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Stan Wawrinka, el ferroviario eterno, se cuelga del último vagón en el US Open

A los 41 años y sin wild card, el suizo entró al cuadro por la lesión de un rival y se prepara para su despedida de los Grand Slam en la misma cancha donde tocó el cielo en 2016.

Por Matías SantillánDeportes · 27 de agosto de 2026 · hace 1 h

Hay que estar en el lugar justo cuando la suerte toca timbre. Stan Wawrinka, el ferroviario de toda la vida, lo sabe mejor que nadie: a los 41 años se metió en el US Open 2026 sin estar en los planes de nadie. No tenía wild card, no figuraba en ninguna lista, ni siquiera en los papeles de los organizadores. Entró por la puerta de atrás, empujado por la lesión de un tenista estadounidense llamado Patrick Kypson, que se bajó del torneo antes de que la pelota empezara a rodar. Una baja, un lugar libre, y el suizo levantó la mano.

El torneo arranca el domingo 30 de agosto en Nueva York, y para Wawrinka pinta como el último baile en un Grand Slam. Lo dijo él con una sonrisa enorme y la frase de manual: estoy increíblemente emocionado de aceptar la invitación y espero con ansias competir frente a los aficionados. Pocas veces un comunicado oficial sonó tan a despedida.

Diez años después, en la misma cancha

La historia tiene su poesía. En 2016, exactamente hace una década, el aurinegro levantó el trofeo del Abierto de Estados Unidos con una final para el recuerdo contra Novak Djokovic: 6-7(1), 6-4, 7-5 y 6-3. Aquel día le ganó al mejor del mundo con ese backhand cruzado que era un misil tierra aire. Fue su tercer Grand Slam, después del Australian Open 2014 y Roland Garros 2015. Tres títulos, tres gigantes distintos, y un tipo que nunca fue número uno pero le ganó a los que sí lo eran.

Djokovic también estará en el cuadro de 2026. ¿Se cruzarán otra vez? El sorteo dirá. Pero la sola posibilidad de verlos juntos en Flushing Meadows, diez años después de aquella final, ya vale la entrada.

La previa tuvo su show aparte

Antes de que empiece la acción, la cancha Arthur Ashe se llenó de historia repetida. Roger Federer volvió al estadio para una exhibición frente a Andy Roddick, un clásico que tenía su propia cuenta pendiente: el suizo le ganó 21 veces contra apenas 3 del estadounidense entre 2001 y 2012. Esta vez fue a un set y Federer se impuso por 6-3. Después se mezclaron en un dobles con John McEnroe y Andre Agassi. Cuatro tipos que entre todos suman más de 30 Grand Slam, jugando por divertirse. Una previa de película.

¿Hasta dónde puede llegar el ferroviario?

  • Wawrinka ya pasó los 40 y la diferencia con el circuito actual se nota partido a partido.
  • El cuadro del US Open no regala nada: top ten, jóvenes hambrientos y un Djokovic con sed de revancha.
  • La historia con esa cancha es una mochila linda pero también un peso enorme.
  • Una segunda o tercera ronda ya sería un cierre soñado para su carrera en los majors.

Mi pronóstico: lo veo perdiendo en segunda ronda ante un jugador joven, de esos que corren todo y no se cansan. Pero ya me equivoqué mil veces con Wawrinka. Cada vez que lo di por terminado, el ferroviario sacó ese backhand de otro planeta y me hizo callar. Si alguien sabe cómo arruinarle el retiro a un contrario, es él.

MS

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