Carlitos no para: el ferroviario español se dio el gusto en Tokio y ya suma 27 títulos
Alcaraz venció al checo Lehecka por 7-6 y 6-4, retuvo la corona en el ATP 500 japonés y alcanzó a David Ferrer en la lista histórica del tenis. Tercera consagración del año, después del Abierto de Australia y Doha, y primer festejo tras casi cinco meses afuera por la muñeca.
Arrancamos con lo que pasó en el Ariake Coliseum, que es ni más ni menos que Carlitos volviendo a la foto de campeón. El murciano, que sigue siendo el ferroviario español al que no hay con qué darle, se impuso por 7-6 (4) y 6-4 sobre el checo Jiri Lehecka en una final que se estiró durante una hora y 36 minutos. Resultado al margen, lo más importante es que volvió a levantar un trofeo después de cinco meses mirando desde el sillón por culpa de la muñeca. Y eso, para un pibe de 23 años que ya tiene 27 títulos ATP, es decir mucho.
Porque el número tres del mundo no se bajó nunca del colectivo. Primero se quedó con el Abierto de Australia, después ganó en Doha y, cuando parecía que la temporada iba a ser un paseo, la muñeca le dijo basta. Volvió a fines de agosto, en el US Open, y este martes 6 de octubre cerró la vuelta con la mejor noticia posible: revalidó el título en Tokio, el mismo que había levantado en 2025. Tercera consagración del año y décimo ATP 500 de su carrera. La marca de David Ferrer, otro ferroviario histórico, quedó igualada.
La final, paso a paso
El partido no fue un trámite. Lehecka le rompió el saque al principio, se adelantó y le hizo pasar un susto al murciano en el primer set. Pero Carlitos, que es de los que no se achica, recuperó el break y mandó el parcial al tie break. Ahí volvió a quedar abajo y, como tantas veces, sacó a relucir esa mandíbula que no conoce el freno: cinco puntos seguidos, 7-4 y set en el bolsillo.
El segundo set fue más palo a palo. Ambos sostuvieron sus saques hasta que el español encontró el quiebre que le dio la diferencia. A partir de ahí, administrar. Servicio firme, sin fisuras, y 6-4 definitivo para cerrar la historia sin necesidad de un tercer set. Para llegar a esta final, además, había tenido que dar vuelta el partido de semifinales ante el balear Jaume Munar, así que la semana en Japón fue de las que exigen hasta la última gota.
- Igualó a David Ferrer con 27 títulos ATP y quedó tercero entre los españoles con más trofeos, detrás de Manuel Orantes (34) y Rafael Nadal (92).
- Retuvo el título del ATP 500 de Tokio, el décimo en esa categoría dentro de su carrera.
- Sumó su tercer campeonato de 2026, después del Abierto de Australia y Doha.
- Volvió a festejar tras casi cinco meses de ausencia por una lesión en la muñeca.
- Próxima parada: el Masters 1000 de Shanghái, donde continuará la gira asiática.
Lo que viene ahora es el Masters 1000 de Shanghái, otra parada brava de la gira asiática. ¿Puede Carlitos seguir sumando? Yo, la verdad, me jugué una ficha: dije que iba a ganar en dos sets y acerté. Ahora me apuesto a que en Shanghái llega al menos a semifinales. Si no, volveré la próxima semana a admitir, como siempre, que la cagué con el pronóstico. Pero por ahora, a festejar, ferroviario. Que volver después de una lesión así y ganar al toque no es cosa de todos. Es cosa de Carlitos.
