Sueldos formales privados en once provincias no alcanzan a cubrir la canasta básica de una familia tipo
Un relevamiento del Ministerio de Capital Humano sobre mayo de 2026 muestra que Santiago del Estero registra el promedio más bajo del país, con $1.143.379 netos, unos $355.000 por debajo de la Canasta Básica Total.
Contar con un empleo registrado en el sector privado no garantiza, al menos en mayo de 2026, que un trabajador formal perciba ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Total de una familia tipo en buena parte del territorio argentino. Según datos publicados por el Ministerio de Capital Humano, en once provincias el salario neto promedio del sector privado formal se ubica por debajo de los $1.498.741 que ese mes demandó la CBT para un hogar compuesto por dos adultos y dos menores en edad escolar.
Las jurisdicciones que permanecen por debajo de ese umbral son Jujuy, Catamarca, Mendoza, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Corrientes, La Rioja, Misiones, Tucumán y Santiago del Estero. Esta última provincia presenta el promedio más bajo del país, con $1.143.379 netos, unos $355.000 por debajo del costo de la canasta familiar, mientras que en el extremo opuesto se ubica Neuquén, con $3.398.501, seguida por Santa Cruz ($3.120.612) y Chubut ($2.642.349). La comparación con el promedio nacional de remuneraciones del sector privado formal deja en evidencia la magnitud de la dispersión regional: las provincias del sur exhiben sueldos que duplican o más que duplican la media del país, en tanto que las del norte y algunas centrales se ubican sensiblemente por debajo de esa referencia.
Brechas internas que multiplican diferencias
La fotografía se vuelve más compleja cuando se analizan las actividades dentro de cada provincia, dado que las brechas entre el sector mejor remunerado y el peor multiplican las distancias que se observan entre distritos. En Chubut, la fabricación de productos farmacéuticos paga en promedio $9.596.443 netos mensuales, en tanto que los servicios de espectáculos artísticos perciben $254.227: una relación de 37,7 veces. En la Ciudad de Buenos Aires, la extracción de minerales para la fabricación de abonos y productos químicos alcanza $15.691.258, el salario promedio más alto del país, frente a $485.986 de la terminación de edificios y obras civiles, lo que implica una diferencia de más de 15,2 millones de pesos entre ambos sectores.
La extracción de petróleo crudo y gas natural aparece como la actividad mejor paga en Neuquén ($10.555.503), Río Negro ($8.180.283) y La Pampa ($5.186.779). En Salta, la misma actividad registra $10.737.308, contra $422.155 del aserrado y cepillado de madera. El sector financiero, por su parte, se posiciona en los primeros puestos de Mendoza ($8.010.873 en servicios auxiliares a la actividad financiera), Formosa ($4.503.661) y Misiones ($3.890.804). La fabricación de productos farmacéuticos lidera los salarios en nueve provincias, entre ellas Catamarca, Chaco, Corrientes, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán, en tanto que los servicios de espectáculos artísticos concentran los sueldos más bajos en Chubut, Corrientes, Neuquén y Santa Fe.
- Once provincias con salario promedio formal por debajo de la CBT: Jujuy, Catamarca, Mendoza, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Corrientes, La Rioja, Misiones, Tucumán y Santiago del Estero.
- Extremos: Santiago del Estero con el promedio más bajo ($1.143.379) y Neuquén con el más alto ($3.398.501) del país.
- Mayor brecha interna: Chubut, con una diferencia de 37,7 veces entre la fabricación de productos farmacéuticos y los servicios de espectáculos artísticos.
- Salario promedio más alto del país: extracción de minerales para abonos y productos químicos en CABA, con $15.691.258 mensuales.
“Las economías provinciales no son homogéneas: conviven sectores de alta productividad y elevada capacidad de pago con actividades de baja productividad.”José Vargas, director de Evaluecon
La radiografía difundida por el Ministerio de Capital Humano confirma la coexistencia de dos mercados laborales formales dentro de cada provincia: uno de alta capacidad de pago, asociado a recursos naturales estratégicos y a actividades financieras y farmacéuticas, y otro de ingresos reducidos, ligado a servicios, construcción y producciones primarias de menor valor agregado. En un escenario donde la canasta básica se ubica en $1.498.741 para una familia tipo, la pregunta que queda abierta es cuántos de los asalariados formales que perciben por debajo de ese umbral en las once provincias señaladas lograrán en los próximos meses sostener una dinámica salarial que les permita, al menos, equiparar el costo de la CBT, o si la diferencia entre haberes y canasta continuará ampliándose.
