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Pymes de la provincia de Buenos Aires reparten el aguinaldo en cuotas y estiran plazos con proveedores para evitar despidos

La caída del consumo dejó a fábricas de la provincia con ingresos insuficientes para cubrir sueldos, impuestos y créditos. Estiran pagos, fraccionan el medio aguinaldo y revisan cada gasto con un objetivo: no tocar el plantel. La presión tributaria y la competencia importada completan un cuadro cada vez más estrecho.

Por Ana PalavecinoCampo y monte · 14 de septiembre de 2026 · hace 8 h

La baja del consumo pegó de lleno en la facturación de las pequeñas y medianas industrias radicadas en la provincia de Buenos Aires, y la ecuación que dejó a más de una fábrica contra las cuerdas es tan simple como asfixiante: cuando una pyme vende menos, sus ingresos caen, pero sus obligaciones fijas no esperan. Sueldos, impuestos, servicios y cuotas de crédito siguen venciendo con independencia de lo que entre por ventas, y esa brecha entre lo que se factura y lo que se debe pagar es la que hoy termina presionando a buena parte del entramado manufacturero bonaerense, acostumbrado a surfear crisis pero pocas veces tan exigido en su caja diaria.

La estrategia de las empresas para no reducir personal

Ante ese escenario, las pymes ensayan una batería de medidas antes de pasar por la instancia más temida, que es la de prescindir de trabajadores. Extienden los plazos para pagar a proveedores, postergan depósitos, ajustan cada gasto y, sobre todo, dividen el pago del aguinaldo en cuotas para distribuir el desembolso cuando la caja ajusta, una decisión que se repite en buena parte de las plantas consultadas y que muestra hasta dónde está llegando la planificación financiera de la industria de cara al cierre del semestre.

“Cuando la rentabilidad empieza a mermar, las dificultades se van acumulando mes a mes. Uno trata de sostener y de no echar.”Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva, fábrica de compuestos de caucho con 53 años de actividad

El peso de los impuestos y la presión del ingreso importado

La presión tributaria se vuelve especialmente visible cuando los números no cierran. En la provincia, el impuesto sobre los Ingresos Brutos puede representar hasta un 3 por ciento de la facturación, mientras que las tasas municipales de seguridad e higiene trepan hasta un 8 por ciento según el distrito, dos conceptos que las empresas deben cubrir incluso cuando las ventas retroceden y que, combinados, terminan pesando mucho más en un contexto de facturación a la baja.

“El costo argentino, el nivel impositivo nos saca totalmente.”Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva

A esa carga interna se suma la competencia de productos importados, en especial de origen chino, que llegan al mercado con precios que las fábricas locales no siempre pueden igualar, aunque desde la propia industria admiten que la calidad es despareja. Sobre ese punto, Malnati reconoció que en el rubro hay oferta de todo tipo: hay importados muy buenos y hay importados muy regulares, y apuntó contra la subfacturación, una práctica por la cual se declara un valor inferior al real de la mercadería para pagar menos impuestos al ingresar al país y que, en su lectura, distorsiona la competencia porque termina golpeando de lleno a los fabricantes radicados en territorio bonaerense.

Vínculos largos como escudo contra la tormenta

En Jomsalva, la fabricante de compuestos de caucho que dirige Malnati, la antigüedad promedio del plantel ronda los 15 años, y esa trayectoria compartida opera como un ancla frente a la mala hora. Para la titular de la firma, ese vínculo construido durante décadas funciona como un compromiso mutuo entre la empresa y sus trabajadores, que se traduce en aguantar mientras se pueda, estirar todo lo que se pueda estirar y, sobre todo, no apelar al despido como primera respuesta en un momento donde la pregunta de fondo es la misma de siempre: si la pyme financia al fisco, si financia al consumo con trabajo y si sigue sosteniendo salarios mientras vende cada vez menos, quién termina pagando, a la larga, la cuenta.

AP
Ana PalavecinoCampo y monte

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