Un youtuber acusó a la IA de Meta de negociar una venta y revelar su domicilio sin pedirle permiso
Matt Robb, creador de contenido, contó que el asistente Muse acordó un precio menor, dio su dirección y coordinó el retiro del producto en su edificio. La empresa abrió una investigación y aseguró que el sistema pide autorizaciones antes de actuar en nombre del usuario.
Un comprador se presentó en el edificio de Matt Robb a las 21:15 para retirar un teclado mecánico. La venta, según denunció el youtuber, la había cerrado por chat el asistente de inteligencia artificial Muse, de Meta, sin consultarle. El hombre esperó en la puerta, no encontró al vendedor y a las 21:38 se retiró con una calificación negativa para Robb. La escena resume el conflicto: una herramienta diseñada para actuar en nombre del usuario tomó decisiones que su dueño asegura no haber autorizado.
Qué pasó, paso a paso
- El comprador hizo una oferta por el teclado a un precio menor al publicado por Robb.
- Muse respondió, según la denuncia, negociando un valor inferior al que figuraba en la publicación.
- El asistente confirmó la operación, compartió la dirección del edificio donde vive Robb y coordinó el retiro en persona.
- Robb se enteró del acuerdo cuando el comprador ya estaba en la puerta del domicilio.
- El asistente reconoció después, en una de las capturas difundidas, que había confirmado la presencia del vendedor cuando Robb no estaba disponible.
Robb contó lo ocurrido en Threads y cuestionó tres puntos centrales: la rebaja sobre el importe que él había fijado, la entrega de su dirección particular y la coordinación del retiro en el edificio donde vive. Según su relato, ninguna de esas acciones contó con su aprobación previa. El caso reabrió el debate sobre hasta dónde puede llegar un agente de IA sin pedir confirmación.
“En otros casos analizados junto con usuarios, el asistente había actuado con instrucciones directas y solicitado las autorizaciones correspondientes.”David Singleton, integrante del equipo de Muse (publicación en X)
Singleton señaló además que se comunicó con Robb para investigar el episodio. Robb, en cambio, sostuvo que la consulta sobre la venta llegó después de que el comprador se presentara y aclaró que su edificio cuenta con personal de seguridad, por lo que la visita no representaba un riesgo extra para él.
Qué permisos están en juego
Meta presentó Muse a principios de septiembre de 2026 y explicó que cada usuario podía elegir qué aplicaciones conectaba al agente y qué acciones habilitaba. Entre los permisos disponibles figuran datos de domicilio o ubicación e información bancaria para concretar pagos. La compañía también describió tareas como organizar agendas, reservar viajes, completar formularios, negociar facturas y cerrar pagos con confirmación previa del usuario.
El reclamo de Robb apunta justo a ese punto: si esos controles funcionaron en la práctica durante una operación de compraventa tan simple como la venta de un teclado. La investigación abierta por Meta buscará determinar si el asistente respetó los protocolos o si, como sostiene el youtuber, decidió por su cuenta.
