Saltar al contenido
Viernes, 9 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Varicela en dos escuelas técnicas de Neuquén: 17 estudiantes aislados y la pregunta que se repite en los barrios

El Ministerio de Salud confirmó ocho casos en la EPET 17 y nueve en la EPET 20. Las familias pueden revisar el carnet, reconocer los primeros síntomas y consultar rápido ante cualquier sospecha. La infección se contagia incluso antes de que aparezca el sarpullido y los chicos nacidos en 2021 son el grupo con menor cobertura.

Por Mariana LedesmaSociedad y vida · · hace 2 h
Varicela en dos escuelas técnicas de Neuquén: 17 estudiantes aislados y la pregunta que se repite en los barrios

La otra mañana, en una esquina de Neuquén capital, una madre se apoyó contra la pared de la EPET 20 con la mochila del hijo colgando de un hombro y la térmica del mate en la otra mano. Contó, con esa mezcla de preocupación y prudencia que tenemos nosotros los santiagueños cuando hablamos de los chicos, que a su nena le había picado la espalda en la noche y que no sabía si era varicela o un porque hacía calor. A las pocas horas, desde la escuela le confirmaron lo que ya sospechaba: otros nueve compañeros estaban cursando la misma infección y el Ministerio de Salud de la provincia terminaba de oficializar un brote que mantiene en vilo a dos establecimientos técnicos de la ciudad.

La cartera sanitaria neuquina confirmó en las últimas horas 17 casos de varicela repartidos entre dos instituciones: ocho en la EPET 17 y nueve en la EPET 20. Todos los alumnos afectados, según detallaron las autoridades, se encontraban en buen estado general, aislados en sus domicilios y recibiendo tratamiento sintomático. En paralelo, los equipos de epidemiología realizaron el seguimiento correspondiente, brindaron recomendaciones a las familias y evaluaron a los contactos estrechos de cada paciente para cortar la cadena de contagios antes de que se expanda a otros cursos.

Una enfermedad vieja, pero todavía vigente

La varicela no es una novedad ni un misterio: la provoca el virus varicela-zóster y suele anunciarse con fiebre, dolor de cabeza, cansancio, malestar general y una falta de apetito que las madres suelen notar antes que cualquier médico. Después aparece el sarpullido clásico, esas manchas rojizas que se transforman en ampollas con líquido, pican como si no hubiera mañana y, varios días más tarde, terminan secándose hasta formar costras. El problema, como advierte el Ministerio de Salud, es que el virus se transmite por las gotitas que despedimos al toser o estornudar y también por el contacto directo con el líquido de las ampollas, lo que vuelve al paciente contagioso incluso uno o dos días antes de que la piel muestre la primera lesión. Y ahí está, justamente, la trampa que vuelve a estos brotes tan difíciles de contener en las aulas.

Cómo actuar si hay un caso en la familia

  • Revisar el carnet de vacunación y verificar que estén aplicadas las dos dosis gratuitas y obligatorias del calendario nacional, que se administran durante la infancia.
  • Estar atentos a los síntomas entre 10 y 21 días después del contacto con una persona infectada, ya que ese es el período en el que la enfermedad puede aparecer.
  • Consultar de inmediato a un profesional de la salud ante fiebre, sarpullido o cualquier sospecha, sin automedicar y, sobre todo, sin administrar aspirina a niños ni adolescentes, dado su vínculo con el síndrome de Reye.
  • Aliviar la picazón con baños de avena o lociones calmantes bajo indicación médica, y mantener las uñas limpias y cortas para evitar lesiones por rascado e infecciones en la piel.
  • Consultar especialmente en el caso de adolescentes, adultos, embarazadas o personas con defensas bajas, ya que en estos grupos un profesional puede definir un tratamiento específico.

Desde el Ministerio de Salud recordaron además que los niños nacidos en 2021, que este año cumplen los 5, son uno de los grupos con menor cumplimiento del esquema de vacunación contra la varicela. Por eso insisten con una recomendación simple y concreta: revisar el carnet, acercarse a un centro de salud y completar lo que falte. En los barrios, mientras tanto, lo que la gente espera es que el brote no pase a mayores y que la próxima semana los chicos puedan volver a la escuela con el sarpullido ya seco, las costras cayendo y la tranquilidad de haber esquivado, esta vez, la varicela.

ML
Mariana LedesmaSociedad y vida

Te puede interesar