You Can See Everything: el documental que se filmó en secreto durante tres años dentro de la vida de Elizabeth Holmes
La película de Nathan Fielder y Lance Oppenheim trepó al primer puesto del ranking histórico de Letterboxd con una nota media de 4,76 sobre 5 y en IMDb empata en lo más alto con Cadena perpetua. Todavía no tiene fecha de estreno en América Latina.
Soy Pablo Trejo, y me cuesta arrancar esta nota sin la imagen de un patio santiagueño bajo el sol de la siesta, aunque el material que tengo entre manos nos lleva mucho más lejos: a una cárcel de mínima seguridad en Texas, donde una mujer rubia y de voz grave ofreció su vida cotidiana durante tres años a dos realizadores que aceptaron el convite. La historia es tan cinematográfica que parece inventada, pero es real, y arranca con un número que asusta: 34 días. Esa fue la cantidad de jornadas que Elizabeth Holmes llevaba cumpliendo su condena de 11 años y tres meses por fraude cuando les abrió la puerta a Nathan Fielder y Lance Oppenheim, los directores de You Can See Everything, el documental que en cuestión de horas se convirtió en un fenómeno de conversación.
Antes que la pantalla, conviene describir el clima que se vive afuera de las salas en Estados Unidos. Quienes ya la vieron cuentan que al terminar los créditos no hay aplausos ni murmullos: el público se queda en silencio, como necesitando tiempo para procesar lo que vio. Es un detalle menor que a mí, personalmente, me dice mucho más que cualquier crítica publicada en un medio especializado, porque habla del efecto que produce una película que no se parece a nada de lo que estamos acostumbrados a ver sobre personajes famosos que cayeron en desgracia.
You Can See Everything
El documental dura dos horas y cuarenta minutos, fue rodado en secreto durante tres años y registra cada uno de los movimientos de Holmes dentro del penal. Fielder, conocido por su programa Nathan For You y por la serie The Rehearsal, y Oppenheim, responsable de trabajos anteriores para la revista The New York Times Magazine y de la serie Sollers Point, concibieron el proyecto como una mirada íntima a una figura que durante una década entera fue presentada como la sucesora de Steve Jobs, la mente brillante detrás de una empresa de análisis de sangre que iba a revolucionar la medicina y que terminó siendo una de las mayores burbujas de fraude de los últimos tiempos en Silicon Valley.
Cadena perpetua en las listas
- En Letterboxd trepó al primer puesto del ranking histórico con una nota media de 4,76 sobre 5 y más de 87.000 votos, desplazando a Harakiri, que tenía 4,68 sobre 5 con más de 271.000 valoraciones acumuladas.
- En Rotten Tomatoes la película acumula un 99% de valoraciones positivas por parte de la crítica especializada.
- En IMDb su nota media de 9,3 la ubica en un empate en el primer lugar del ranking general, posición que hasta ahora solo sostenía Cadena perpetua.
Lo de Letterboxd me llama particularmente la atención, porque la plataforma es una especie de club de cinéfilos donde las películas suelen ser votadas durante años antes de llegar a los primeros puestos. Que un documental de casi tres horas, sin estrellas de Hollywood en su elenco y sobre una figura condenada por fraude, haya trepado tan rápido al primer lugar habla de un boca a boca inusual, del tipo que se genera cuando alguien ve algo que no puede dejar de recomendar. En lo personal, no recuerdo otro caso reciente en el que una película haya reemplazado a Harakiri, una obra de 1962 de Masaki Kobayashi, en lo más alto del ranking.
Todavía no llega a la Argentina
La distribuidora Avalon anunció un lanzamiento en España para el 12 de febrero de 2027, sin confirmación de adelantos en pantalla chica. En América Latina, por ahora, no hay fecha confirmada: ni para México, ni para Brasil, ni para nuestro país. Habrá que estar atentos a los próximos anuncios, porque el interés parece estar y el boca a boca también, aunque la espera se haga larga. Por lo pronto, si les interesa el tema y manejan el inglés, pueden seguir de cerca las novedades en la página oficial de Avalon y en la cuenta de Letterboxd del documental, donde día a día se actualizan las estadísticas.
“Me cuesta imaginar una próxima película que logre lo que esta: que el público se quede callado al terminar los créditos, sin saber bien si lo que acaba de ver es un documental, una confesión o una obra de arte.”Comentario recurrente entre espectadores en redes sociales
