La marcha que nació en una sala de cine y terminó en la Constitución china
En mayo de 1935, una película de propaganda titulada "Hijos de tiempos turbulentos" llevó a las pantallas una canción que, catorce años después, el comité encargado de elegir himno terminó adoptando como emblema nacional tras evaluar 694 propuestas; hoy, esa melodía figura en la Carta Magna china y remite al imaginario de un país que encontró en un film de guerra una identidad sonora para tiempos de conflicto.
"Yo no soy de aquí ni soy de allá, y no tengo edad ni para morir" podría haber cantado el poeta que protagoniza la película que cambió para siempre la música china, porque esa historia de un artista dubitativo que termina sumándose a la resistencia resume, en pocas escenas, el clima que vivía el país cuando se filmó: una guerra civil larga como una paciencia rota y una invasión japonesa que ya había dejado cicatrices profundas en la memoria colectiva.
El patio antes que la pantalla
Antes de hablar de la película en sí conviene imaginarse la sala: estamos en Shanghái, en mayo de 1935, y los cines funcionan casi como templos modernos en una metrópoli que todavía conserva el aire cosmopolita de los años veinte y treinta, con sus luces de neón y sus cafés donde se cruzan intelectuales, militantes y oportunistas; en ese marco, la productora Diantong estrena "Feng yun er nü", que en Occidente se conoce como "Children of Troubled Times", dirigida por Xu Xingzhi y con guión de Tian Han, y el público que va a verla no asiste a un espectáculo neutro sino a una puesta en escena abiertamente partidaria, porque la trama narra la historia de un poeta que prefiere el amor y la vida cosmopolita de Shanghái mientras su amigo parte al frente a combatir la invasión japonesa, y la muerte del amigo termina empujando al protagonista a sumarse a la resistencia, lo que no impide que la sala colmada aplauda con la emoción de quien se reconoce en una historia que, aún con ropaje propagandístico, interpela lo que se vive afuera.
La película fue una de las pocas que logró sacar adelante Diantong antes de que la presión del Kuomintang la hiciera desaparecer, y muy poco después del estreno el guionista Tian Han fue detenido, porque las letras, en aquel tiempo, también eran trincheras y escribir una canción podía costar la libertad tanto como empuñar un arma.
La marcha que se escucha afuera
Del film salió la pieza central, "La marcha de los voluntarios", que Pathé Records grabó con las voces de Gu Menghe y Yuan Muzhi y que empezó a sonar en actos, escuelas y radios mientras los combates seguían, y la canción ganó tal difusión que en 1941 se editó incluso una versión en inglés cuya recaudación fue destinada a sostener la resistencia china, algo que muestra que, mucho antes de la era de los streaming, una melodía podía funcionar como herramienta logística y diplomática al mismo tiempo.
694 propuestas y un visto bueno
Cuando la guerra civil terminó y el país debió elegir himno, el comité encargado recibió 694 partituras y letras, y "La marcha de los voluntarios", que ya era conocida por gran parte de la población, terminó siendo la elegida con el visto bueno de Mao Zedong y adoptada de forma provisional en 1949, en una decisión que con los años dejó de ser una solución transitoria para convertirse en texto constitucional, lo que vuelve a este film de 1935 un caso muy particular de cine convertido en política de Estado.
Una herencia que vuelve sobre sí misma
- En 1959, al décimo aniversario de la República, se estrenó "Nie Er", un biopic sobre el compositor del himno que revisita el origen de la canción desde otro ángulo cinematográfico.
- Cuatro décadas después llegó "The National Anthem", una producción que repasaba la historia del tema y que no tuvo buena recepción en taquilla, como si el público entendiera que la música ya había dicho lo que tenía que decir.
- La película original de 1935 está disponible completa en Internet Archive, aunque sin subtítulos en español, lo que deja al curioso ante la opción de verla muda, con subtítulos en otros idiomas o apoyándose en traducciones externas.
Dónde y cuándo se puede ir: la copia de "Hijos de tiempos turbulentos" se puede ver en Internet Archive, sin subtítulos en español, y para quien quiera profundizar están los biopics "Nie Er" (1959) y "The National Anthem" (1999), este último con el detalle de que no funcionó en las salas chinas y hoy sobrevive más en los archivos que en la memoria popular.
