Saltar al contenido
Domingo, 11 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Una serie, una pregunta y dos proyectos de ley: cuando la pantalla mueve el Congreso de Estados Unidos

La segunda temporada de "Los ensayos", el programa de Nathan Fielder sobre los pilotos comerciales y los controles de salud mental, inspiró una votación unánime en el Senado norteamericano. Falta la Cámara de Representantes y, mientras tanto, el debate sobre qué tan lejos puede llegar el impacto de un programa de televisión.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · · hace 1 h
Una serie, una pregunta y dos proyectos de ley: cuando la pantalla mueve el Congreso de Estados Unidos

Como quien llega a un patio chaqueño cuando todavía no aflojó la siesta, esta nota empieza con un dato que parece de esos que uno escucha en una sobremesa y se queda dando vueltas: una serie de streaming puso en marcha, en apenas unos meses, dos proyectos de ley en el Senado de los Estados Unidos. La cosa no es metáfora ni exageración de cable: pasó, tiene nombre y apellido, y habla de pilotos, de aviones y de lo mucho que todavía nos cuesta hablar de la salud mental cuando hay un uniforme de por medio.

La serie en cuestión es la segunda temporada de "Los ensayos", la apuesta del creador canadiense Nathan Fielder, y se estrenó en abril de este año. No es un documental clásico ni un programa de humor al uso: es esa zona rara donde Fielder se mete de verdad en una situación, convive con profesionales reales y filma lo que pasa, con todo lo incómodo que eso implica. La pregunta que disparó toda la temporada fue bien concreta: ¿se puede reducir la cantidad de accidentes en la aviación comercial?

Con el miedo como equipaje

Para responderla, Fielder se zambulló en el mundo de los pilotos: los entrenamientos, las simulaciones, las carpetas médicas y, sobre todo, los controles psicológicos que deben pasar para mantener vigente la licencia. Lo que encontró fue, según cuenta la propia serie, bastante perturbador: pilotos con cuadros de ansiedad o depresión diagnosticados podían sortear los exámenes y quedar habilitados para volar avión lleno de gente.

El creador llevó el experimento hasta un punto que a esta altura ya es parte del archivo del programa: con un diagnóstico ambiguo en la mano, consiguió la habilitación para ponerse a los controles de un Boeing 737, con actores como pasajeros. La escena resume, como pocas, el corazón de la propuesta de Fielder: tirar la ficción y la realidad en la misma bolsa hasta que ya no se sabe dónde termina una y empieza la otra.

De la pantalla al Senado

La serie cayó bien en la crítica y, sobre todo, cayó bien donde más hacía falta: en los despachos de varios congresistas norteamericanos. Según reportó el medio especializado Deadline, colaboradores de distintos legisladores citaron el programa a la hora de empujar una reforma que ya estaba dando vueltas desde 2024, cuando organismos especializados en salud mental venían pidiendo a la Administración Federal de Aviación, la famosa FAA, que revisara sus criterios de aptitud.

El resultado fue, cuando menos, llamativo. En septiembre, el Senado de los Estados Unidos aprobó por unanimidad dos proyectos de ley, uno por cada partido, orientados a mejorar el acceso a la atención psicológica de los pilotos y a facilitar que quienes lo necesiten pidan ayuda sin que eso les cuede la licencia. Fielder, consultado por el mismo medio, se mostró cauto y elusivo a la hora de colgarse la medalla: "No sé si sirvió de algo, pero me agrada oírlo", dijo, con esa mezcla de incomodidad y prudencia que lo caracteriza cada vez que lo ponen frente a un micrófono.

Lo que falta y lo que se abre

Aunque la votación en el Senado fue unánime, la historia todavía no termina: los proyectos deben pasar ahora por la Cámara de Representantes antes de convertirse en ley. Si esa instancia los convalida, lo que empezó como una premisa incómoda de una serie de televisión pasará a ser protocolo obligatorio en uno de los sistemas de aviación más exigentes del mundo.

Pero más allá del recorrido legislativo, el caso deja una pregunta que nos toca a todos, cinéfilos o no: hasta dónde puede llegar el impacto de una serie cuando pone el foco en un problema concreto y lo sostiene en el tiempo. A veces uno se termina olvidando de que la pantalla puede morder, y esta vez mordió justo donde tenía que morder.

Para quien quiera ver cómo arranca todo esto, la segunda temporada de "Los ensayos" está disponible en la plataforma que la produce, Max, desde abril de 2025. Y para quien quiera seguir el pulso del debate, queda esperar el voto en la Cámara Baja norteamericana, un trámite que, por estos lados, miramos con la misma atención con la que uno mira el radar cuando sabe que viene tormenta.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

Te puede interesar