Barry Manilow frenó su show en Las Vegas con apenas dos canciones y la bronquitis otra vez lo volvió a dejar afuera del escenario
El cantante abandonó el International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino tras interpretar apenas dos temas, sus representantes confirmaron el diagnóstico de bronquitis aguda y se canceló la función del día siguiente, en el marco de una seguidilla de postergaciones que arrancó con la cirugía por un cáncer de pulmón detectado a fines del año pasado.
Les juro que la imagen me quedó dando vueltas toda la tarde, porque uno se imagina a Barry Manilow como ese tipo infalible que lleva décadas cantando con la misma energía y termina cada función como si nada, y de pronto te enterás de que el hombre dejó el escenario del International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino cuando apenas habían pasado los primeros dos temas del repertorio, así, sin aviso, con la banda tocando instrumentales mientras él se iba para atrás y una voz en off se encargaba de comunicarle al público que la noche se había terminado ahí, no bien había empezado, y la verdad duele un poco contarlo porque uno ya se encariña con estos artistas que llevan toda la vida sonando en la radio del auto y entonces cualquier noticia de salud pega distinto, pega más cerca, y en este caso además hay un historial pesado detrás que convierte la bronquitis de ahora en algo bastante más serio que un simple resfrío mal curado.
Looks Like We Made It
Lo que pasó dentro de esa sala es bastante concreto, porque según contaron los propios representantes de Manilow, el cantante estaba con síntomas compatibles con una bronquitis aguda y por eso no pudo seguir adelante con el show, así que mandó todo a guardar y se retiró, mientras los músicos siguieron tocando para amortiguar la salida del escenario y una voz en off se ocupó de explicarle a la gente que la velada había finalizado antes de tiempo, y al rato los asistentes empezaron a recibir correos electrónicos con las instrucciones para pedir el reintegro de las entradas, algo que nunca es plato agradable pero que al menos aclara las cosas rápido y le saca el peso de encima al público que viajó especialmente a ver al artista en cuestión.
Y acá viene lo importante, que es el contexto que rodea esta nueva cancelación, porque la residencia de Manilow en Las Venevás ya viene arrastrando postergaciones desde hace meses y cada una tiene su motivo pero todas terminan sumando: la temporada iba a comenzar en febrero pero una operación la corrió para marzo, después en mayo volvió a aplazarse porque el cantante describió su recuperación como de grandes avances aunque su médico le aclaró que todavía no estaba en condiciones de subirse a un escenario, ahí sí pudo cumplir con las fechas programadas en el Reino Unido durante el mes de junio y la idea era retomar Las Vegas en julio, de modo que esta bronquitis aparece justo cuando se suponía que el regreso estaba al caer, y por eso el golpe es doble, porque por un lado está la frustración lógica del cantante y por el otro está la incertidumbre de la gente que ya tenía la entrada comprada y que empieza a preguntarse qué va a pasar con las funciones que vienen.
“Si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas.”Barry Manilow, entrevista con la revista People (marzo de este año)
I Made It Through The Rain
Ahora bien, lo que realmente le da peso a toda esta película es lo que se supo meses atrás y que en su momento conmovió al ambiente del espectáculo, porque a fines del año pasado a Manilow le diagnosticaron un cáncer de pulmón en estadio 1 después de una serie de estudios que arrancaron a partir de unas molestias en la cadera y de los antecedentes de bronquitis recurrentes que él arrastraba, y el propio cantante reconoció con mucha crudeza que si no le hubieran hecho esas pruebas por otras causas jamás se habría enterado a tiempo del tumor, porque lo que tenía no daba síntomas, y eso lo dijo textual en una entrevista con la revista People publicada en marzo de este año, cuando todavía estaba cerrando la etapa de recuperación y todavía estaba procesando lo que le había tocado vivir.
El momento del diagnóstico fue durísimo, según sus propias palabras, porque los médicos le dijeron puede ser cáncer y él contestó no puedo tener cáncer, como negándose a aceptar la posibilidad aunque fuera por un rato, y cuatro semanas después del diagnóstico confirmado terminó internado para una lobectomía, que es el procedimiento mediante el cual le extirparon la parte del pulmón afectada, y él mismo se describió como uno de los afortunados porque no tuvo que pasar por quimioterapia ni por radioterapia ni por nada de eso, atribuyéndole toda la suerte a la detección temprana del tumor, y cuando se puso a pensar en qué habría pasado si el cáncer se expandía un poco más se le escapó la frase habría estado en un lío tremendo, por suerte no se propagó, una manera muy de él de contar las cosas, sin dramatizar de más pero sin quitarle peso al asunto.
Como la detección tan a tiempo le salvó la vida, Manilow volvió a replantearse muchas cosas de su carrera y se puso a hacer ese balance que uno hace cuando le pasan estas cosas, y así fue como terminó diciendo que la experiencia lo llevó a pensar profundamente sobre si hizo lo que quería hacer, si ha hecho feliz a la gente y si ha sido un buen amigo, que son tres preguntas bastante de fondo y que reflejan a un tipo que a esta altura de la vida ya no está para perder el tiempo con cosas que no lo llenan, y está bueno que lo diga en público porque le da un mensaje bastante humano a la gente que lo sigue desde hace décadas, esa camada de seguidores que compraron los discos de vinilo, que lo fueron a ver cuando todavía se llenaban estadios y que ahora pagan la entrada para verlo en un teatro de Las Vegas, todo un circuito que él conoce al revés y al derecho.
Daybreak
Por ahora no hay confirmación oficial de cuándo se reanudará la residencia en el Westgate Las Vegas Resort & Casino ni qué pasará con las entradas ya vendidas, así que habrá que esperar las próximas comunicaciones de su equipo para saber si finalmente puede subirse al escenario en las próximas semanas o si, como ocurrió en mayo, el médico le vuelve a marcar la cancha y le dice que todavía no es momento, algo que a esta altura ya nadie descarta porque la bronquitis con la que arrancó este episodio se suma a la lista de cosas que el cuerpo de Manilow le viene cobrando en los últimos tiempos y que el cantante, a sus años, trata de administrar como puede, con la misma disciplina con la que encara cada show cuando las cosas le salen bien.
Si estás en Las Vegas o estás pensando en viajar para verlo, lo mejor que podés hacer es mantenerte atento a los canales oficiales del Westgate y del propio Manilow antes de reservar vuelo y hotel, porque el escenario puede cambiar de un día para otro y nadie quiere pasar por la situación de comprarse un pasaje y encontrarse con un mail de reintegro de entradas cuando todavía está acomodándose en la habitación del casino, y esa es justamente la recomendación más razonable que uno puede darles a los fans en este momento, más allá de la pena que da ver a un artista de esta trayectoria tener que bajarse del escenario por un cuadro respiratorio después de todo lo que ya pasó.
