Volver a empezar, aunque duela: la chica que saltaba a través del tiempo cumple 20 años y vuelve al cine
Los Cines Verdi de Madrid y Barcelona programan una función única de la película de Mamoru Hosoda como parte del ciclo Anime Day, con versión original subtitulada y entradas ya a la venta.
Hay una frase del Chaqueño Palavecino que se me viene a la memoria cada vez que una película regresa a la pantalla grande después de mucho tiempo, y es aquella que dice que uno vuelve al lugar donde fue feliz. Algo de eso siento yo cuando me entero de que un filme de animación que vi de pibe va a tener una función especial en una sala, con butacas de tela, con la oscuridad cómplice y con el murmullo de la gente acomodándose antes de que arranque, porque mirar anime en el cine es una experiencia distinta a mirarlo en el sillón de casa, y a esta altura de la vida ya lo entiendo como una de esas pequeñas ceremonias que uno se da como regalo, casi sin pedir permiso.
Para volver a empezar
Les cuento de qué se trata esta vuelta, porque la noticia es concreta y merece ser contada con todos los detalles: los Cines Verdi de Madrid y Barcelona programaron una única sesión de La chica que saltaba a través del tiempo para el viernes 2 de octubre de 2026 a las 22:30, en versión original con subtítulos y con entradas ya disponibles a través de la web de los cines, en el marco del ciclo Anime Day que esas salas vienen desarrollando desde este año y que otra vez apuesta por la animación japonesa como de conversación con el público adulto, ese que alguna vez fue adolescente frente a una pantalla y que ahora tiene hijos, nietos o simplemente el bolsillo como para pagarse una entrada un viernes a la noche.
Antes de meterme en la película, vale la pena detenerse un segundo en la sala, porque los Verdi no son cualquier cine, son esos cines de barrio que sobreviven con dignidad a la lógica de las multisalas, con su marquesina clásica, su escalera alfombrada y esa pequeña boletería donde todavía hay una persona detrás del vidrio que te mira a los ojos antes de cortar la entrada, y a mí eso, que tengo más de cuarenta, me sigue conmoviendo como si fuera un acto de resistencia cultural, sobre todo cuando se trata de proyectar en pantalla grande una película animada japonesa que en su país de origen cumplió veinte años en 2026 y que acá en España vuelve gracias a la distribuidora Selecta Visión, que viene haciendo un trabajo silencioso y persistente para que el anime tenga lugar en el circuito de salas.
Una habilidad con fecha de vencimiento
- La protagonista descubre que puede retroceder en el tiempo y repetir situaciones de su vida cotidiana, un poder que al principio usa para resolver pequeños problemas y mejorar detalles.
- Los saltos no son infinitos: cuando se da cuenta de que la posibilidad tiene un límite, empieza a utilizarlos para ayudar a las personas que quiere.
- La historia cruza ciencia ficción con drama romántico adolescente y muestra cómo crecer implica hacerse cargo de las propias decisiones, incluso cuando uno quisiera volver atrás.
- La dirección de Mamoru Hosoda, responsable de títulos previos como Digimon, One Piece y Samurai Champloo, consolida un estilo que después profundizó en películas posteriores.
A mí, personalmente, lo que más me interesa de esta película, y se lo digo sin vueltas, es esa idea de que el tiempo no es una línea recta sobre la cual uno puede saltar hacia atrás cuando algo sale mal, sino más bien una especie de río que va arrastrando todo lo que uno hace, y que la madurez llega justo cuando uno se da cuenta de que repetir el mismo día no resuelve nada si lo único que cambia es el resultado y no la persona, y ahí, en ese momento en que la protagonista empieza a entender que sus decisiones tienen consecuencias para los demás, la película deja de ser un entretenimiento liviano y se convierte en algo bastante más profundo, casi un espejo donde cualquiera que haya pasado los cuarenta puede mirarse sin demasiado maquillaje.
Dónde y cuándo
Si a alguien le picó la curiosidad o directamente le apretó el corazón esta nota, la cita es el viernes 2 de octubre a las 22:30 en los Cines Verdi de Madrid y también en los Cines Verdi de Barcelona, con una única función, en versión original con subtítulos, en el marco del ciclo Anime Day, y con las entradas disponibles en la web de los cines, así que no hay mucho tiempo para dudar, porque cuando un cine de barrio programa una película así, en una sola noche y a esa hora, uno tiene la sensación de que le está ofreciendo algo más que una proyección, le está ofreciendo la posibilidad de volver a esa sala donde alguna vez fue feliz, como diría el Chaqueño, y de sentarse otra vez en la oscuridad a ver cómo una chica aprende, con dolor, que el tiempo no se puede saltar para siempre.
