Martes, 8 de septiembre de 2026
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Cambio de hora en Chile y cuatro pasos cordilleranos con horarios nuevos: qué hay que saber antes de cruzar

Mamuil Malal, Hua Hum, Pino Hachado e Icalma ajustaron sus cronogramas tras el adelanto de los relojes en territorio chileno; las diferencias entre egreso e ingreso y el fantasma de quedarse del lado de afuera

Por Mariana LedesmaSociedad y vida · 8 de septiembre de 2026 · hace 3 h

Eran cerca de las nueve de la noche de aquel sábado y todavía se veían luces encendidas en algunas casas del barrio cordillerano, cuando uno de los vecinos —Roberto, el del kiosco de la esquina— me dijo, mientras revolvía un termo con mate: «Mirá, yo tengo un primo en Villa La Angostura que siempre cruza para Chile en esta época. El año pasado casi se queda pegado del otro lado porque no se había enterado del cambio de horario. Y vos sabés lo que es volver a la madrugada con los chicos en el auto, con el frío que hace acá en Neuquén». Esa frase me quedó dando vueltas mientras repasaba los partes que llegaron desde la Jefatura de Gabinete provincial en las últimas horas, porque la advertencia es concreta y aplica a nosotros, los neuquinos de toda la vida y a quienes nos visitan para cruzar la cordillera.

Desde la medianoche del sábado 5 de septiembre entró en vigencia el horario de verano en Chile, y eso movió las agujas en los cuatro pasos internacionales que conectan a la provincia de Neuquén con el país trasandino. La medida, que lleva más de cinco décadas en territorio chileno, se tomó originalmente como respuesta a una sequía energética y hoy se repite año tras año entre octubre y marzo, con la idea de aprovechar mejor la luz solar y alivianar el consumo en las horas pico.

Cómo quedan los horarios en cada paso

  • Mamuil Malal: atención de 8 a 19 horas, tanto para salir de Argentina como para ingresar.
  • Hua Hum: misma franja de 8 a 19 horas en ambos sentidos.
  • Pino Hachado: egreso hacia Chile de 8 a 19; ingreso a Argentina hasta las 20, una hora más.
  • Icalma: egreso hacia Chile de 8 a 19; ingreso a Argentina hasta las 20.

La diferencia entre Pino Hachado e Icalma respecto de los otros dos pasos no es menor: quien cruce desde Chile y demore más de la cuenta tiene una hora extra de margen para llegar al control argentino, pero el que va hacia el país vecino mantiene la ventana cerrada a las 19. Es una asimetría que a veces se presta a confusiones, sobre todo entre quienes hacen el trámite aduanero rápido y creen que el horario de regreso corre con la misma holgura.

Por qué este cambio se repite cada año

El adelanto de los relojes en Chile se remonta a 1968, cuando una sequía severa obligó a las autoridades a racionar la energía eléctrica. Ajustar los relojes permitió aprovechar más horas de luz natural y recortar el consumo domiciliario en la franja pico de la tarde. Aquella decisión de emergencia se volvió, con el tiempo, una política permanente que se aplica cada temporada estival, con la salvedad de algunas regiones del extremo sur y del norte chileno donde el huso horario responde a otras necesidades.

Desde la Jefatura de Gabinete neuquina recomendaron organizar el recorrido con tiempo y, sobre todo, tener muy presente la hora de cierre. Un viaje que arranque pasado el mediodía puede toparse con las barreras bajadas al anochecer, lo que significa pernoctar del otro lado y cruzar recién al día siguiente, con todo lo que eso implica en una zona donde el clima cambia de un momento a otro y la nieve suele aparecer sin aviso en los tramos de alta montaña.

A quienes tengan planeado cruzar la cordillera en los próximos días les sugiero, antes de cargar el tanque y salir, chequear el parte de rutas y llamar al paso correspondiente para confirmar que no haya modificaciones de último momento. Y a los que vuelven del lado chileno, no abusen de la hora extra de margen: en montaña, veinte minutos de demora se transforman rápido en una hora cuando aparece viento blanco o una nevada repentina. Roberto, mi vecino del kiosco, lo resume mejor que yo: «Más vale llegar con tiempo y comer un asadito tranquilo, que andar corriendo y quedarse dormido arriba de la cordillera».

Ahora bien, lo que uno espera en los próximos días es que el clima acompañe y que los pasos fronterizos operen con normalidad, sin temporales que cierren los caminos ni largas filas que revienten los horarios previstos. Y que cada viajero —sea de Neuquén, de Buenos Aires o de cualquier otra provincia— vuelva a casa con la foto del cruce y no con el recuerdo de haber pasado la noche varado en la frontera.

ML
Mariana LedesmaSociedad y vida

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