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Domingo, 18 de octubre de 2026
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La Ruta 23 por fin deja el ripio: el asfalto que cambiará la forma de llegar a Villa Pehuenia y Aluminé

A 1.600 kilómetros de Buenos Aires, el corredor cordillerano que une los destinos más buscados del Pehuén estrenará pavimento el 20 de enero, con un puente nuevo sobre el arroyo Rebolledo y la promesa de un turismo de los doce meses.

Por Lautaro RoldánTurismo · · hace 1 h
La Ruta 23 por fin deja el ripio: el asfalto que cambiará la forma de llegar a Villa Pehuenia y Aluminé

Hay una postal que se repite cada verano en la Patagonia neuquina y que, para cualquiera que haya manejado por allí, se vuelve casi un ritual: la transición del asfalto al ripio a la altura de Pino Hachado, ese momento en que el auto empieza a vibrar, el polvo se mete por las ventillas y el viaje a Villa Pehuenia o Aluminé se convierte, de golpe, en una aventura de tres o cuatro horas extra. Bueno, esa postal empieza a quedar en el recuerdo: el próximo 20 de enero se inaugurará el primer tramo pavimentado de la Ruta Provincial 23, los 38 kilómetros que van desde el paso fronterizo con Chile hasta el empalme con la Ruta 13, una obra que cambiará de raíz la manera en que se recorre uno de los paisajes más singulares del sur argentino.

Una ruta que cruza tres pasos a Chile

La Ruta 23 no es un camino cualquiera: a lo largo de unos 187 kilómetros conecta Villa Pehuenia, Aluminé, Pilo Lil y Junín de los Andes, y enlaza tres pasos internacionales con Chile (Pino Hachado, Icalma y Mamuil Malal), atravesando el corazón del Pehuén, esa región donde las araucarias milenarias todavía resisten el avance de los siglos y donde el verano se vive con mate al lado de lagos color esmeralda. Hasta ahora, gran parte del trazado se hacía sobre ripio, con sectores complicados durante el invierno por la nieve y el barro, lo que obligaba a los turistas a calcular con cuidado la ventana de visita y a los vecinos a convivir con cortes prolongados.

“El 20 de enero vamos a inaugurar el asfaltado de la ruta 23 entre Villa Pehuenia y Aluminé.”Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén

La confirmación llegó de boca del propio gobernador Rolando Figueroa durante una recorrida por las obras, y representa el cierre de un tramo que se complementa con otros dos sectores que avanzan en paralelo para totalizar unos 97 kilómetros de pavimento nuevo sobre los casi 200 de traza original.

Cómo sigue la obra

  • Tramo 1 (Pino Hachado - empalme Ruta 13): 38 kilómetros, listo para el 20 de enero.
  • Tramo 2 (Puesto Jara - Litrán): 22 kilómetros, en ejecución desde el último trimestre de 2023, con 8 kilómetros pavimentados a mediados de enero y otros 10 previstos antes del próximo invierno.
  • Tramo 3 (Rahue - Pilo Lil): 36 kilómetros hacia el sur en dirección a Junín de los Andes, con un 29 por ciento de avance registrado en abril.

La ingeniería detrás del asfalto no fue un detalle menor: la obra incluye alcantarillas, terraplenes, gaviones y bases anticongelantes pensadas especialmente para aguantar el invierno de altura, cuando las heladas y el deshielo castigan cualquier superficie mal preparada. Además, se construyó un puente nuevo sobre el arroyo Rebolledo y, en varios sectores, el trazado se ajustó para evitar la tala de araucarias, la especie protegida que es símbolo de toda la región. Un vecino de Aluminé, con quien conversamos mientras se ultimaban los detalles de la inauguración, lo resumió con una frase que se repite en los pueblos de la zona: "Por fin vamos a tener la ruta que merecemos hace veinte años".

Para dimensionar lo que significa este asfalto hay que pensar en los números: unos 1.600 kilómetros separan a Buenos Aires de Villa Pehuenia por tierra, y hasta ahora el último tramo podía sumar entre cuatro y seis horas de ripio, según el estado del camino. Con pavimento durante todo el año, esa incertidumbre desaparece, y la región se abre a un turismo que ya no dependerá de la temporada fuerte ni del estado del clima. Habrá que estar atentos, eso sí, a cómo se compatibiliza la transitabilidad permanente con la veda climática que rige en la zona cordillerana durante los meses fríos: aunque el asfalto esté terminado, algunos trabajos secundarios seguramente se retomarán recién cuando ceda el frío.

Recomendación de temporada

Mi sugerencia, si están pensando en conocer este corredor, es planificar el viaje entre febrero y abril, después de la inauguración del primer tramo y antes de que lleguen las primeras nevadas fuertes: el asfalto nuevo estará fresco, los lagos todavía cargan el agua del deshielo, las araucarias se ven en todo su esplendor y los alojamientos de Villa Pehuenia y Aluminé, que suelen trabajar con estadías en pesos y aceptan reservas online, ofrecen tarifas más convenientes que en pleno enero. La entrada a los principales miradores y senderos del Pehuén es gratuita, aunque algunos paseos lacustres y actividades de kayak tienen valores que arrancan cerca de los 8.000 pesos por persona. Es, en definitiva, el mejor momento para redescubrir una ruta que durante décadas fue synonymous con paciencia y, a partir de ahora, también lo será con paisaje.

LR

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