Street Fighter llega a las salas y arranca arriba en todo el mundo, aunque la crítica le hizo feo
La adaptación de la saga de peleas de Capcom debutó con más de 51 millones de dólares a nivel global y dividió aguas: el público fanático la bancó, mientras la prensa especializada la despachó con calificaciones bajas. Te cuento cómo se repartió la plata, quién estuvo por delante en el ranking de videojuegos en el cine y qué se juega en las próximas semanas para definir si el negocio cierra.
Como suele pasar con las canciones que uno tararea toda la semana antes de escucharlas en el escenario, hay estrenos que se viven como un pequeño evento y, al mismo tiempo, como una prueba: uno quiere que esté a la altura de lo que imaginó, y también está dispuesto a bancarse las si el asunto no termina de cerrar. Algo así pasó este finde con Street Fighter, la película basada en la franquicia de peleas de la japonesa Capcom, que se subió a las pantallas de todo el mundo y se quedó con el primer puesto de la recaudación global en su fin de semana de estreno, con unos 51,1 millones de dólares entre el mercado estadounidense y la cartelera internacional. La cifra, hay que decirlo, no es una locura para un blockbuster de estas características, pero alcanza para abrir en lo más alto y dejar planteada la discusión.
El reparto que se sentó a la mesa es, a primera vista, una de las cartas fuertes del filme: Andrew Koji como Ryu, Noah Centineo como Ken, Callina Liang como Chun-Li, David Dastmalchian en la piel del villano M. Bison y Jason Momoa como Blanka, con dirección de Kitao Sakurai, conocido por su trabajo en Cobra Kai. La película fue producida por Paramount y Legendary junto a Capcom, y se apoyó en dos públicos bien distintos que suelen cruzarse pero no siempre coincidir: los fans históricos del videojuego y los espectadores que van al cine a pasar el rato un sábado a la noche.
El público y la crítica, cada uno por su lado
En el patio de butacas, la respuesta fue bastante generosa: los aficionados a las adaptaciones de videojuegos salieron conformes y resaltaron las coreografías de combate, los efectos visuales y el ritmo de la propuesta, tres ítems que suelen definir si una película de peleas funciona como entretenimiento. La prensa especializada, en cambio, le bajó el precio: las reseñas oscilaron alrededor del 43 por ciento de aprobación en los principales sitios de calificación, con señalamientos hacia el guion y hacia la construcción de los personajes. Es decir, una película que para el público fanático es un gol y para la crítica es media vuelta: el síntoma clásico de los estrenos que viven de la convocatoria más que del boca a boca.
- Recaudación global en el debut: 51,1 millones de dólares, sumando el mercado estadounidense y el internacional.
- Presupuesto de producción declarado: 82 millones de dólares, sin contar los costos de promoción y distribución.
- Recepción del público fanático: positiva, con elogios a las coreografías, los efectos y el ritmo.
- Recepción de la crítica: alrededor del 43 por ciento de aprobación y cuestionamientos al guion.
- Comparación: supera la apertura de Mortal Kombat de 2021 en EE.UU., pero queda por debajo de los 63 millones que logró la secuela a nivel global.
El ring del cine: cómo le fue a las adaptaciones de videojuegos
Para dimensionar lo que acaba de pasar, conviene mirar la foto completa de las adaptaciones de juegos de peleas al cine, que es uno de los géneros más bravos para trasladar del joystick a la pantalla grande. El debut de esta Street Fighter supera lo que había arrancado la primera Mortal Kombat de 2021 en Estados Unidos, aunque queda por debajo de los 63 millones de dólares que consiguió su secuela en la apertura global, un dato útil porque habla de hasta dónde puede crecer una saga de este tipo si el boca a boca acompaña. El listado de adaptaciones taquilleras de videojuegos es corto y, en general, rentable: títulos como la propia Mortal Kombat o Uncharted demostraron que los fans movilizan entradas, aunque rara vez convencen a la crítica, y eso vuelve a quedar confirmado con esta entrega.
Ahora bien, lo que se juega en las próximas semanas es lo que verdaderamente define si este primer capítulo cierra de verdad o se queda en el camino. Con un presupuesto de producción declarado de 82 millones de dólares, al que todavía hay que sumarle lo invertido en promoción y distribución, la película necesita sostener el ritmo en los próximos fines de semana para empezar a hacer caja y dejar margen a la rentabilidad. A eso se suma un condimento extra: lo que pase en la taquilla va a condicionar las decisiones sobre el futuro de la franquicia, desde eventuales secuelas hasta otros proyectos que intenten ampliar este universo de juegos de peleas. Por eso, más allá del festejo del debut, el verdadero round final se pelea a partir de este viernes.
Te puede interesar
