Un relevamiento de la UBA ubica a la Argentina al tope de las quejas por precios en atracciones turísticas frente a sus socios regionales
Un equipo de la Facultad de Ciencias Económicas procesó más de un millón de reseñas en inglés y comparó la experiencia de viaje en cinco países de la región; el informe de marzo identifica debilidades en alojamientos y gastronomía, pero rescata la seguridad en los traslados internos.
Un equipo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires procesó durante marzo más de un millón de comentarios que viajeros internacionales dejaron en idioma inglés en portales de turismo y comparó la experiencia de viaje en cinco destinos de la región: Argentina, Brasil, Costa Rica, México y Perú. El trabajo no buscó construir un listado de tarifas ni medir la inflación local, sino identificar qué temas se repiten en las reseñas y con qué tono aparecen, con el objetivo de ofrecer una lectura dinámica y consumible sobre la percepción del turismo receptivo.
En el capítulo dedicado a las atracciones, la Argentina registró la mayor frecuencia de menciones sobre precios altos entre los cinco países analizados, un dato que la ubica en el primer puesto del ranking regional de quejas por costos. El investigador Daniel Aromí, responsable del estudio, aclaró que las percepciones son siempre relativas y dependen del contraste entre lo que el visitante esperaba y lo que finalmente encontró: las expectativas pesan tanto como la tarifa en sí misma.
Alojamientos y gastronomía, los flancos más débiles
Los alojamientos argentinos quedaron por debajo del promedio regional en cuatro de los cinco atributos medidos por el relevamiento: limpieza, ubicación, ruido y experiencias negativas. La única excepción fue la amabilidad del personal, donde el país superó apenas la media de la zona. Aromí advirtió que tres de cada cuatro publicaciones de la muestra corresponden a la ciudad de Buenos Aires, lo que condiciona la lectura del promedio nacional y deja al resto de las provincias con una presencia marginal en el estudio.
La gastronomía, por su parte, recibió una valoración baja en tres ejes: precio, velocidad de servicio y calidad percibida entre los visitantes que escriben en inglés. El equipo separó deliberadamente las opiniones sobre comida, transporte y hospedaje para evitar que un área arrastrara la lectura de las demás. La fragmentación del análisis permite ver que el problema no es parejo: la seguridad en los traslados internos aparece como el punto mejor evaluado por los turistas, que no expresan dudas significativas a la hora de moverse dentro del territorio.
“La ausencia de comentarios negativos también forma parte del resultado. Los turistas no expresan reparos sobre moverse dentro del país, y eso es una señal que no debe subestimarse.”Daniel Aromí, investigador de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA
- Atracciones: la Argentina lidera las menciones de precios altos; Costa Rica queda mejor posicionada por la baja frecuencia de quejas de costos y saturación, mientras que en Brasil predomina la congestión.
- Alojamientos: por debajo del promedio regional en limpieza, ubicación, ruido y experiencias negativas; apenas por encima en amabilidad del personal.
- Gastronomía: valoración baja en precio, velocidad de servicio y calidad percibida por los visitantes que escriben en inglés.
- Conectividad: posición intermedia, con dificultades más marcadas para acceder a la Patagonia, tanto en costos como en opciones de transporte.
- Seguridad en traslados internos: el atributo mejor evaluado, con ausencia de comentarios negativos en la muestra.
Miriam Coronel, dueña de una agencia de viajes sobre la calle Florida, confirmó a este portal que la queja más frecuente entre los turistas extranjeros coincide con lo que muestra el estudio. La gente llega con una idea del cambio y se sorprende cuando compara lo que paga por una entrada o por una cena con lo que abonó en San Pablo o en Ciudad de México, señaló. Para la comerciante, el problema central es que la diferencia cambiaria dejó de funcionar como ventaja competitiva y, en cambio, alimenta una percepción de país caro.
El equipo de la UBA prevé repetir la medición de forma trimestral e incorporar reseñas en otros idiomas para ampliar la base y dejar de depender casi exclusivamente de los relatos en inglés. La decisión apunta a moderar el sesgo que hoy tiene el relevamiento, donde la capital federal concentra la mayor parte de las opiniones. Resta saber si los próximos cortes mostrarán una mejora en la valoración de los alojamientos y de la gastronomía, o si la Argentina seguirá encabezando el ranking regional de quejas por precios en atracciones.
