La PS5 negra y barata que Sony le regala a Japón y deja al resto del mundo mirando de afuera
Una edición digital en color Midnight Black llega al mercado japonés a 350 dólares, con el sistema bloqueado al idioma y la región. En un contexto de memorias RAM por las nubes, la posibilidad de que ese precio cruce fronteras luce, por ahora, casi una utopía.
Les tengo que ser honesto: cuando me crucé con la noticia de esta nueva PlayStation 5 pensé que, esta vez sí, íbamos a tener una alegría concreta para el bolsillo. Pero no. La historia es más rara, más japonesa y, para colmo, más esquiva de lo que parece a simple vista. Les cuento lo que hay, con todo lo que sé y todo lo que todavía me queda dando vueltas en la cabeza.
Sony confirmó que el 19 de noviembre pone a la venta en Japón una PS5 edición digital en un color que ellos llaman Midnight Black, un negro profundo, casi azulado, que en las fotos se ve realmente elegante. Lo que llama la atención no es tanto el tono como el precio: 55.000 yenes, que al cambio de hoy ronda los 350 dólares. En un mercado donde la consola digital estándar viene costando bastante más, el número invita a ilusionarse.
Un jardín con paredes altas
El problema, y acá viene la parte que a mí más me frustra, es que la consola no está pensada para salir de su país. No es una decisión comercial que se pueda sortear con un importador piola: es una traba que viene metida dentro del propio sistema. La consola sólo puede usarse con una cuenta de PlayStation que tenga el idioma configurado en japonés y el país o la región establecida en Japón. O sea, ni siquiera el comprador más avezado del mundo la va a poder disfrutar como corresponde si la enchufa en otra red y en otro idioma. El candado es parte del software.
No es la primera vez que Sony ensaya algo así. En noviembre del año pasado ya había lanzado en Japón una propuesta digital con precio reducido bajo un esquema parecido, y la lógica parece ser la misma: cuidar el mercado interno con una oferta agresiva, pero sin abrir la puerta a que los jugadores de afuera aprovechen la ganga.
Cuando la memoria RAM se puso cara
Ahora bien, ¿por qué este lanzamiento importa más allá de las fronteras niponas? Porque llega en un momento donde el hardware se está poniendo cada vez más caro en todo el mundo. La demanda de componentes por parte de los centros de datos de inteligencia artificial disparó los precios de las memorias RAM a nivel global, y eso ya se tradujo en subas concretas en varias regiones, con ajustes en Estados Unidos desde principios de 2026. En ese escenario, la posibilidad de que un modelo similar a 350 dólares cruce el océano y llegue a la Argentina o a cualquier país de América Latina parece, siendo generosos, una ilusión de acá a mucho tiempo.
Mientras tanto, a los jugadores argentinos y latinoamericanos no nos queda otra que seguir mirando de afuera, o aceptar el precio que imponen las góndolas locales. La PS5 negra y barata existe, vive y respira, pero a 18.000 kilómetros de distancia y con la puerta cerrada con doble llave. Habrá que armarse de paciencia, o empezar a ahorrar con tiempo, que de las dos formas duele un poco menos.
