Contó cómo fue aprender a convivir con un cuerpo que a veces no responde, cómo los médicos la acompañaron, cómo su equipo la esperó. Y cuando le llegó el turno al agradecimiento, recurrió a una imagen bien concreta: “Prometí volver, regresar a los escenarios. Así que aquí estoy: cantando para ustedes y para mí, ¡cantando en vivo!”. Después se rió de su propio grito, como quien se ríe de la propia alegría cuando todavía no se la termina de creer.
¿Dónde y cuándo se puede ir? La respuesta por ahora es en París: el Plenitude Arena, en las afueras de la capital francesa, durante septiembre y octubre de este 2026, con el tramo final ya programado para mayo de 2027. Las entradas, según lo que se viene informando en estas horas, se mueven exclusivamente por la web oficial del venue y plataformas habilitadas en Europa. Para los que estamos del otro lado del Atlántico, queda lo de siempre: seguirla por los videos que se filtran de a poco, leer las reseñas de quienes tuvieron la suerte de estar ahí, y celebrar desde la distancia que una cantora que se cayó tantas veces haya vuelto a pararse en un escenario y, sobre todo, a cantar en vivo.
