Zoe Gotusso despide el año a todo verano en el Coliseo: dos noches para dejarse llevar por su voz y su banda
La cantante cordobesa cierra el 17 y 18 de diciembre una temporada cargada de escenarios en el Teatro Coliseo, con músicos en vivo, bailarines y una puesta que promete ser de las más ambiciosas de su carrera. La primera función ya agotó entradas; todavía quedan localidades para la segunda fecha.
Viene llegando del monte, dice un verso que me acompaña cada vez que alguien vuelve a escena con esa mezcla de cansancio y alegría que sólo conocen los que viven de subir a un escenario. Y eso es exactamente lo que Zoe Gotusso trae encima cuando se para en Buenos Aires para cerrar el año. La cantora cordobesa, que ya lleva una década entera dedicada a la música y que acaba de cumplir 29, eligió el Teatro Coliseo como plaza grande para decir adiós a una temporada que la tuvo corriendo de un lado a otro, y lo hace con un espectáculo que se llama, justamente, Un día de verano, y que se va a ver el 17 y el 18 de diciembre en la sala de la calle Marcelo T. de Alvear.
Antes de hablar del show, vale la pena detenerse un segundo en el lugar. El Coliseo es uno de esos teatros que tienen peso propio, historia propia, ese eco de butacas gastadas por generaciones de espectadores que convierte cualquier función en un hecho más relevante que un simple recital. No es lo mismo cantar en un bar con la guitarra en la mano que pararse en ese escenario con músicos, bailarines y una puesta pensada a la altura del marco. Y eso, dice ella, es parte del atractivo: subir a un escenario así no es un detalle menor, es una manera de medirse y, también, de convidarle al público algo distinto.
Cómo será la noche
Lo concreto: la primera de las dos funciones ya agotó todas sus localidades, una señal elocuente de la convocatoria que viene arrastrando Gotusso. Para la segunda fecha todavía quedan entradas disponibles, así que el que esté decidiendo todavía tiene margen, aunque lo más prudente es no dejarlo para último momento, porque cuando un público se engancha con una propuesta así suele pasar lo que pasó con la primera: se llena sin aviso.
La puesta combina música en vivo, bailarines y un diseño de escena que la propia artista describe como un paso más respecto de lo que viene haciendo. Quienes la vienen siguiendo saben que no es la primera vez que apuesta por algo así en Buenos Aires: el año pasado llevó adelante una residencia de 18 funciones titulada Pequeños conciertos, donde mezcló canciones y danza en un formato más cercano, más de sala chica. Un día de verano recoge parte de esa lógica, pero la lleva a una escala mayor, con un cuerpo artístico más amplio y con el Coliseo como marco en lugar de un espacio más reducido. Es, si se quiere, la versión grande de una idea que ya había probado en pequeño.
“Es un camino largo, será más largo, pero estoy en un momento de mi vida en el que estoy contenta.”Zoe Gotusso
La inspiración como oficio
Hay una pregunta que le hicieron y que a mí me parece que vale la pena repetir acá, porque dice mucho de cómo trabaja esta mujer. Le preguntaron si compone cuando le llega la inspiración, como si la inspiración fuera un duende caprichoso que un día se aparece y otro no. Y ella, lejos de entrar en ese juego, respondió con una idea que, según contó, le pertenece a María Elena Walsh: "La inspiración te tiene que encontrar trabajando". Con esa frase como bandera, Zoe desmitifica un poco la figura del artista que espera sentado a que baje la chispa divina y, en su lugar, propone algo mucho más terrenal y, si se quiere, más profesional: escribir canciones también es un oficio, y como tal requiere constancia, paciencia y disposición para sentarse aunque la idea todavía no haya aparecido. Ella lo define como un juego, pero también como una responsabilidad, y la manera en que lo dice deja entrever que no le molesta que sea las dos cosas al mismo tiempo.
Detalles de un disco pensado al milímetro
En esa misma conversación, Gotusso se detuvo en su disco más reciente, Detalles, un trabajo que tiene una particularidad que lo vuelve interesante: se trata de reversiones de canciones del brasileño Roberto Carlos, rehechas con una impronta romántica bien marcada. La producción estuvo en manos de María Wolff y, según describió la propia cantante, demandó casi un año de trabajo conjunto, un proceso que no fue automático sino construido paso a paso. "Hay que hacer un esfuerzo, hay que hablar, hay que decir", resumió sobre esa experiencia, y la frase pinta de cuerpo entero el tipo de vínculo creativo que se tejió entre las dos: nada de magia caída del cielo, sino laburo fino, conversación y decisión de decir las cosas.
- 17 y 18 de diciembre, a las 21, en el Teatro Coliseo (Marcelo T. de Alvear 1315, CABA).
- Primera fecha agotada; la segunda fecha todavía tiene entradas a la venta en la web del teatro.
- El show Un día de verano cierra una temporada que incluyó la residencia Pequeños conciertos, de 18 funciones en Buenos Aires.
- El repertorio se apoya en Detalles, el disco de reversiones de Roberto Carlos producido por María Wolff.
Para ir cerrando, les dejo la guía práctica para el que esté pensando en ir. Si la idea es verla, hay que tener en cuenta lo siguiente: las funciones son el miércoles 17 y el jueves 18 de diciembre en el Teatro Coliseo, la sala clásica de la calle Marcelo T. de Alvear al 1300, en pleno centro porteño. La primera noche ya colgó el cartel de sold out, así que la salida más razonable es apuntarse a la segunda, donde todavía quedan localidades, aunque como siempre digo en estos casos, mejor no dejar la compra para último momento, porque cuando el boca a boca empieza a correr pasa lo que pasó con la primera y no hay butaca que aguante. El show arranca con la entrada del público, pero el verdadero comienzo, el que importa, es cuando Zoe se planta en el escenario y deja que su voz y su banda hagan el resto. Yo, si pudiera, no me lo perdería: hace bien ver a una artista de 29 años, con una década de camino encima, cerrando el año en un teatro como el Coliseo, y cerrándolo, además, con esa mezcla de música, baile y puesta que viene prometiendo. A veces uno tiene la suerte de cruzarse con un cierre de temporada que parece hecho a propósito para despedir el año con una sonrisa larga. ¿Vas a ir a verla? Contanos en los comentarios, que esta columnista de Cultura y espectáculos quiere saber con quién se va a cruzar en la sala.
