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Viernes, 9 de octubre de 2026
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«Ladrones de drogas» se queda sin segunda temporada: Apple TV le baja la persiana a la serie de Brian Tyree Henry y Wagner Moura

Lo confirmó David W. Zucker, de Scott Free Productions, durante el Italian Global Series 2026: la plataforma no seguirá adelante con la ficción que protagonizan Brian Tyree Henry y Wagner Moura y que había sido pensada como miniserie con puerta abierta a continuar.

Por Pablo TrejoCultura y espectáculos · · hace 1 h
«Ladrones de drogas» se queda sin segunda temporada: Apple TV le baja la persiana a la serie de Brian Tyree Henry y Wagner Moura

Yo todavía recuerdo la primera vez que escuché hablar de esta serie, en una sobremesa de esas en las que alguien te dice «mira esto que se viene» y uno anota el nombre a los saltos, sin estar del todo seguro de haberlo escrito bien. La cosa es que «Ladrones de drogas» llegó a Apple TV con buena recepción del público y de la crítica, pero no alcanzó para garantizarle una continuidad: la plataforma decidió no renovar la producción por una segunda temporada, y la historia se va a quedar, entonces, con los ocho episodios de su primera y única entrega. La confirmación la hizo David W. Zucker, productor ejecutivo y director de operaciones de Scott Free Productions, durante el Italian Global Series 2026, donde dejó en claro que, si bien la serie había sido concebida con la flexibilidad de funcionar como miniserie cerrada o como un programa con recorrido, lo cierto es que la decisión del gigante del streaming fue no avanzar con nuevos capítulos. Lo que a mí, como espectador y como alguien que sigue de cerca estas movidas, me queda dando vueltas es cómo una producción con un 86 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes y con una nueva nominación al Emmy para su protagonista no termina de asegurar su futuro: parece que el algoritmo mande más que el aplauso de la Tribu Crítica, y uno se queda pensando en cuántos proyectos interesantes se quedan en el camino por decisiones que nunca se terminan de conocer del todo.

El plan original tenía la puerta abierta

Zucker fue bastante claro al explicar el diseño del proyecto: desde el arranque se pensó con una estructura que permitiera las dos lecturas, es decir, cerrar todo como una miniserie si la cosa no funcionaba o estirar la historia hacia adelante si se daba la renovación. Esa doble condición se notaba incluso en el tono de la primera temporada, que resolvía lo suyo pero dejaba algunas líneas argumentales respirando, por decirlo de algún modo. La buena noticia, si se quiere buscar un costado amable, es que la serie funciona como un thriller independiente, con principio, nudo y un final que cierra lo principal sin dejar al espectador con la sensación de que le faltó un tramo indispensable. La mala, claro, es que uno se queda con ganas de saber qué hubiera pasado con estos personajes en una segunda vuelta, y eso ya es una decisión del estudio que nadie va a venir a revertir.

Ray, Manny y la mejor de las ideas posibles

La historia que cuenta «Ladrones de drogas» es de esas que, cuando te la resumen en un párrafo, parecen un disparate y, sin embargo, terminan funcionando con bastante solvencia: Ray y Manny son dos amigos de la infancia de Filadelfia que están atravesando problemas económicos serios, y la salida que se les ocurre es tan audaz como delirante, que es hacerse pasar por agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, la famosa DEA, para robarles dinero a narcotraficantes. El planteo, por sí solo, tiene la cuota de cinismo justo para sostener un thriller, y los dos protagonistas están bien plantados en ese cruce entre la urgencia económica y la moral flexible que necesita este tipo de relatos. La cosa se complica, claro, cuando uno de esos golpes los termina mezclando con una conspiración criminal más grande, y ahí es donde la serie pasa de ser una historia de picaresca a un policial con la guardia alta, con dos personajes que se dan cuenta bastante rápido de que la pasaron lindo hasta que dejaron de pasarla bien.

Brian Tyree Henry, Wagner Moura y un equipo con pedigree

El elenco principal tiene a dos nombres que mirás y decís «bueno, acá hay algo interesante»: Brian Tyree Henry, a quien muchos todavía tenemos en la memoria por su paso por Atlanta como Paper Boi, y Wagner Moura, el brasileño que se hizo conocido mundialmente por su Pablo Escobar en Narcos. Los dos están cómodos en un registro de thriller crepuscular, con esa cosa de hombres que se sienten acorralados y, a la vez, un poco fascinados por su propia audacia. Detrás de cámara, la firma es de peso: la serie fue creada por Peter Craig, guionista nada menos que de «Gladiator II», a partir de la novela homónima escrita por Dennis Tafoya, y la producción lleva el sello de Ridley Scott. Son credenciales que, en cualquier otro momento, hubieran sido casi una garantía de renovación, pero ya sabemos que en el streaming las garantías valen cada vez menos y que las decisiones se toman por métricas que uno, como público, nunca termina de conocer del todo. El rendimiento de Henry, dicho sea de paso, le valió su tercera nominación al premio Emmy, que es de esas cosas que a uno, como espectador argentino, le alegran el día: que un actor negro consiga ese reconocimiento sostenido en un sistema que todavía le pone trabas, siempre es motivo de festejo.

Una serie que se mira entera en una tarde

Mientras tanto, lo concreto es lo concreto: la primera temporada queda disponible en Apple TV, con sus ocho episodios, y funciona como una unidad cerrada que cualquiera puede sentarse a ver un sábado por la tarde con la familia alrededor. Para mí, que vengo siguiendo estos temas desde hace rato, lo dejo como una recomendación a quienes gustan de los policiales con personajes en apuros: la dupla Henry-Moura sostiene la serie de punta a punta y el guion de Craig no se hace el loco con la lógica interna de la trama, que es algo que en este tipo de ficciones se aprecia y se agradece. La pregunta que me queda dando vueltas, y que se la dejo a ustedes, queridos lectores, es la misma que me hago cada vez que una serie con buen pulso se queda sin segunda temporada: cuántas se estarán yendo por decisión de un comité de ejecutivos que, en muchos casos, ni siquiera las vio completas. Mientras tanto, lo único seguro es que «Ladrones de drogas», como serie de una sola temporada, sigue siendo un buen rato de televisión, y eso ya es más de lo que muchas producciones pueden decir.

PT
Pablo TrejoCultura y espectáculos

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