Siete goles y un viaje que terminó en pesadilla: la Selección pasó por encima de un rival que armó la valija a último momento
Argentina goleó 7-0 a un Burkina Faso alternativo, que llegó al Monumental con mayoría de juveniles después de un periplo que incluyó un charter cancelado, un itinerario de 25 horas rechazado por los profesionales y escalas de emergencia vía Marruecos.
Hay goleadas que se explican por la diferencia de fútbol y hay goleadas que nacen de un papelón logístico. Lo del sábado en el Monumental fue las dos cosas al mismo tiempo. La Pulga no jugó, porque esta vez el dueño de la pelota fue el ferroviario Lautaro, autor del primer gol a los cuatro minutos y figura de una tarde en la que Argentina se comió cruda a un rival que, literalmente, bajó del avión cinco horas antes del pitazo. Siete a cero. Como en los viejos tiempos delanteros.
Un primer tiempo de manual y un segundo para la historia personal
El equipo de Scaloni salió a definir el pleito desde el vestuario. A los cuatro, el ferroviario Lautaro Martínez abrió el marcador tras capturar el rebote de un penal que le habían atajado. A los ocho, un gol en contra de Moumouni Diallo amplió la cuenta. A los doce, Gianluca Prestianni selló el 3-0 que ya anticipaba la noche. Antes del descanso, Nicolás Paz y Julián Álvarez estiraron la diferencia a cinco tantos. En el complemento, Franco Mastantuono convirtió por primera vez con la camiseta de la Selección y Giuliano Simeone cerró la goleada en el 7-0 final.
El periplo burkinés: charter cancelado, 25 horas de viaje y juveniles al banco
El rival no tuvo una jornada sencilla. El traslado inicial estaba pactado para el 30 de septiembre a bordo de un vuelo chárter, pero Eurodata Sport, la organizadora, detectó una falla técnica en la aeronave y suspendió el servicio. Frente a la urgencia, la empresa ofreció un itinerario comercial que incluía un tramo desde Costa de Marfil a París, una espera y conexión a Buenos Aires, en clase turista. El recorrido total rondaba esa magnitud. Varios jugadores del plantel original lo rechazaron por considerarlo un desgaste excesivo a horas de un compromiso internacional.
Para completar la delegación, la Federación de Burkina Faso echó mano mayoritariamente de futbolistas Sub-23. Algunos juveniles tuvieron que viajar desde su país hasta Casablanca para sumarse a la comitiva y abordar el vuelo especial hacia Ezeiza. La selección alternativa tenía previsto enfrentar a Malí durante la misma ventana FIFA, pero ese amistoso también fue cancelado.
Las gestiones para sostener el partido incluyeron a autoridades de la federación burkinesa, del gobierno y de la representación diplomática en Marruecos. Finalmente, la delegación aterrizó en Ezeiza pasadas las 15.30, entre cinco y seis horas antes del inicio, lo que dejó a más de uno con la lengua afuera.
Lo que dejó la goleada, más allá del resultado
- Primer gol oficial de Franco Mastantuono con la camiseta de la Selección Argentina, en lo que fue una de las noticias más celebradas de la jornada.
- Lautaro Martínez volvió a mojar y se afirmó como referencia de área en un ciclo que ya lo tiene como máximo artillero histórico del proceso.
- Prestianni y Paz aprovecharon la titularidad para mostrarle la cara a pelear un lugar de cara al próximo desafío.
- Scaloni agradeció públicamente la presencia del rival y valoró el esfuerzo de la delegación africana por haber viajado a pesar de las complicaciones.
- La ventana de amistosos dejó una advertencia logística: organizar partidos internacionales en el país exige aceitar hasta el último tornillo, incluyendo el del charter.
Después del encuentro, Lionel Scaloni agradeció la presencia del rival y destacó el esfuerzo de la delegación por haber llegado igual, con juveniles, con sueño y con valija rota. Lo dijo con la elegancia de quien sabe que el resultado no condice con la comparación entre los planteles. Y tiene razón.
Mi pronóstico era un 3-0 tranquilo, con algún gol del ferroviario Lautaro y un trámite sin sobresaltos. Me quedé corto: fue un festival. Y eso que todavía no había visto la lista de Burkina Faso. Si me entero antes, tal vez apuntaba a un 5-0. Igual erré. Erracé lección, le diré yo.
