Triplete en la Liga: Ferro se cayó en Córdoba, Boca no apareció en La Banda y Argentino sintió un parcial devastador en Junín
Atenas lo dio vuelta con carácter, Olímpico fue una máquina desde el salto inicial y el campeón de Comodoro volvió a ganar fuera de casa con un tercer tiempo arrollador. Tres caras de una misma moneda en el cierre de la fecha.
Arrancó el lunes y el que se fue al descanso con la sonrisa fue Ferro. El ferroviario jugó un primer tiempo como para quedarse con todo: hizo correr la pelota, castigó de afuera y se fue al vestuario 48-40 arriba, con Lezcano haciendo de las suyas. Pero ojo: a veces ganar el arranque no es ganar el partido. Y esta vez, menos todavía.
En Córdoba el Verdolaga encontró al Atenas que nunca se rinde. Achicó de a poco, pasó al frente y aguantó. La paridad fue total hasta el final: a 32 segundos del cierre estaban 86-86. Ahí apareció Balbi, figura total del griego con 22 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, para convertir una canasta con falta, tomar un rebote clave y liquidar desde la línea. Final 91-86, con el local festejando en su cancha y Ferro masticando bronca.
La Banda fue territorio aurinegro desde el salto inicial
Olímpico no dejó dudas. Liderado por un Wrighten intratable, un Paz enorme y un Pérez que, construyó una diferencia que llegó a los 24 puntos en el segundo cuarto. Primer tiempo cerrado 55-44 y boquete desde el arranque (35-17). Boca se acercó a 11 en el último parcial, pero no le alcanzó. Se retiró Paz con una lesión tras un triple, y aun así, los de La Banda sostuvieron el 93-80 con el alero como máximo anotador con 27 puntos, cinco triples y cinco recuperos.
Del lado xeneize, el rendimiento fue flojo y quedó a la vista. González se fue con 17 unidades para intentar sostener al equipo, pero no hubo remontada posible frente a un rival que administró los tiempos con oficio.
Junín: el campeón aplicó un parcial de 16-0 que fue una declaración de intenciones
Argentino dominó tres cuartos, sacó hasta trece puntos y llegó al último período al frente 68-66. Pero lo que vino después fue un golpe de KO. Gimnasia, el último campeón, encadenó un parcial de 16-0 que rompió el partido y dejó a los de Junín sin respuestas. Pérez Douthat terminó con 16, Rivero firmó un doble-doble de 10 puntos y 11 rebotes, y el conjunto patagónico se llevó el 87-82 para empezar la defensa del título con el pie derecho. Primera derrota para el local.
Y ahora, la pregunta del millón que dejó flotando la propia Liga: ¿Puede Atenas sostener este nivel de reacción a lo largo del torneo, o el banco corto le pasará factura más adelante? Tiene con qué, claramente, pero el calendario es largo y el margen de error se achica fecha a fecha. Habrá que seguirlo. Igual, si me apurás, te firmo que el griego va a pelear arriba, aunque a veces mi pronostico termina errado. Y esta vez, seguramente, no será la excepción.
