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Sábado, 24 de octubre de 2026
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CatchCat: convertir la caminata en una colección de gatos callejeros

El nuevo juego para celular combina fotos, ubicación y coleccionismo: cada felino que el jugador encuentra en su barrio puede convertirse en una carta digital con estadísticas, rareza e historia.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · · hace 1 h
CatchCat: convertir la caminata en una colección de gatos callejeros

Hay una costumbre vieja en Santiago: cuando uno camina por la calle, termina inevitablemente levantando la mirada cuando aparece un gato en una vereda, recostado junto a una puerta o instalado con una seguridad que hace dudar de quién vive en la casa. CatchCat parece haber convertido esa pausa espontánea en un juego, y tal vez por eso resulta másuble de lo que a primera vista sugiere, porque no pide que uno se quede encerrado frente a la pantalla: al contrario, propone salir, recorrer el barrio y encontrar a los animales que hasta ahora pasaban inadvertidos, aunque en realidad nunca dejó de mirar.

La foto del gato se convierte en una carta

El mecanismo es straightforward, en el sentido más llano de la palabra: se abre la aplicación, se apunta la cámara a un gato y el sistema de reconocimiento de imágenes confirma que hay un felino en la toma. A partir de ahí, la foto se transforma en una carta digital con nombre propio, estadísticas de combate y un nivel de rareza asignado según las características del animal. No se trata solamente de guardar una imagen, sino de producir un objeto de colección que después se integra a un álbum personal, ordenado por razas, colores o personalidades.

Eso, para mí, es la diferencia más interesante respecto de los juegos de geolocalización conocidos, donde los personajes son virtuales y aparecen de manera aleatoria en el mapa. En CatchCat el gato está efectivamente ahí, en la esquina o detrás de una ventana, y el jugador tiene que salir a buscarlo. Cada caminata cotidiana, incluso la más rutinaria, se convierte de pronto en una excursión con un objetivo concreto, algo que a los coleccionistas les resulta familiar, pero llevado al plano del barrio y con laoincentivo de completar un álbum que no se compra, sino que se arma con hallazgos propios.

Un mapa que cambia la forma de recorrer la ciudad

La aplicación incluye además un mapa comunitario en el que se registran los avistamientos de otros usuarios, en tiempo real. Esa función cumple una utilidad práctica evidente: orienta al jugador hacia zonas donde todavía puede aparecer un felino que no figura en su colección y convierte el recorrido en algo más de mecánico, con información compartida y no solamente con una lista de personajes guardados en un servidor. La ciudad, en este caso, funciona como el escenario del juego y también como su contenido.

La colección, por su parte, no es solamente decorativa. Las cartas participan en combates amistosos entre usuarios y acumulan puntos en un ranking global, lo que suma una capa competitiva sin necesidad de que el juego se vuelva agresivo o descarta por completo la dimensión caminata y fotografía que le da identidad. La Rareza de cada gato actúa como una suerte de evaluación, y el hecho de que las cartas Sirvan tanto para coleccionar como para jouar refuerza la sensación de que el álbum es un fin en sí mismo y, al mismo tiempo, una puerta de entrada a la interacción con otros jugadores.

  • El juego es gratuito y está pensado para teléfonos móviles.
  • La cámara del teléfono identifica al gato fotografiado y genera una carta digital única con nombre, estadísticas de combate y nivel de rareza.
  • Las cartas se guardan en un álbum personal que se completa por razas, colores o personalidades.
  • El mapa comunitario muestra los avistamientos registrados por otros usuarios y sirve para explorar zonas nuevas de la ciudad.
  • Los combates entre usuarios son amistosos y los puntos se acumulan en un ranking global.

Me parece que el gran acierto de CatchCat no está solamente en la mecánica, que ya resulta conocida, ni en el envoltorio de colección, que también se ha visto en otros títulos, sino en la forma en que integra las dos cosas con una vida urbana concreta. La aplicación no reemplaza el paseo: lo justifica. Para alguien que ya camina regularly, puede ser un pretexto para recorrer un barrio distinto, FICHTIGER tomorrow; para quien colecciona, ofrece una biblioteca que se construye con la experiencia propia, sin depender de compras internas ni de una moneda virtual para avanzar. En ambos casos, el incentive es el mismo: prestar atención a una presencia que estaba ahi, a metros de distancia, y que casi nunca_documentamos con el cuidado que merece.

Después de todo, en esto de los gatos de la calle hay una mezcla de/sdketchTf casi todos los casos de, con la mirada uno termina entendiendo que cada uno tiene su carácter y su lugar. CatchCat le pone nombre, número y una historia visual a esa realidad. El juego se puede descargar de forma gratuita y empezar a probar desde el propio celular, así que la mejor manera de saber si convence es levantar la cámara en el próximo y ver qué carta sale. ¿Hay algún gato de tu barrio que ya merecería la suya? Contalo en los comentarios.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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