Call of Duty: Modern Warfare 4 calienta motores con DMZ y un mapa que promete tensión de frontera
Activision e Infinity Ward mostraron los detalles de la modalidad de extracción que desembarcará con el juego el 23 de octubre de 2026, con progresión propia, una base para preparar cada incursión y un campo de juego que cruzará las dos Coreas.
Muchacho, si viviste la Guerra de Malvinas como yo, sabés que la diferencia entre volver a casa o no depende de una sola cosa: salir con vida. Esa misma lógica, traducida al lenguaje de los videojuegos, es la que propone DMZ, la modalidad de extracción que Activision e Infinity Ward presentaron para Call of Duty: Modern Warfare 4, cuyo lanzamiento está previsto para el 23 de octubre de 2026 y que llega para sacudir a una franquicia que ya lleva varias generaciones tentando a los jugadores con mecánicas distintas.
Antes de pisar el mapa, el jugador tendrá que pasar por la FOB, una Base de Operaciones Avanzada donde se administran los operadores, se guarda el equipamiento y se decide con qué se entra a la misión. Al regresar con el morral lleno, esa base se puede ir mejorando: se desbloquean nuevas estaciones, se suman posibilidades de fabricación, se gestiona mejor el arsenal y hasta se puede contratar a los jefes que dan más trabajo en el terreno.
Un patio con banco y galería de tiro antes de salir a la calle
La idea, me parece, es clara: la sala antes que el escenario, el patio antes que el show, y después sí, a la calle. Desde el arranque, la FOB tendrá habilitados el almacén, el armamento, las órdenes de DMZ, los kits de supervivencia y una galería de tiro con blancos ubicados a más de cien metros, una rareza que habla de hasta dónde llega la preocupación por la puntería a distancia. También se podrán gestionar los operadores, con rasgos que se pueden ir mejorando con el uso y el progreso.
- Impresora 3D para fabricar equipo en la base.
- Vendedor con inventario que rota a diario.
- Armero que acepta Dinero DMZ o Manuales de Armas como moneda de cambio.
- Gestión de rasgos de los operadores que se van mejorando con el uso.
- Órdenes de DMZ que marcan objetivos extra en cada incursión.
Conforme se sube de nivel, se abren nuevas funciones: una impresora 3D para fabricar equipo, un vendedor cuyo stock cambia día a día, y el Armero, una especie de armero de pueblo que acepta Dinero DMZ o Manuales de Armas, dos monedas específicas del modo que se consiguen cumpliendo objetivos y moviéndose con cabeza por el mapa.
Hajin, una frontera con más de sesenta puntos de interés
Fuera de la base, el plato fuerte se llama Hajin, un mapa que reúne más de sesenta puntos de interés repartidos entre las dos Coreas y que promete ser un escenario con mayúsculas. En el recorrido aparecen una prisión, una base aérea y un centro nuclear con riesgo radiológico incluido, lo que ya marca el tono de qué tipo de misión le espera al que se anime a entrar. Para moverse, no falta nada: vehículos terrestres, helicópteros, transportes acuáticos y hasta trenes, una rareza que en otros títulos del género suele brillar por su ausencia y que acá parece pensada para crear escapadas a pura adrenalina.
La amenaza, además, no es estática. Dependiendo del nivel, las incursiones combinarán enfrentamientos contra otros jugadores y contra enemigos controlados por inteligencia artificial, con tropas de infantería ligera en los primeros tramos y escuadrones de caza con armamento pesado cuando la cosa se pone densa. También habrá llaves ocultas, accesos subterráneos y jefes itinerantes como Colossus y Deathstalker, dos nombres que suenan a pesadilla y que prometen peleas con botín de alto valor. Cada despliegue cerrará con un Reporte de Acción, una suerte de calificación que mira cómo entraste, cómo saliste y qué trajiste encima, y que terminará empujando el progreso del jugador del nivel 1 al 70, con una progresión totalmente independiente del resto del juego.
En lo que hace a las plataformas, el título llegará a PC mediante Xbox en PC, Battle.net y Steam, además de PlayStation 5 y Xbox Series X/S. Quienes compren por anticipado las ediciones digitales Estándar o Bóveda podrán meterse en la campaña desde el 16 de octubre de 2026, una semana antes del estreno general. Para los que todavía dudan, la lectura es simple: DMZ no es un agregado más, es el corazón de una propuesta que se anima a mezclar tensión de extracción, progresión de largo aliento y un mapa enorme con frontera incluida. Habrá que ver si el 23 de octubre el patio se llena o queda a medias, pero la promesa, al menos, está a la altura de la historia grande que la saga quiere contar.
