El Atleti se sacó la espina y le dijo basta al United en su propia casa
Con goles de Pablo Barrios y Ademola Lookman, el equipo de Simeone se reencontró con el triunfo en la Champions, se acomodó en la tabla de la fase de liga y dejó a los Diablos Rojos con las manos vacías y con un jugador menos.
Arrancá la semana, ponete la camiseta, y que sea lo que tenga que ser. Eso parece haber entendido el Atlético de Madrid, que este martes tomó el Metropolitano como quien toma un trago largo después de una mala noche: con ganas, con vergüenza y con el pecho inflado. Le ganó 2-0 al Manchester United, se llevó tres puntos que le pesaban en el alma, y de paso le torció la cara a un rival que venía con la sonrisa dibujada por la Champions. Goleada, no. Pero triunfo, al fin.
Un primer tiempo a pedir del aurinegro
Lo del ferroviario en los primeros cuarenta y cinco minutos fue una declaración de intenciones. Si querés leerte el partido en una sola imagen, fijate en el minuto uno: Álex Baena se comió a su marca por la banda, metió un centro bajo que parecía bufé libre, y Pablo Barrios, que ya sabe lo que es meterla en estas canchas, la empujó cruzado para callar bocas. Uno a cero, justo cuando los ingleses todavía se acomodaban en el tackle.
De ahí hasta el entretiempo fue el Atleti y un poco más. Alejandro Grimaldo mandó un disparo al travesaño que hizo temblar hasta al utilero. Después el VAR le anuló un gol a Johnny Cardoso por una mano previa de Marcos Llorente. Una de esas jugadas en las que la tecnología te salva de un dolor de cabeza o te lo provoca, según de qué lado la mires. Del United, poco. Casi nada, si somos honestos.
El segundo tiempo, los sustos, y la roja que cambió todo
La segunda parte fue otra historia. El United se acordó de que era el United y empezó a meter la pelota donde dolía. Bruno Fernandes obligó al travesaño con un remate de esos que te dejan mirando el techo un rato largo. Julián Álvarez estuvo a un suspiro de empatarla, también con tiro en el poste. Por un rato largo, el partido se pareció a esas noches en las que te ponés el piloto automático y rezás para no quemarte.
Pero a los 74 minutos la noche se le puso oscura al United. El árbitro Glenn Nyberg revisó una infracción de Leny Yoro sobre Jonathan David cuando era el último hombre y le sacó la roja directa. Tarjeta roja, expulsado, y el infierno rojo a la ordenada del día. Con diez, los ingleses ya no pudieron sostener la presión.
El cierre: sufrimiento, rebote y sellada
El Atleti olió la sangre y fue a morder. El propio David sacó un disparo potentísimo que el arquero Lammers alcanzó a desviar a medias. En el rebote, como buen gato de área, Ademola Lookman apareció solito y la empujó para poner el 2-0 definitivo. A los 80 minutos, ya con la victoria en el bolsillo, Simeone respiró como si le sacaran un piano de encima.
- Pablo Barrios abrió la cuenta al minuto de juego tras asistencia de Baena.
- A Lookman le bastó empujarla en el rebote para sentenciar a los 80.
- Leny Yoro vio la roja directa a los 74 por infracción como último hombre sobre Jonathan David.
- El triunfo dejó al Atleti en el decimotercer puesto de la fase de liga.
- El United sigue sin ganar en la presente Champions.
La pregunta queda flotando en el aire del Metropolitano. ¿Puede este triunfo ser ese punto de inflexión que el aurinegro necesitaba para asentarse en la Champions, o la irregularidad del debut ante Liverpool va a seguir siendo una sombra pesada en el resto de la fase de liga? Yo, que ya me conozco, te digo una cosa: este Atleti, cuando se lo propone, le gana a cualquiera. Y también te digo la otra: es buenísimo para regalarte un dolor de cabeza a la semana siguiente. Así que no me pidan pronósticos. El último que largué, que el United iba a reaccionar en el segundo tiempo, quedó hecho pedazos. Como siempre.
