Sombras, el thriller santafesino que se asoma a la pantalla y promete erizar la piel de la tele abierta
Mercedes Lambre se mete en una casona llena de personajes inquietantes para la nueva serie de Julio Midú y Fabio Junco, que se verá los jueves a las 21 con seis capítulos basados en hechos reales.
Vengo con el alma cargada de señales, como decía el Chaqueño Palavecino cuando cantaba esa zamba que se llama Como un signo, porque hay noticias que llegan cuando una las viene masticando hace rato en silencio, en la mesa familiar, en la sobremesa de domingo, cuando alguien menciona la palabra televisión y el corazón se acomoda de una manera distinta, más atenta, más curiosa, más entregada a lo que viene, y eso me pasa ahora con Sombras, la serie de suspenso que se estrena el jueves 24 de septiembre a las 21 en la televisión abierta y que viene a recordarnos que la ficción argentina todavía tiene mucho para dar, mucho para contar, mucho para asustarnos con ingenio y con oficio.
La casona y sus sombras
Antes que la pantalla se encienda, antes que la música de apertura nos ubique en el clima de la historia, yo quiero que imaginemos juntos esa casona antigua, esas paredes que guardan secretos, esos pasillos donde la luz no termina de llegar nunca del todo, porque Sombras arranca con la llegada de una joven a ese caserón, y esa joven es la que encarna Mercedes Lambre, una actriz que conozco de otros papeles y a la que le tengo un cariño particular, porque siempre se nota cuando un intérprete se compromete con lo que está haciendo, y en las declaraciones que dio se la nota entera, de cuerpo entero, sin guardarse nada.
Lo más lindo de mi personaje es que es el único normal que tiene la serie, contó Lambre con esa media sonrisa que deben haberle dibujado los productores cuando escucharon esa definición, porque la frase tiene doble filo, es un elogio para su papel pero también una confesión sobre el clima que se va a respirar adentro de la casona, un clima donde todos parecen un poquito fuera de eje, un poquito más oscuros que la media de cualquier vecino, y esa joven llega como una especie de aire fresco que al mismo tiempo se va a contagiar de algo, eso ya lo sabemos los que vimos alguna vez un thriller psicológico como la gente.
Un elenco que es una garantía
Las actuaciones son espectaculares, tenemos un elenco hermoso con grandes actrices y actores, sostuvo Lambre, y no es una frase de cortesía ni un piropo de cámara, porque al lado de ella se van a sentar en escena Silvia Kutika, Nora Cárpena y Pablo Sórensen, tres apellidos que para cualquiera que siga el teatro y la televisión de este país son sinónimo de tablas, de oficio, de experiencia acumulada a fuerza de noches y de funciones, y que en un thriller de media hora por capítulo, apenas seis entregas, prometen cada uno de los planos que les toque, porque cuando estos actores aparecen en pantalla el espectador sabe que no hay piloto automático, hay entrega real.
La dirección corre por cuenta de Julio Midú y el guion lleva la firma de Fabio Junco, dos nombres que ya vienen trabajando juntos en distintas producciones y que esta vez se animan a un formato breve, concentrado, de esos que obligan a ajustar clavo por clavo cada secuencia para que el suspenso no se escape ni un milímetro, porque cuando uno tiene apenas treinta minutos por capítulo no hay lugar para el relleno ni para los rodeos, cada plano tiene que tirar del próximo, cada silencio tiene que decir algo, cada puerta que se abre tiene que dejar entrar un poco de miedo.
Hechos reales y producción nacional
La propuesta está basada en hechos reales, según se informó desde BACS Producciones, la encargada de llevar adelante esta ficción, y eso le agrega un condimento particular al asunto, porque cuando uno sabe que lo que está viendo en la pantalla tuvo algún anclaje en la vida misma, aunque después la ficción lo haya estirado hasta volverlo irreconocible, el cuerpo del espectador reacciona de otra manera, se tensa de otra manera, mira los rincones con otros ojos, y ahí es donde Sombras parece querer jugar, en esa frontera entre lo que fue y lo que pudo haber sido, en esa zona gris donde la imaginación se cruza con la memoria ajena.
El desafío de producir en Argentina
Quiero cerrar estas líneas con algo que me parece importante y que la propia Mercedes Lambre puso sobre la mesa cuando le preguntaron por el estreno, porque la actriz dijo algo que a mí me resonó fuerte, dijo sé que es muy sacrificado producir, y la frase no es un detalle menor, es el reconocimiento de todo lo que hay detrás de una pantalla chica cuando uno se pone a mirar una serie, hay guionistas que dejaron horas de sueño en el escritorio, hay técnicos que cargaron cables de madrugada, hay productores que remendaron presupuestos a último momento, hay actores que ajustaron cachet para que la cosa pudiera existir, y todo eso conforma una industria que a veces damos por sentada y que sin embargo pelea cada centímetro.
Por eso a mí me da una satisfacción enorme poder contarles que el jueves 24 de septiembre, a las 21, por la pantalla de la televisión abierta argentina, vamos a tener la oportunidad de acompañar a Mercedes Lambre en su ingreso a esa casona, de cruzarnos con Kutika, Cárpena y Sórensen en los pasillos del relato, de confiar en la mano de Midú y en la palabra escrita de Junco, y de preguntarnos, capítulo a capítulo, qué fue lo que realmente pasó ahí adentro, porque en los buenos thrillers la pregunta nunca es accesoria, la pregunta es la puerta de entrada, y Sombras, me juego, va a abrir más de una puerta.
La cita entonces queda hecha para los jueves a las 21, en el canal de aire que difundirá la serie, durante seis emisiones que prometen media hora de suspenso bien nuestro, bien argentino, bien hecho con manos y cabezas de acá, y uno, la verdad, ya se está acomodando en el sillón con el control a mano y el alma predis puesta, esperando que el primer capítulo termine de acomodar las piezas para que después el silencio de la casona haga el resto.
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