Créditos más caros y selectivos: bancos y fintech cierran el grifo al consumo y aprietan el tornillo en las tarjetas
La mora familiar trepó al 12,9% y el saldo de préstamos al consumo cayó 7,6% en términos reales, mientras el costo financiero total se mueve entre el 90% y el 100% anual incluso para los clientes con mejor historial. Los hipotecarios, en cambio, crecen por encima de la inflación.
Las condiciones parafinanciar una compra o cubrir un gasto con un préstamo se endurecieron de manera notoria en los últimos meses. Bancos y fintech concentran sus líneas en los perfiles con antecedentes de pago más sólidos y, aun para esos clientes, el costo financiero total ronda el 90% al 100% anual, un nivel que se ubica muy por encima de la evolución de precios y salarios. Para un asalariado medio, pedir un préstamo personal dejó de ser una puerta de entrada rápida al consumo y se transformó en una decisión bajo revisión.
El ajuste también se siente en las tarjetas de crédito. Las entidades suspenden plásticos de clientes con deudas irregulares y limitan la actualización de los topes disponibles, lo que reduce el margen para nuevas compras y deja al descubierto una fotografía más estricta del sistema financiero. En la práctica, el financiamiento para consumo se volvió más selectivo y, al mismo tiempo, más caro para quienes todavía logran acceder.
Mora en alza y saldo en baja
Detrás del endurecimiento aparece un indicador que preocupa al sistema. El Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina señala que la mora de los créditos familiares alcanzó el 12,9%, un nivel que obligó a las entidades a moderar sus planes comerciales y a reorientar recursos hacia la recuperación de deudores con dificultades para cumplir sus obligaciones.
El cuadro se completa con los saldos. De acuerdo con el relevamiento de First Capital Group, al cierre de agosto el crédito total a las familias registró una caída interanual del 7,6% en términos reales, es decir, descontada la inflación. El stock de préstamos personales acumula diez meses consecutivos de retroceso y, en tarjetas de crédito, la baja real fue del 0,3% mensual y del 10,1% frente al mismo período del año anterior.
“Las ampliaciones y las ofertas de préstamos se dirigen principalmente a quienes tienen calificaciones crediticias más altas. Sin embargo, esos usuarios muestran menor disposición a endeudarse. Las dificultades para conseguir financiamiento conviven con una demanda más contenida entre quienes todavía pueden acceder.”Guillermo Barbero, socio de First Capital Group
Una excepción dentro del mapa: los hipotecarios
Dentro de ese escenario contractivo, los créditos hipotecarios muestran una dinámica diferente. First Capital Group informó que su saldo llegó a 8,6 billones de pesos, con un aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual, una expansión que contrasta con la caída del resto de las líneas para familias y que refleja el impacto de los créditos ajustados por inflación.
La combinación de mayor selectividad, tasas elevadas, mora en ascenso y saldo real en baja configura un escenario en el que el crédito deja de actuar como complemento del salario y pasa a funcionar como una herramienta reservada para pocos. Para los hogares, el margen de maniobra se achica: quienes tienen buen historial enfrentan tasas que erosionan cualquier cálculo, y quienes muestran irregularidades quedan directamente fuera del sistema. En ese marco, la pregunta que queda abierta es si los bancos y las fintech mantendrán el actual nivel de restricción durante los próximos meses o si buscarán reactivar la competencia por clientes cuando la mora muestre señales de estabilización.
